Diego Galán Invita

Nadie ha visto todas las películas. Nadie lo sabe todo. Tampoco hay quien recuerde cuanto cine ha visto o que lo vea hoy con los mismos ojos de ayer. Todo cambia y el cine, afortunadamente, sigue ofreciendo grandes sorpresas. Vamos a disfrutarlas
18 Febrero 2008

Una pequeña joya: "El ladronzuelo"

El pequeño ladrón, o mejor El ladronzuelo, apenas dura una hora. Se trata de un trabajo para televisión. Concretamente para una serie de seis películas, Izquierda/Derecha, que produjo el canal francés ARTE en 1999. Su intención era ofrecer una mirada política sobre la realidad francesa contemporánea. Pero fue tal el éxito de esta película, que acabó exhibiéndose en los festivales de Munich y Biarritz, en los que recibió premios, y más tarde en salas de cine.

Cuenta la historia de un muchacho de 18 años que por nombre sólo tiene una letra, S, quizás como un símbolo utilizado por el director, Erick Zonca, para subrayar la falta identidad de su personaje. “S” se gana la vida como panadero pero no está contento con su suerte. El trabajo es para él una esclavitud, y la panadería una cárcel. “S” busca nuevos caminos que le llevarán, como se verá enseguida, a ejercer la delincuencia en un entorno violento.

Se dijo en su día que la historia de “S” era común a otros muchos chicos de su edad, sin destino definido, con sensación de sentirse perdidos o inútiles.

La extraordinaria combinación de violencia y ternura, la brevedad de los diálogos, la intrépida cámara siempre a mano, la configuración de los personajes que nunca se contemplan en clave sicológica, conforman un retrato duro y sensible, no sólo sobre el personaje protagonista sino sobre su entorno.

Erick Zonka, el director, tenía algo más de 40 años cuando dirigió esta película. Había realizado previamente algunos cortos y un largometraje, La vida soñada de los ángeles, que obtuvo los mayores premios franceses de 1998, incluido uno del festival de Cannes. Pero Zonka, aunque parezca contradictorio, no tenía previsto dedicarse a la dirección cinematográfica. Había querido ser actor… pero actor del cine de Hollywood. Para conseguirlo se trasladó a Estados Unidos con la intención de seguir los cursos de una escuela de arte dramático. Pero lo que son las cosas. Allí se casó con una bailarina amante del cine europeo y junto a ella conoció en Nueva York las películas que no había ido a ver en Francia. Erick Zonka descubrió entonces un mundo nuevo y fascinante. Y se dedicó a él con entusiasmo, no sólo realizando cortos sino también numerosos spots publicitarios.

Zonka se toma el cine con calma. Tras La vida soñada de los ángeles y El pequeño ladrón ha tardado once años en dirigir su siguiente película, conservando siempre una cualidad de neófito en el mundo cine. En el actual festival de Berlín, que se está celebrando estos días, ha presentado su tercer largometraje, Julia. Pero esa cualidad de neófito fue aún mayor en el caso de Nicolas Duvauchelle, protagonista de El ladronzuelo. No era entonces un actor profesional ni había pensado en serlo. Lo suyo era estudiar Farmacia aunque lo que le gustaba era el boxeo, y precisamente por tener esa afición fue contratado para la película. Zonca no tenía tiempo para enseñar a boxear a un actor y prefirió enseñar a ser actor a un boxeador. Y lo consiguió. Desde que protagonizara esta película, Nicolas Duvauchelle se ha dedicado al cine en exclusiva.

Ha protagonizado ya más de 20 películas. Y ha sido modelo de diversas firmas de ropa o de perfumes. Su aspecto de chico guapo le ha abierto muchas puertas. En Francia le consideran la mejor promesa de los actores jóvenes.

El ladronzuelo fue considerada por buena parte de la crítica como una película heredera del estilo cinematográfico de Robert Bresson. No es mala comparación. La sobriedad en el lenguaje y la ausencia de juicios morales sobre la actitud de los personajes son algunas de las virtudes del maestro. Pero como ocurre con los buenos alumnos, Zonca ha hecho suyas las enseñanzas del maestro para construir su propio punto de vista.

Aquí se pueden consultar los pases de la película en TCM.

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Amaranta

Anoche, naturalmente, volví a ver "Dioses y monstruos" y me reafirmo: inmenso Ian Mckellen.
Como "nadie ha visto todas las películas ni nadie lo sabe todo", yo no he visto "El Ladronzuelo". Pero leo el artículo de Diego Galán y lo relaciono con las noticias de hoy mismo sobre detenciones de jóvenes de la banlieu parisina por incidentes ocurridos hace unos meses. Disturbios tras la muerte de dos jóvenes, enfrentamientos con la policia, quema de automóviles. Noticias que hablan de violencia, delincuencia, marginación y juventud, paro juvenil, escaso atractivo del mundo del trabajo que ofrece pocas salidas a los jóvenes. A los que Sharkozy llamó escoria. Si Le petit voleur va por ahí, está de plena actualidad.
Y tambien me viene a la memoria la estremecedora película "La Carnaza" del gran Tavernier, aunque sea otro tipo de jóvenes distinto a S. Visiones sobre una sociedad, la francesa, donde no es oro todo lo que reluce.

marcadoxelcine

En el aburrido y reiterativo panorama de la programación de películas en las televisiones tanto públicas como privadas, gratuitas o de pago, se agradece enormemente que alguien se moleste en aportar un poco de originalidad como es esta selección de Diego Galán que pone al alcance del aficionado buenas películas que no resultan fáciles de ver por otros medios y además cuidando formatos e idiomas originales.
Muy interesantes las presentaciones que informan muy bien sobre lo que vamos a ver y estupendo cuando se complementan con entrevistas a los directores de las películas.
Enhorabuena y que sigan por mucho tiempo estas “invitaciones”... que hay muchas cosas buenas para ver y/o volver a ver de las que casi nadie parece querer acordarse.

Blas

Muy buena elección, Diego, como de costumbre, Le petit voleur; El ladronzuelu, dices, El mangui. Bien dibujados los personajes y la dureza del ambiente. Cuenta con pulcritud aséptica, fría, certera, estrictamente visual, sin adornos, sin opiniones ni juicios
¿Y el final? A algunos nos desconcertó, no sabíamos si nos gustaba el puntito aleccionador ...
¿Qué decís?

Aficionadoalcine

¿Es un final aleccionador? ¿Es aleccionador, y esperanzador, volver al trabajo, limpio y rutinario, remunerado con un sueldo, y alejarse de ese otro mundo brutal por el que S ha pasado y del que conserva para toda la vida una cicatriz, el navajazo en la garganta?
¿O es que, lo diga o no Zonca en la última escena, hay pocos caminos y el trabajo, una esclavitud, y la panadería, una cárcel, (como dice el comentario de D. Galán) es uno de ellos con sus escasos atractivos? El otro es el de la delincuencia donde se reproducen las relaciones de jerarquía y sumisión de la vida "normal", mantenidas además con violencia.
Interesante, por tanto, lo que escribe Blas.
Gran película. Personajes de verdad. Impresionante, por ejemplo, el de esa mujer silenciosa con un pasado en la guerra civil española. Impresionante el momento en que descubrimos que usa peluca. Y todos los demás.
En cuanto al joven S, es tan real que todos lo conocemos. Es una película muy actual.
Y este es un blog que me gusta. Como las películas que se comentan. Que sigan, sr. Galán.

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Me gusta el cine como a casi todo el mundo pero con frecuencia prefiero ver películas olvidadas, especialmente aquellas que pasaron sin pena ni gloria por las pantallas o que mucha gente no ha podido ver porque fueron prohibidas o porque los comerciantes del cine las maltrataron.

Muchas veladas en mi casa han consistido en sorprender a los amigos con esas películas estupendas. Ahora tengo la oportunidad de programar algunas de ellas en TCM. Si quieres, las comentamos.

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