
Es sencillo apreciar las decisivas aportaciones de Fernando Fernán-Gómez como actor, escritor y director de cine. Pero sólo unos pocos privilegiados conocen hasta qué punto Fernando, sentado en una silla, es capaz de convertir una charla en algo más que una charla. Esta película -nominada al Goya al mejor documental del año- aspira a que esos privilegiados no sean tan pocos.