El cine, con sus mitos sexuales y escenas eróticas, ha condicionado nuestra forma de "amar". Esta experta investiga morbos, calentones y otras alteraciones colectivas que provocan las imágenes proyectadas sobre una sábana blanca. Hablemos de ello.
Se estrena este viernes, previo paso por el festival de Málaga, la comedia Fuera de carta, dirigida por el televisivo (7 vidas) Nacho García Velilla.

Es una comedia romántica sobre un cocinero (interpretado con mucho aspaviento por Javier Cámara) que regenta un restaurante de diseño (cómo no) en Chueca, con dos hijos de un matrimonio hetero pasado y una amiguísima-confidente-colega de curro, a quien da vida Lola Dueñas.
Vamos, lo que ya casi todo el mundo conoce como una mariliendres, nos guste o no este apelativo acuñado por el escritor Leopoldo Alas: aquí la Dueñas comparte los desengaños amorosos con su amigo gay, no se fía de otro hombre y hasta se acabará enamorando de... un homosexual.
Porque ése parece el destino de estas chicas. O por lo menos eso nos ha contado el cine en títulos como:

-Amor de hombre: Loles León rodeada de chicos guapísimos y celosa de la movida vida sexual de su mejor amigo, el italiano Andrea Occhipinti.
-Algo casi perfecto: un gay icon como santa Madonna compartiendo algo más que unas copas con su amiguísimo gay -Rupert Everett- y resultando de ello un lindo retoño. El conflicto entre los inseparables surge cuando ella se enamora del fornido Benjamin Bratt.
-La boda de mi mejor amigo: aquí no se casa el gay, pero será el homosexual alegre y chispeante -de nuevo, Rupert Everett- quien anime a la pobre Julia Roberts, su mejor, desencantada y estresada amiga, a salir del bajón que le provoca que su amor de juventud elija a Cameron Díaz para llevársela al altar y no a ella misma.
Hay que reconocer que había muy buena química en esta comedia entre el gay y su best friend, como se pudo comprobar en el baile final de la peli y en la famosísima secuencia de la cena musical, a continuación:
-Mucho más que amigos: una embarazada Jennifer Aniston comparte piso en Brooklyn con Paul Rudd y, aunque éste es gay, se aman con locura, tanto como para dejar a otros hombres fuera. A mí me recuerdan mucho a los chicos de la serie Will y Grace.
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¿Y vosotras, tenéis muchos amigos gays?
¿Y vosotros, tenéis muchas mejores amigas?
En ambos casos, ¿os identificáis con los retratos que el cine ha hecho de vuestra especial relación? ¿No creéis que se cae demasiado en el tópico?
¿Es cierto, como dicen algun@s, que solamente cuando no hay sexo por medio puede germinar una amistad auténtica entre hombre y mujer?
¿Y qué las chicas, por eso de la sensibilidad compartida, nos entendemos mejor con los gays que con los machos de la especie?
Fatman
Está curiosa la crítica de la peli que hacen en el país, "los maricas son los nuevos negros"
http://blogs.elpais.com/festival_cine_malaga/2008/04/los-maricas-...
juan
hola
Doctora Amor
Hola Juan. ¿Qué te cuentas?
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Soy doctora en sexología audiovisual gracias a las miles de horas que, desde mi más tierna adolescencia, he invertido en las salas oscuras. En esta consulta bloguera diseccionaré la química sexual y el sex-appeal de las estrellas que tanto nos ponen.
Macizorros, tías buenas -estoy muy orgullosa de mi lado lésbico- y otros animales cinematográficos, culpables de que todos seamos incurables voyeurs, pasarán por mi despiadado microscopio. ¡Ropa fuera!
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