Visto/Oído

La televisión es como Julio Iglesias: puedes odiarla o amarla, seguirla o despreciarla, pero ¿me vas a negar su poder de atracción, su capacidad hipnótica?
02 Octubre 2007

Susie

Nadie grita mejor que Susie, pero Susie no es la clásica “Scream queen” de película de psicópatas. No es rubia, ni está buena, ni se ha desnudado nunca (creo, espero) en el Playboy. Sus gritos no son de horror, ningún descuartizador disfrazado la persigue. Susie es la reina del grito y el cabreo de "Curb Your Enthusiasm" un lugar en el que ser el que mejor se encabrona es todo un arte y un mérito. Nadie se cabrea mejor que ella, nadie grita más, nadie tiene más razón. Susie es la estrella del post de hoy.

Susie (Susie Essman)es la mujer de Jeff, el manager y mejor amigo de Larry David. Es una de esas señoras “con carácter”, muchas opiniones y una gran necesidad de expresarlas. ¿Y qué mejor sitio para opinar (en general) que “Curb Your Enthusiasm”?

Ver a Susie gritar incontroladamente a su marido (you fat fuck!!!!!) es un gozo increíble. Ver su cara de “no me creo nada de lo que me estás contando, y espero que sepas que estás jugando con fuego” es el preludio de alguna de las meteduras de pata imperiales de Larry. Susie no entiende la necesidad de Larry de intentar hacer un mundo más lógico y más justo; para ella el mundo está bien como está y son precisamente los Larrys del mundo los que lo a base de generar situaciones violentas y vergonzosas.

Susie no es mala, simplemente la dibujaron así. Ella no tiene la culpa de que Larry David robe la cabeza de la carísima muñeca de su hija (tal cual), se le coma al perro o desate un malentendido que antes o después la implique a ella y/o su marido y/o su asistenta y/o su ginecólogo. Tampoco tiene por qué soportar el tener que fingir ser la propia mujer (fundamentalista judía, además) de David, para que él intente (y, obviamente, no consiga) quedar bien delante de un rabino. En cualquier caso, qué menos que ponerse a gritar.

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Yo vivo una relación de amor-odio con ella, con la tele. Muchas veces amo lo que todo el mundo odia y, generalmente, critico mucho lo que la mayoría de la audiencia adora. Sin la tele y sus cosas, nuestra vida no sería la que es. En vez de consumir series, informativos y magazines, leeríais más libros y cocinaríais platos más elaborados, pero os habríais perdido a Michael Knight, a Petete, a los Serranos y a los Sopranos. Además, sin tele tampoco existiría yo.

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