Una absurda tragedia familiar reúne a tres hermanas, en lo que será un encuentro lleno de esperanza, pero también de violentas tensiones emocionales.
Título original
Crimes of the Heart
USA - 1986 - 101 min.
VO, VE - .
Calificación: 13
Comedia
Director: Bruce Beresford
Intérpretes: Diane Keaton, Jessica Lange, Sissy Spacek
En el cine, las reuniones de hermanos y hermanas no sólo funcionan sino que siempre dan buenos resultados. Y si se producen con motivo del Día de Acción de Gracias, mucho mejor. No es este el caso de “Crímenes del corazón”, en cuya historia se reúnen las tres hermanas por un motivo menos gozoso, en concreto porque una de ellas ha disparado contra su marido, pero el eterno esquema sigue vivo.
Tres hermanas, genialmente interpretadas por Diane Keaton, Jessica Lange y Sissy Spacek, aparecen en la película como tres personalidades bien diferentes. Mientras que a una le ha tocado hacerse cargo de la madre de las tres, con lo que ello significa de renuncia a una parcela de su vida, otra intenta sin demasiada fortuna abrirse camino en el mundo del espectáculo, mientras que la tercera, la pequeña y detonante del encuentro familiar, se encuentra atrapada en un mar de dudas con difícil solución.
“Crímenes del corazón” fue la primera película verdaderamente renombrada en la filmografía del australiano Bruce Beresford, quien se revela como un magnífico director de actores, en este caso de actrices. Es esta una película visceral, anímica, de las que surgen en el interior del espectador gracias a personajes potentes en cuyas palabras y silencios se contienen misterios que esperan ser desentrañados por los espectadores.
“Crímenes del corazón”, por lo demás, es una película que esconde oscuridades en su apariencia luminosa. Y acaba como suelen acabar las reuniones familiares, las de Hollywood y las del mundo real: con una rizada mar de fondo llena de heridas y cicatrices del pasado, con medias verdades y medias mentiras, con reconciliaciones aparentes que se arrastran y se acumulan conforme transcurren los años.
Andres
Tipico film hecho para mujeres, en el que un grupo de mujeres (en esta ocasión hermanas en lugar de amigas) nos acribillan con sus problemas (perdón, sentimientos) sin darnos apenas respiro, que si problemas amorosos, afectivos, economicos.... y encima de deprimirnos (y agobiarnos todo sea dicho) quieren hacernos creer que la cosa también es una comedia (por el simple hecho de que todas las protagonistas son histerícas y excesivas en todo cuanto hacen y de paso volver a deprimirnos y agobiarnos).
En la mosca -versión Cronenberg- decian en un momento dado.
- Hazlo
- No puedo tengo mucho miedo
... entra Geena Davis y dice:
- Si ten miedo, mucho miedo.
El alma humana no esta preparada para soportar semejante tostón, al menos la mía no (y ojo que normalmente me encantan los melodramas).
Hay que tener miedo y huir de esta película.
¡¡ Corre !!
¡¡ Alejate !!
¡¡ Que aún estas a tiempo !!
Silvestre Lanza
Oh Andrés, hermano en cinefilia, t'as raison.
Andrés Marceño
Muestrario de muecas histéricas, la histeria como la faz visible del melodrama, la película es un desastre como cine y no la redimen ni los pómulos adorables de Jessica mon amour.
Roberto
Es una muy buena película, muy bien actuada y bien dirigida. Lo que sucede es que originalmente se escribió como obra de teatro y no siempre (más bien casi nunca) esa migración trae buenos resultados. Los personajes están desarrollados dramáticamente, y un buen personaje dramático no siempre es un buen personaje cinematográfico, se trata de dos artes diferentes por completo. No en vano su autora fue Premio Pulitzer.
pablo garcia del pino
CRIMENES DEL CORAZON
El australiano Bruce Beresford no era de los que aceptaban las reglas teóricas del juego hollywoodense. Probablemente, por eso, no se prodigara en exceso en las pantallas. Pero, como todos sabemos, no se puede ir a contracorriente de los espacios más concretos, ásperos e implacables que impone la comercialidad. Yo recuerdo su magnífica "El manto negro" (ahora que Mel Gibson nos anda sorprendiendo con propuestas cinematográficas tan minuciosas, detallistas y perfeccionistas) que ganó el "Genie" (oscar canadiense) y cuya epopeya colonizadora en el Nuevo Mundo parecía tocada de un halo mágico, y que aquí nadie vio (y quien llegó a verla, prefirió ignorarla) La oscarizada "Paseando a Miss Daisy" tuvo mejor fortuna. En cuanto a "Crímenes del corazón", interesantísima obra teatral, estaba muy claro que debía pagar su tributo a cuantos productos provengan del venerado proscenio. Pero no importa, porque Beresford, que fracasaría después al tratar de recrear la belleza y los rigores de esa Naturaleza ilustrativa, revalorizadora del maravilloso planeta que habitamos (quizás por huir del empobrecedor encierro de los estudios cinematográficos), tras someterse a la industria norteamericana, echa mano de esta extraña pieza, casi de colección para todo amante de ciertas sobreactuaciones teatrales, y la domina al completo. Y su disciplinado talento nos sorprende porque, lo que podría haber sido un guiñol caótico y mediocre, se convierte de pronto, en un producto de lo más racionalizado (ya que sus intérpretes nos amenazan con vivir una de esas tan manoseadas historias esquizoides a la americana), y una vez dominadas, nos dejan encantados y satisfechísimos con cada una de sus apariciones. Sus neurastenias, que, por momentos, parecen englobarse en ese norteamericanismo, racista, intolerante y descerebrado, acabarán por sabernos a gloria. Y así amamos, comprendemos, y paladeamos el porqué de estas señoritas, que no querrán formar parte de tanto estereotipo provinciano, y actuarán a lo largo de toda la película con una lógica individualista tan razonable para ciertos espectadores (director incluído) y tan deleznable para la mediocridad reinante en su mundo. Sissy Spacek, Diane Keaton y Jessica Lange, geniales actrices, representan uno de los festivales actorales más apetecibles de los que he visto en mi vida. La cámara juega con ellas, las mima, recorre esa casa cutre y naftalinada por la que ellas se mueven, recoge sus actos y diálogos maravillosos sin aburrirnos ni por un instante, y acaba convenciéndonos de que estamos asisitiendo a una obra digna de ser imperecedora. Ese final, con pastel de cumpleaños y el acompañamiento musical de una de las bandas sonoras más bellas jamás escritas para el cine como ésta del gran George Delerue, y con los grititos, comentarios, y risas de estas tres prodigiosas mujeres (que a partir de aquí, tras su entrega total al film, se convierten en santas de nuestra devoción), es tan antológico, tan irrepetible, que, vista hoy, en efecto, pasa a convertirse en una auténtica obra de culto. "Crimenes del Corazón" consiguió realizar el milagro. No sé cómo sería en teatro. Pero en manos de Bruce Beresford, ahí queda, por los siglos de los siglos: un verdadero festival para todos los fans de Sissy Spacek, Diane Keaton y Jessica Lange. Vedlas y agradecédselo, porque nunca volvieron a estar tan lúcidas, auténticas, y menos manoseadas (comercialmente) que en esta pieza imprescindible. Estoy seguro de que os divertiréis como nunca. ¡Vieja escuela teatral, al galope de la cámara cinematográfica, contagiosa y casi, casi, ¡hoy más que ayer!, genial. http://kentauro.blogspot.com/
Amelia Gaos
Han leido la obra de teatroo?????
parece que no, es mejor la obra, da otra idea del mundo famiiar, el problema no es el mundo familiar ni los problemas es otra cosa mucho más grabee!!!
hay ke descubrirlo.
MIA
AMI ME PARECE UNA PELICULA BUENA, ROBERTO TIENE MUCHA RAZON UN BUEN PERSONAJE DRAMATICO NO SIEMPRE ES UN BUEN PERSONAJE CINEMATOGRAFICO.
LA OBRA ES MUCHO MEJOR Q LA PELICULA.
LOS PERSONAJES TIENEN MUCHO PESO EMOCIONAL, Y ES DIFICIL DE INTERPRETAR.(soy actriz) EN ESTE MOMENTO ESTAMOS MONTANDO ESA OBRA EN LA COMPAÑIA.
A MI EN ESTE CASO ME TOCO SER EL PERSONAJE DE LA ACTRIZ, Y EMOCIONALMENTE SI ES MUY PESADO, PERO ES UN PERSONAJE HERMOSO.Q AMO Y ADORO ESTAR EN ESE PAPEL.
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