Doctora Amor

El cine, con sus mitos sexuales y escenas eróticas, ha condicionado nuestra forma de "amar". Esta experta investiga morbos, calentones y otras alteraciones colectivas que provocan las imágenes proyectadas sobre una sábana blanca. Hablemos de ello.
20 Febrero 2008

Bésame, bésame mucho...

Ya lo advierto: la película es antierótica total, es más espiritual que carnal, pero contiene un beso que es mostrado con tanta naturalidad que la saliva intercalada entre los actores casi salpica al espectador. Me estoy refiriendo a la escena del beso de los amantes en Luz silenciosa, la premiada cinta del mexicano Carlos Reygadas que se estrena este viernes. Aquí va el trailer, donde se ve un trocito del beso en cuestión.

Pero es que este viernes es también el día señalado para poder ver en pantalla grande el cacareado morreo entre Victoria Abril y Emma Suárez en Oscar, una pasión surrealista. Un beso que ya reseñó el gran compañero de blogs Escrito por... Aqui va el momentazo, del que esperamos vuestros comentarios.

En ambos casos los besos tienen un significado argumental que sobrepasa su mera intención sexual (en Luz silenciosa hay otro beso al final, entre dos mujeres, asimismo decisivo y muy simbólico).

Esto me sirve, ante la inminencia de este viernes besucón, para añorar otros besos más festivos, con o sin lengua, como los muchos que filmó Hitchcock (larguísimo el de Ingrid Bergman y Cary Grant en Encadenados), los divinos de Lo que el viento se llevó y Casablanca, el mítico de Burt Lancaster y Deborah Kerr en la playa en De aquí a la eternidad (foto de arriba) y el último y definitivo de Duelo al sol, que recuperó Almodóvar en una de sus películas.

El manchego puso a comerse los morros apasionadamente a Banderas y Poncela en La ley del deseo; la cámara se volvía loca girando alrededor de las parejas morreándose en las películas de Brian de Palma; Spiderman besaba a su chica boca abajo (tengo que probar esta postura, oye), y hasta vimos el de una tipa chamuscada por el sol con su perrito - con mucha lengua fuera- en Algo pasa con Mary.

¿Qué otros besos os han dejado huella? A mí, el de abajo, como que me pareció muy tierno, ¿no?

4 comentarios · Escribe el tuyo

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Paloma

Hay veces que el no beso marca más que el beso. Si no, que se lo digan a scarlett.

Alexandra_Del_Lago

Doctora: a mí me marcó mucho el beso de Michael Caine al guapo cachas Christopher Reeve en "La trampa de la muerte" de mi querido y admirado director Sidney Lumet... salí del cine marcada de por vida... pero he de reconocer que el cine de ahora supera al clásico en este tema, ahi donde antes habia besos castos con labios cerrados, ahora lo que imperan son los besos con bocas abiertas e intercambios de fluidos, en eso sí hemos ganado con el paso de los años... besos!

Muriel

Ando perpleja con luz silenciosa, y precisamente por un beso, el otro... Alguien tiene la bondad de explicar?

Doctora Amor

Querida Muriel: creo que te refieres al beso final, al del arrepentimiento y la renuncia, que logra el milagro (sic).
Creer o no creer, esa es la cuestión...

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Soy doctora en sexología audiovisual gracias a las miles de horas que, desde mi más tierna adolescencia, he invertido en las salas oscuras. En esta consulta bloguera diseccionaré la química sexual y el sex-appeal de las estrellas que tanto nos ponen.

Macizorros, tías buenas -estoy muy orgullosa de mi lado lésbico- y otros animales cinematográficos, culpables de que todos seamos incurables voyeurs, pasarán por mi despiadado microscopio. ¡Ropa fuera!

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