Doctora Amor

El cine, con sus mitos sexuales y escenas eróticas, ha condicionado nuestra forma de "amar". Esta experta investiga morbos, calentones y otras alteraciones colectivas que provocan las imágenes proyectadas sobre una sábana blanca. Hablemos de ello.
23 Abril 2008

¿Iriáis a una reunión de antigu@s alumn@s?

Ayer sonó mi teléfono. "¿A qué no sabes quien soy?", dijo una voz masculina al otro lado del hilo telefónico, a cientos de kilómetros. "Hombre, así tan de golpe...", respondí homenajeando a un viejo chiste sobre el general Tejero. "Pero sigue hablando, muchacho, a ver si te pillo", dije. Pero nada, aunque me era familiar su soniquete, no acababa de pillarlo, yo que tengo un oído -y olfato- finísimo...

Rendida, tuve que aceptar mi impotencia, a lo que el caballerete desde la lejanía me dijo que era Rubén, un viejo amigo, long time ago, de estudios. "¡Cáspita!", me dije a mí misma, "Y no sólo eso, sino que estuve enamorada como una perra de aquel muchachote en mi más lozana juventud". Pero, callada como Belinda, dejé que se explicara: "Estoy organizando una reunión de antiguos alumnos, y he llamado al teléfono que tenía, de tus padres, y me han dado tu móvil. Y, nada, que te vengas, que vamos a estar tod@s".

Y yo, aún shockeada por tan inesperada llamadita: "Bueno, vale, mándame las coordenadas por mail. Y ¿qué es de tu vida, tío?". Rubén: "Me casé, tengo dos hijos y he perdido mucho de lo que fui". "Trágame tierra", pensé, "¿en qué se habrá convertido mi Apolo?"

Total, que nos despedimos tan ricamente y quedamos, varios lustros después de nuestro último encuentro, en seguir en contacto. Al poco, el buenazo de Rubén me mandó un par de fotos en las que aparece con sus retoños: no le reconocía!!! Estaba medio calvo, fondoncillo y con aspecto de vendedor de, por ejemplo (y con todos mis respetos), lavadoras.

Rubén, que en mi memoría era alto, delgado, alegre y el tío más gracioso de toda la clase, el hombre con el que incluso una ateaza como yo hubiera dicho sí ante un altar y vestida de virgen si me lo hubiera pedido!

Aliviada me dije: qué lista has sido, en el fondo, huyendo de aquella ciudad de provincias, porque... ¿en qué me habría convertido si me hubiera enrollado una sola vez con Rubén? Escalofríos me entran.

Total, que la reunión de ex-alumnos está en marcha y a mí me asaltan cientos y miles de dudas.

Por un lado, me apetece ir y comprobar si tod@s han evolucionado como Rubén y mostrarles el peazo mujer en que me he convertido yo. Y, en el mismo lote, hacer muchas risas con las más perras de la velada que, seguro, seremos unas cuantas.

Y, por otro lado, mi yo romántico me empuja a pasar de semejante encontronazo con la cruda realidad y seguir alimentando mi nostalgia con el recuerdo de unos compañeros de adolescencia jóvenes, tersos, bellos y deliciosamente ingenuos.

¿Qué me aconsejáis? ¿Qué hariáis vosotros?

¿Habéis asistido a alguna de estas reuniones?

¿Y cómo fueron: geniales o desafortunadas?

¿Dejan secuelas?

A continuación, ejemplos cinematográficos de reuniones amistosas, como este momento piano de Los amigos de Peter, con el doctor House a los teclados.

Momento Neil Diamond en la estupenda Beautiful Girls:

Vídeo del baile de Romy and Michele, con el que más me identifico de todos estas escenas, y solución que estoy planeando copiar si finalmente acudo al referido retro-evento:

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T.

Fui a una, acabé (bochornosamente) borracha. Qué bien lo pasé! Yo tenía también todas las reticencias, dieta de urgencia y eso, pero luego, con dos copitas, comprobé que los amigos de antes lo eran por algo, que no habían perdido ni el sentido del humor ni las ganas de pasarlo bien, y nos pegamos un buen cachondeo con gente que vive lejos y vino para eso.

Alexandra_Del_Lago

que bonita era Reencuentro y me gustó mucho también Los amigos de Peter, en cambio de la de Romy y Michelle no guardo tan buen recuerdo... y Beautiful girls no estaba mal... A mí me invitaron a una reunión cuando cumplimos todos los de mi escuela los 40 años pero no asistí pues preferí recordar los pocos bellos compañeros de pupitre que tenía tal y como eran ("The way we were": Memories of the smiles we left behind...)

bydiox

Falta 'The Class', la magnífica serie de televisión (cancelada).

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Soy doctora en sexología audiovisual gracias a las miles de horas que, desde mi más tierna adolescencia, he invertido en las salas oscuras. En esta consulta bloguera diseccionaré la química sexual y el sex-appeal de las estrellas que tanto nos ponen.

Macizorros, tías buenas -estoy muy orgullosa de mi lado lésbico- y otros animales cinematográficos, culpables de que todos seamos incurables voyeurs, pasarán por mi despiadado microscopio. ¡Ropa fuera!

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