Doctora Amor

El cine, con sus mitos sexuales y escenas eróticas, ha condicionado nuestra forma de "amar". Esta experta investiga morbos, calentones y otras alteraciones colectivas que provocan las imágenes proyectadas sobre una sábana blanca. Hablemos de ello.
19 Mayo 2008

Adolescentes, efebos y otros actores aniñados

A veces un mensaje al móvil te salva la tarde.

Me sucedió ayer. Estaba yo tirada leyendo a Amélie Nothomb, disfrutando de sus maldades, y mirando el reloj no sea que llegase la hora de irme al cine.

Como fui educada en un estricto colegio de monjas y quería escribir hoy sobre efebos, consideraba una obligación ver la peli mexicana El cielo dividido, sobre un trío de estudiantes, pero, de repente, un amigo me advirtió con su mensaje: "Es un puro, proyectada en dvd, insoportable y aburrida, nos hemos salido a la mitad". Aqui va el trailer:

Así que, salvada del tedio, que es una de las torturas que peor llevo, seguí con Estupor y temblores hasta que se hizo de noche y me inyecté en las retinas un maratón de capítulos grabados de Damages, In treatment y Sugar Rush. Gracias al amigo y a su móvil.

Pero sigo en mi empeño de hablar de efebos porque están por todos lados. Sin ir más lejos en la teleserie El internado, con dos guapillos (foto de arriba) como Martín Rivas (primera foto del post) y Yon González (a quien quiere Pablo Malo de prota de su nueva peli, una de diferencias generacionales) enloqueciendo a las adolescentes.

O el propio Shia LaBeouf, un actorcillo que sigue pareciendo un púber a pesar de haber cumplido los 22. Ya sé que tienen muchos fans todos ellos, y que son fotogénicos, pero me dejan fría, como mucho sacan el lado maternal que aún queda en mí.

Es que me gusta la carne más hecha, la verdad.

Pero puestos a dejarme arrastrar por la belleza de la tierna juventud, como el pobre Dick Bogarde con la contemplación del lánguido Tadzio en Muerte en Venecia, prefiero:

-Al jovencito inquietante de Pingpong, recientemente estrenada

-La perversa ambigüedad de los efebos de pelis de Fellini como Satyricon.

-Los maquiavélicos jovencinos que tanto gustaban a Pasolini y Eloy de la Iglesia.

-Los precoces angelitos de Kids y otros títulos del fotógrafo Larry Clark (imagen superior: el dire y uno de sus chicos).

-Y al bellísimo, vengativo y olvidado David Sust de esa joya -semiolvidada- del cine español titulada Tras el cristal, del perturbador Agustín Villaronga.

En Cannes va a pasar una peli de coproducción española e iberoameriana titula Acné y no pinta mal.

En el país del norte también Francois Ozon ha sabido mostrar la belleza, crueldad y fragilidad de los efebos en títulos tan fascinantes como, por ejemplo, Los amantes criminales.

Y es que en Francia sí que hay jovencitos guapos, lo he de reconocer. Ya se dio cuenta y se encargó de desnudarlos y ponerlos a retozar el recientemente fallecido director de porno Cadinot, uno de los primeros en mostrar la integración de los inmigrantes gracias al sexo, como demuestra su último film, cuyo cartel véis arriba. R.I.P.

Y a vosotro/as, ¿Os gustan los nenes de El internado? ¿Y Shia: os parece sexy?

¿O preferís Lolitos con más fondo, retorcimiento y argumento?

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Adrián

A mí me encanta "El internado" como serie en sí misma. Pero una de las mejores cosas que tiene es esos pedazos de bollitos tan sabrosos llamado Martiño Rivas y Yon González. Cada vez que les descamisan me pongo... Y el acento gallego de Rivas me sube aún más la líbido.

Los jóvenes del cine de Clark son tremendamente atractivos y muy valientes -o drogadamente estúpidos-, ¿quién se atrevería a masturbarse con todo lujo de detalles? Pocos actores, seguro.

Alexandra_Del_Lago

Doctora: yo soy mujer de hombres hechos y derechos y de todos los efebos que mencionas, pocos de ellos mueven mis mas morbosos instintos ni siquieras los maternales, pero he de reconocer que Martín Rivas (al que solo conozco de las fotos de las portadas de revistas para adolescentes en donde sale tanto ultimamente mi admirado Miguel Angel Silvestre, ese si que es un tiazo que me impone sobremanera)
Y agradece a ese amigo tuyo que te adviritiera del bodrio gay mejicano, una paja mental de su autor que ni siquiera tuvo la deferencia de alegrarnos la vista con unos adolescentes de buen ver, menudo desperdicio!!!
Shia no me pone nada, no entiendo que puedan hablar de el como sucesor de Harrison Ford, nada que ver

Doctora Amor

Querido Adrián: sí, reconozco que a los chicos de El internado les queda muy bien la camiseta de tirantes y también quitársela, cosa que hacen últimamente mucho los actores en las series ,para deleite de sus fans.
Larry Clark ha logrado convertirse en un pandillero más, a pesar de su edad, por eso logra que los chavales se relajen tanto ante las cámaras, porque están como con un coleguita. Así logra el realismo y alguna que otra polémica, como te puedes imaginar...

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Soy doctora en sexología audiovisual gracias a las miles de horas que, desde mi más tierna adolescencia, he invertido en las salas oscuras. En esta consulta bloguera diseccionaré la química sexual y el sex-appeal de las estrellas que tanto nos ponen.

Macizorros, tías buenas -estoy muy orgullosa de mi lado lésbico- y otros animales cinematográficos, culpables de que todos seamos incurables voyeurs, pasarán por mi despiadado microscopio. ¡Ropa fuera!

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