Estado crítico

Criticar: "Juzgar de las cosas, fundándose en los principios de la ciencia o en las reglas del arte". Y eso es lo que haremos aquí, así que si has salido del cine con ganas de comentar la película, no te reprimas y critica, critica...
20 Julio 2009

Los críticos en el cine (que no los críticos de cine)

Los críticos de-lo-que-sea también han encontrado su butaca, en primera fila, en películas que generalmente los retratan como seres resentidos, amargados y poco proclives al elogio fácil. He escogido cinco que me parecen significativos, aunque no estaría mal que me ayudarais a alargar la lista.

Félix en Bienvenido a casa. A David Trueba se le ocurrió la feliz idea de inventarse un crítico de cine ciego, que vendría a ser lo mismo que el director de cine ciego que se inventó Woody Allen en Un final made in Hollywood. Será que muchos vemos las películas con gafas de sol, o que tenemos un talento tan opaco que sólo podemos mirarnos nuestro propio ombligo.

Harry Farber en La joven del agua. M. Night Shyamalan reformuló el nombre de uno de los mejores críticos de América (Manny Farber) para este personaje, creado a imagen y semejanza de todos aquellos que despedazaron El bosque. La idea es tan infantil como eficaz, y demuestra que en cuestiones de ego, Shyamalan no se queda precisamente corto.

Jay Sherman en El crítico. Venía a ser una versión bañada en vitriolo de Roger Ebert y Gene Siskel, conocidos por su programa de televisión en el que calificaban a las películas otorgándoles pulgares hacia arriba o hacia abajo. Sherman es el crítico al que todos quieren odiar porque simplemente piensa que todo apesta. Incluso Spielberg.

Addison DeWitt en Eva al desnudo. Es el puñetero Diablo: elegante y atroz, compra el alma de Eva a cambio de elevarla al séptimo cielo. Desde su columna de opinión, decide, cual Dios en su poltrona, lo que está 'in' y lo que está 'out', dejándose acompañar por bellezones sin cerebro y sabiendo que, en el fondo, está rematadamente solo.

Anton Ego en Ratatouille. Sabéis de mi pasión por esta película. Y buena parte de esa pasión proviene de este personaje mítico, un sagaz y castigador crítico gastronómico que admite el talento de una rata al probar un plato que le transporta al momento más feliz de su infancia. Es una bellísima lección para los críticos: una sensata recomendación a derribar nuestros prejuicios, porque el arte, como es bien sabido, puede encontrarse en cualquier parte.

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Raúl

Debe haber ejemplos a patadas pero no se me ocurren muchos
En Storytelling de Todd Solondz el blanco de la misantropía es en determinados momentos la crítica aunque de un modo muy general (o más bien el público). Y Creo que Woody Allen le dedico a los críticos una planta en el infierno en Deconstruyendo a Harry. Y en este momento poco más se me ocurre...

El film épico y definitivo sobre el crítico de cine esta por llegar. Los prejuicios sobre los críticos se materializan en que, por ejemplo, identificamos más el perfil del crítico si este es Paul Giamatti antes que otro...y veo a Christopher Walken como el malvado e inquisitorial redactor jefe ejerciendo mobbing constantemente,...y a Robert Duvall como el sabio director del periódico que esta ya de vuelta de todo...!Quiero ver esa película! No se en que género categorizarla pero sería un buen thriller de acción cómico, o espera, mejor, una buddy movie...Lo siento, el calor me afecta...

P.D.: !Que te den vacaciones ya hombre!

Fernando

No es un crítico, es profesor, pero ejerce una actitud crítica en la historia. Me refiero al personaje que interpreta Michael Caine en Educando a Rita.
Hace una muy interesante reflexión entre la actitud sofisticada ante la obra de arte y la actitud "primaria" (no se si la palabra primaria es la adecuada). Pero realmente, aunque es en una posición hipócrita por mi parte, me encandila más la actitud primaria, aunque trabajo para tener una visión más sofisticada.
¿Tu qué opinas al respecto Sergi?

Sergi

Si hablamos de críticos, creo que hay que tener una visión más elaborada, más reflexionada, más seria que lo que puede aportar una visión primaria, si ésta se reduce a "esta peli es un coñazo" o "esta peli es muy entretenida". ¿No crees, Fernando?

Fernando

Totalmente de acuerdo. Pero por otra banda tenemos la masturbación stylográfica que es el lado opuesto. Y también la crítica para uno mismo y tener que demostrar que conoce el lenguaje de la expresión crítica. Hace poco leí la crítica de Jordi Costa de Pagafantas y parecía más un tratado de Walter Benjamin que la crítica hacia una película de corte televisivo.
Como tu bien dices en tu comentario sobre Anton Ego a veces la mirada de un niño, el sentimiento hacia la obra como un niño, es el punto en cuestión. Obviamente como crítico debes saber porque suceden las cosas y porque producen tales emociones y reacciones pero... tengo un sentimiento hacia la crítica de exceso y con un cierto olor a cerrado, tanto en el propio ecosistema de los críticos (entendamos eso como el micromundo de los críticos y sus críticas) como en el universo particular de los propios críticos. Creo que se deberían abrir ciertas ventanas para ventilar. No lo digo por ti precisamente, pero siento la postura sofisticada como un subterfugio de la absoluta ignorancia.

Sergi

Es obvio que hay que encontrar un punto medio. Supongo que ese punto medio está en toparse con ese sentimiento infantil y saberlo elaborar como una reflexión adulta pero no pedante.

Mengele

Es curioso, porque ahora mismo no se me ocurre ningún crítico de cine en el cine. Imagino que tengo alzheimer como mínimo, pero creo que hay más de teatro. El más evidente sería el Joseph Cotten de Ciudadano Kane, que llega a escribir una mala crítica de la pésima actuación del pussy de Kane aka Heirst.
Por otro lado, me marcó mucho de pequeño "Matar o no matar" (Douglas Hickox, 1973), aquella película en la que Vincent Price era un actor shakespereano que se fundía, uno a uno, a todos los críticos que se habían cargado sus interpretaciones escenificando sus crímenes según las obras del bardo. Seguro que la película tenía un rombo como mínimo, porque se me quedó grabada la muerte de Robert Morley, obligado a comerse sus hijos. Dos caniches. El tipo, muy aficionado a la buena comida, llegaba a casa y se encontraba con que había ganado un concurso de gourmet y Price, disfrazado de chef, le instaba a degustar un delicioso estofado que el orondo actor devoraba con avidez. Al poco Price le presentaba las cabezas de sus 'hijitos' y le obligaba a comérselo todo. Inolvidable la imagen de Morley muerto, estirado sobre la mesa de la cocina con la panza a tope.

Víctor E.

¿Y qué me decís del crítico de 8 y medio, ese que persigue incasablemente a Mastroianni con pseudointelectualidad y pedantería? Fellini hace un retrato bastante mordaz de la profesión, y muy divertido a su manera.

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Así me gano la vida: criticando películas. ¿Te puedes imaginar que tu mayor pasión, ver cine, te dé de comer? Ya sé, tenemos mala fama, pero... ¿con quién se meterían los cinéfilos y la gente de la industria si no existiéramos? Venga, no pierdas el tiempo: critícame si te atreves...

Sergi Sánchez

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