Estado crítico

Criticar: "Juzgar de las cosas, fundándose en los principios de la ciencia o en las reglas del arte". Y eso es lo que haremos aquí, así que si has salido del cine con ganas de comentar la película, no te reprimas y critica, critica...
23 Febrero 2007

El futuro ha llegado

PUNTUACIÓN: 10

Para los que no tengan miedo a lo desconocido.

No sé qué decir.

Si hay película que desvirtúa el ejercicio de la crítica, ésta es Inland Empire.

¿Cómo criticar una pesadilla, un ataque de angustia, un sueño que devora a otro sueño? La grandeza de un artista está en multiplicar el sentido de su obra obligándonos a quedar callados, empequeñecidos ante la magnitud de una tarea majestuosa. Si, como es el caso, la obra en cuestión escapa a los parámetros espacio-tiempo convencionales, los recursos del crítico se diluyen en la Nada.

Tres horas dentro del misterio del inconsciente femenino son inexplicables. Lo que empieza como el rodaje de una película maldita acaba en la mente confusa de Nikki Grace, prolongación de la Betty/Diane de Mulholland Drive interpretada ahora por una Laura Dern entregada a la causa de David Lynch sin pedir redes que la protejan. Filmada en video de baja definición, la película respira una textura sucia, sórdida, que debe ser la textura de las pesadillas.

Lo único que puedo deciros es que vayáis al cine relajados y completamente desprovistos de los prejuicios de la lógica. Inland Empire es una granada lanzada contra el sentido común, y está bien que así sea. Larga vida a Lynch!!!!

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Brian

Aun no la he visto, solo pude ver algunas imagenes el miercoles y me salian chiribitas en los ojos.

En cuanto al asunto de si existen herramientas o no, para poder valorar este tipo de cine, creo que la mirada de la critica deberia empezar a dirigirse mas hacia el videoarte que se lleva facturando desde los 90s. esta muy claro que la estetica de algunos cineastas y de algunos artistas, indistintamente, esta empezando a virar. y seria muy beneficioso que la critica no se quedara atras. un cine de vanguardia o lo que es lo mismo un cine de hibridacion exige mas conocimientos y metodos, mas alla de los hasta ahora utilizados, para poder "explicar" que es lo que tenemos ante nuestros ojos.

Buffff, tengo muchas ganas de verla... y de poder leer la critica de losilla (si es que la hay) :)

Larga Vida al Gran Jefe.

Por cierto: sabes si la proyeccion en las salas respeta el formato digital?

Sergi

Creo que sí lo respeta. En todo caso la imagen es tan sucia como si la hubiéramos filmado nosotros con nuestra cámara casera.

Y sí, tienes toda la razón: la crítica tiene que empezar a abrirse a otras maneras de contar, las del llamado "post-cine", más cercano a los museos que a las salas comerciales.

Daniel Quinn

Y yo me pregunto..., ¿cuál será la forma de hacer este "post-cine" accesible a toda la gente que quiere verlo? Porque la distribución de INLAND EMPIRE está siendo demencial: en Madrid 4 salas, y en provincias ni la huelen.
¿No te parece que Lynch parece querer prolongar los caminos de autorreflexión que abrió Bergman en su Persona? Muchísimos detalles me han hecho recordar la obra maestra del sueco. Es como si Lynch lo integrara tamizándolo dentro de su mundo propio. Algo de eso he apuntado en mi blog (www.eldormitoriodemaud.blogspot.com)

Un saludo!

PD: ¡qué gran descubrimiento este blog! Te convertiste en mi crítico favorito desde que fuiste el único en este país que defendió perfectamente esa maravilla que es Femme fatale...

Sergi

Gracias por el cumplido!!!!

Tienes toda la razón en lo de "Persona". De hecho, creo que lo que Bergman hizo con el cine clásico (romper con él, divorciarse de sus hábitos lingüísticos), Lynch lo hace con el cine moderno. De ahí lo de post-cine: Lynch se atreve a hacer otra cosa para la que los críticos deberán inventarse nuevas armas de análisis.

Creo que aún podemos estar contentos de que se haya estrenado en salas comerciales de algunas ciudades. El destino de la verdadera renovación del lenguaje cinematográfico parece estar en los museos o en los festivales...

amadeo

Pues a mi, la mayoría de las veces, Lynch me parece más aburrido que ver crecer el césped. Lo mismo pienso de la mayoría de videoartistas y gafapastas que piensan que experimentar consiste en visualizar sus pajas mentales para subir a altar de la postmodernidad. Y además ¿qué coño es la postmodernidad? Quizás, en su momento, innovó en su forma de abordar ciertos géneros, pero sus películas, muchas veces, olvidan el principio básico del espectáculo que és evitar el bostezo. Eso sí, en cuanto se abran las luces de la sala empezamos la charla-coloquio soltando lo del "cine de hibridación" y "prolongar los caminos de la autoreflexión" mientras nos mesamos las perillas y miramos de reojo hacia nuestra vecina de butaca. Hablad menos y vivid más.

Chris

La vida, la vida, amigo amadeo, eso es lo que Lynch pone en juego en Inland Empire. Aquello que -en referencia al pequeño comentario que Sergi dedica en este blog a Fritzcarraldo- el cine no debería olvidar nunca, y, en estos tiempos que vivimos, olvida casi siempre: cine y vida -como quiere Herzog (y todo gran artista que hace del cine su medio)- son una y la misma cosa, y hay fragmentos de la vida que no podemos clasificar bajo conceptos ni jerarquizar bajo estructuras. Hay zonas de la realidad que escapan a todo intento de la razón por abarcarlas y, más o menos explícitamente, dominarlas.
Yo no entiendo por qué el cine ha de olvidarse de esas zonas, cuando es el arte más adecuado para representarlas, dada su capacidad de alcance. Como decía Buñuel, precursor inequívoco de Lynch, el cine es el arte más adecuado para representar los sueños. Y no sólo los sueños. Tambien lo que ni siquiera podemos clasificar como tales: la locura, el inconsciente... Y yo creo que Lynch eso lo ha entendido muy bien. Diría yo que está, sin duda, entre los primeros de la clase.
A mi, el constante recurso al aburrimiento me parece un argumento perezoso. Creo que la cuestión es replantear la "labor" como espectador. Y digo así, LABOR, con mayúsculas si hace falta. Porque el cine maduro uno tiene que mascarlo antes de tragarlo, porque si no se atraganta. Y "mamá cine" no nos puede estar dando puré y potitos toda la vida como los niños...
"El cine será femenino, o no será". Buena frase ésta. Para recordar.
Un abrazo.

Ricardo Castro

El hecho de que los críticos de cine tengan que inventarse un nuevo lenguaje frente a nuevos modos expresivos ha sucedido a lo largo de la historia de la recepción artística. Y es que van de la mano. Entre Rayuela de Cortazar y la Obra abierta de Eco apenas hay una distancia de meses. Lo que me sorprende es que se hagan tantas bolas los críticos con una película como la de Lynch. Se sacan de onda y lo único que me hacen pensar es que nunca han leído a Joyce, a Salvador Elizondo,o a Woolf, que desde hace mucho tiempo han presentado un universo onírico en el que la lógica convencional nop tiene cabida, con lo que los ingleses llaman Stream of counsiessnes, y que apela a una participación interpretativa por parte del lector. Disfriuté tremendamente Inland Empire aquí en Mexico donde sobran fans de Lynch. Por otro lado, el hecho de que Linch usara la baja fidelidad con una cámara como la que se encuentra en cualquier tienda lo que resalta es simplemente una genialidad totalmente consumada. Es cine, CINE con mayúsculas. Es movimiento e imagen. Si sabes dominar ambos eleementos, no se necesita más. Por cierto, hay obras experimentales que me dan mucha hueva (aludiendoi a un comentario de este blog), pero me dan flojera no por experimentales, si no por malas, y arbitrarrias en el peor sentido de la palabra. Pero Lynch no es arbitrario, simplemente recurre a un discurso cinematográfico artículado de distinta manera. Si fuera arbitrario no sentiríamos nada. Hasta luego. Saludos desde la ciudad de México

amadeo

Querida Chris, no se trata de pereza, se trata, simple y llanamente de aburrimiento, lo cual convendrás que, por su naturaleza mortal, está muy alejado de la vida.

Respecto a tu referencia a los potitos desconozco su sabor ya que la desconfianza y abnegación de mi santa madre hacia los productos farmacéuticos de aquella época inclinaron pronto la balanza hacia las papillas caseras. Ahora que lo pienso, quizás tengas razón y algún grumo de col extraviado en áreas fundamentales del hipotálamo me han impedido el acceso a formas pensamiento más elevadas durante todos estos años.

No se, a lo mejor es que soy muy rarito. Como David Lynch.

Santi

O como yo, que no creo que desee ver esta película hasta que salga de una óptica con las gafas de pasta puestas y asumidas, habida cuenta de lo que me supusieron ciertas obras anteriores del idolatrado en cuestión.

Un saludo.

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Así me gano la vida: criticando películas. ¿Te puedes imaginar que tu mayor pasión, ver cine, te dé de comer? Ya sé, tenemos mala fama, pero... ¿con quién se meterían los cinéfilos y la gente de la industria si no existiéramos? Venga, no pierdas el tiempo: critícame si te atreves...

Sergi Sánchez

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