Doctora Amor

El cine, con sus mitos sexuales y escenas eróticas, ha condicionado nuestra forma de "amar". Esta experta investiga morbos, calentones y otras alteraciones colectivas que provocan las imágenes proyectadas sobre una sábana blanca. Hablemos de ello.
04 Julio 2008

¿A quién le importa?

Hoy rompo mi lanza por una de nuestras actrices más sexys, una chica que tiene un futuro espléndido por delante -dentro y fuera de España- y que entre otros, ha trabajado con Almodóvar, Medem y Agustín Díaz Yanes: Elena Anaya.

Y, sobre todo, quiero que sepa desde aquí que es tan divina, tan estupenda y tan fotogénica que puede hacer con su cuerpo y en la cama lo que le plazca. Porque ella puede.

Por eso me mosquea que una de esas revistas carroñeras especule morbosamente sobre su orientación y vida sexual. Elena, que fue pareja durante años del guapo actor Gustavo Salmerón, es una mujer moderna y libre que puede seducir a cualquiera con ese rostro aniñado, esa actitud misteriosa y ese cuerpo de provocar infartos.

Elena: desayuna con quien te dé la gana y pasa de la peña que, en el fondo, te envidia: no todo el mundo tiene el valor ni el físico ni el talento que exhibes tú. Adelante con tu vida, guapa.

Porque como mañana van a cantar muchos y muchas en el desfile madrileño del Orgullo Gay, a los sones de Alaska y Dinarama: ¿A quién le importa? Pues eso...

2 comentarios · Escribe el tuyo

Comentarios » escribe el tuyo

Juan

Es una chica mona, sin duda, con cuerpazo, pero de ahí a que sea buena actriz va un océano. Me da igual lo que haga con su cuerpo en la cama pero en la pantalla no me gusta demasiado.

Adrián

A NADIE LE IMPORTA

Lo que debe importar es que Elena Anaya es una de las bellas, frescas y talentosas actrices jóvenes del cine español.

Recomendaciones

Escribe tu comentario

TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.

Add to Technorati Favorites

Soy doctora en sexología audiovisual gracias a las miles de horas que, desde mi más tierna adolescencia, he invertido en las salas oscuras. En esta consulta bloguera diseccionaré la química sexual y el sex-appeal de las estrellas que tanto nos ponen.

Macizorros, tías buenas -estoy muy orgullosa de mi lado lésbico- y otros animales cinematográficos, culpables de que todos seamos incurables voyeurs, pasarán por mi despiadado microscopio. ¡Ropa fuera!

Añádeme a tu página de i-Google

suscríbete