La versión más reciente del clásico de la literatura francesa, protagonizada por un Gérard Depardieu en el momento más dulce de su trayectoria.
Título original
Cyrano de Bergerac
FR - 1990 - 137 min.
VO, VE - .
Calificación: TP
Comedia
Director: Jean-Paul Rappeneau
Intérpretes: Gérard Depardieu, Anne Brochet, Vincent Perez, Jacques Weber
Esta versión del clásico de Edmond Rostand pasa por ser, de momento, la definitiva, aquella que mejor recoge el espíritu de la obra original en la que se basa. La alianza entre dos grandes guionistas, el director Jean-Paul Rappeneau, y el imprescindible Jean-Claude Carrière, dio como resultado una deliciosa recreación de la fascinante vida del Cyrano eternamente enamorado de la intangible Roxane, encarnado en esta ocasión por Gérard Depardieu, la mejor de las elecciones posibles.
Por lo demás, “Cyrano de Bergerac” es una de las últimas grandes superproducciones del cine francés, una película de grandes magnitudes, con más de 50 localizaciones diferentes en interiores y exteriores, más de 2.000 extras y en general el más grande derroche de medios, esfuerzo y tiempo de la cinematografía gala.
Espectacular y tierna, apabullante e inteligente, este “Cyrano de Bergerac” multipremiado en festivales como los de Cannes y Toronto, así como merecedor de prácticamente todos los premios César, con los que Francia galardona sus mejores producciones, se quedó en las puertas de ser reconocido como merecía en los Oscar: estaba nominado en cuatro importantes categorías, las de maquillaje, interpretación masculina, fotografía y película de habla no inglesa, y hubo de conformarse con una estatuilla concedida a regañadientes al mejor diseño de vestuario.
Silvestre Lanza
Depardieu nació para interpretar a Cyrano, "el hombre a una nariz pegado" que diría Quevedo: desbordado, fanfarrón, profundamente animal dentro de su personaje inteligente, él es toda la película. Lo mismo puede decirse de la película de José Ferrer en versión más sobria del personaje y con película más encogida. Pero qué dos grandes Cyranos nos ha dado el cine. Rostand, el dramaturgo, no ha pasado a la posteridad sino or este drama que sí le salió gracias a un extraordinario personaje.
Andrés Marceño
Sí, Lanza, un extraordinario personaje, aunque no se trate del verdadero Cyrano, el escritor y poeta satírico que es a Francia lo que Quevedo (con más genio) es España.
Andrés Marceño
El Cyrano de la obra de Rostand no es el Cyrano hisóricamente existente, ¿y qué? Rostand, actuado por Ferrer y por Depardieu (¡de pardiez!), es un personaje que ya pertenece al mito más que a la historia. Y la escena final, en ambas películas, en que el espadachín poeta, ya agónico, lee la carta que él escribió desde otro, y el grito de Roxanna: "¡Eras tú, eras tú!" tiene grandeza. Rostand, dramaturgo fin de siglo, cursi y hoy totalmente demodé, fue iluminado por la musa en esta ocasión.
puca
una pelicula extraordinariamente bellisima el amor que siente cyrano por su prima roxana es amor puro
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