El cine, con sus mitos sexuales y escenas eróticas, ha condicionado nuestra forma de "amar". Esta experta investiga morbos, calentones y otras alteraciones colectivas que provocan las imágenes proyectadas sobre una sábana blanca. Hablemos de ello.

Hola querid@s. Os recomiendo que os quedéis esta noche levantados hasta tarde, gozando con esta maravilla rodada en 1967 que comenzará en TCM allá sobre la medianoche.
Es ésta una de esas peliculas que te hacen vibrar al máximo.
Emocionante, ágil, rebosante de talento y con un par de protagonistas tan guapos que quitan la respiración.
Ellos son los chicos de arriba, dos auténticos mitos del Hollywood dorado, que encarnan a los de abajo, los auténticos Bonnie Parker y Clyde Barrow , unos chicos que se dedicaron a ir contra la ley en plena depresión americana.

Obviamente, el cine embellece la realidad, y pocos actores se me ocurren más atractivos y sexys que Warren Beatty y Faye Dunaway en el esplendor de sus físicos superfotogénicos.

Vi por primera vez esta película de niña y me quedé solo -lógicamente, una fue precoz pero no un monstruo- con los asaltos, las persecuciones y ese final inolvidable, con esa mirada última que se lanzan los amantes antes de eso... bueno, supongo que todo el mundo ha visto alguna vez esta película, ¿no?
Porque, vamos, debería ser de visión obligatoria.

En fin, que volverla a disfrutar -y por eso os invito a hacerlo esta noche en mi gran ciclo de películas programadas- con ojos adultos me ha deparado un par de sorpresas más que curiosas, que allá por la infancia no capté.

Por un lado ese personajazo ultrasexy, temperamental y volcánico de Bonnie Parker que interpreta una irresistible Faye Dunaway.
Ya desde su primera aparición en la cinta, desnuda en su habitación, fichando desde la ventana al guapo mocetón que intenta algo malo en los alrededores de su casa, es toda una declaración de principios.
La muchacha, una aburrida camarera en busca de emociones fuertes -y un amante a su altura-, se lanza semidesnuda en pos de ese macho alfa que ronda su domicilio provinciano... aunque no con el propósito que ella desearía...

Porque sí, Clyde está bueno hasta decir basta, luce una sonrisa desarmante y lleva esa vida loca, exagerada y excitante que una chica inquieta anhela desde que empezó a crecer, pero a la hora de cumplir como un hombre... en fin...
Y que el megamacho, follador y sobradamente conocido como bien dotado de Warren Beatty interprete a este picha floja -por usar un término suave- no deja de resultar de lo más divertido.

Pero, a pesar de este pequeño detalle amatorio, la viva de Bonnie se cuelga de Clyde, de su valentía, de su arrojo, de esa adrenalina que corre por su cuerpo cuando está a su lado haciendo fechorías... y que puede llegar a ser un eficaz sustituto del placer sexual.

En fin, eso no quita para que Bonnie y Clyde sean mitos eróticos, cinematográficos y todo lo que queráis, amén de haber influido en títulos posteriores donde la fuga y el delito van de la mano, logrando esa perfecta aleación a base de atractivo físico y estar en contra del sistema, una fórmula mágica que nunca falla.
¿Qué otros bellos fugitivos cinematográficos os ponen?
Disfrutad, amig@s, de nuevo esta noche de esta obra maestra de Arthur Penn, de la belleza de sus protas y de los mil detalles de su puesta en escena.
La gozaréis. Palabra de la Doctora Amor.
Angel
Pues la verdad, Doctora, es que aun siendo una pelicula altamente disfrutable, yo creo que el paso del tiempo, no le ha sentado excesivamente bien cosa que no ocurre, por ejemplo, con la que, para mi, si es la obra maestra absoluta de esta "modalidad", me refiero a esa maravilla titulada "EL DEMONIO DE LAS ARMAS", realizada en el 49 con cuatro duros por el magnifico (y aun no suficientemente reivindicado) JOSEPH H. LEWIS e interpretada por la antologica pareja que formaban el inquietante JOHN DALL y una maravillosa PEGGY CUMMINS dando vida a unos amantes asesinos tan romanticos como, al final, fatalmente tragicos. Que pena que joyas de este calibre sigan siendo enormemente desconocidas todavia por el gran publico. Lo dicho, una autentica "perla negra"....
la mujer mas sexy del mundo
mi amada Doctora , cuando nos va a regalar una nota de HUGH JACKMAN....la necesito con URGENCIA........
tamara garcia
pues como hugh jackman me parece ahora que no hay nadie pienso que es una gran persona y seria un buen marido para mi y un buen padre para mis hijos que le daria todos los que me pidiera jejeje pero es una pena que este con esa mujer que no le pega nada a el pero el libro de los gustos esta en blanco pero en mis sueños el es ideal como marido y como padre
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Soy doctora en sexología audiovisual gracias a las miles de horas que, desde mi más tierna adolescencia, he invertido en las salas oscuras. En esta consulta bloguera diseccionaré la química sexual y el sex-appeal de las estrellas que tanto nos ponen.
Macizorros, tías buenas -estoy muy orgullosa de mi lado lésbico- y otros animales cinematográficos, culpables de que todos seamos incurables voyeurs, pasarán por mi despiadado microscopio. ¡Ropa fuera!
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