Diego Galán Invita

Nadie ha visto todas las películas. Nadie lo sabe todo. Tampoco hay quien recuerde cuanto cine ha visto o que lo vea hoy con los mismos ojos de ayer. Todo cambia y el cine, afortunadamente, sigue ofreciendo grandes sorpresas. Vamos a disfrutarlas
19 Noviembre 2007

Cuando la reina era plebeya

No creo que mientras rodaba En el nombre del hijo, a Helen Miren hubiera imaginado que diez años más tarde iba a encarnar a la Reina Isabel II, que precisamente en aquella película era su enemiga, y aún más que la propia Reina, la primera ministra Margaret Tatcher.

Ahora, a punto de conocerse los premios de la Academia europea 2007 en los que la Mirren vuelve a estar nominada por The Queen –con una innumerable lista de galardones ya recibidos, incluido el Oscar– , tiene gracia recordar aquel momento de En el nombre del hijo en el que ella rehusaba sentarse bajo un retrato de la reina Isabel II.

No es mas que una anécdota perdida en una película compleja, rica en matices y sorpresas, y realmente extraordinaria, como es En nombre del hijo, que se emitirá el próximo domingo en el programa que presento.

Si alguien no sabe aún de qué trata, ahí va una ambientación histórica: En 1981 varios presos del IRA declararon una huelga de hambre en defensa de sus derechos. Fue un jaque al gobierno de Margaret Thatcher, que se mantuvo inflexible. La huelga duró 66 días y murieron 10 de los presos, entre ellos, Bobby Sands, el líder del grupo, convertido desde entonces en mártir. Lo que había comenzado siendo un intento de Londres de criminalizar a los presos del IRA terminó criminalizando ante los ojos del mundo al gobierno de Margaret Thatcher.

En el nombre del hijo cuenta la tragedia de aquellos presos del IRA a través de los ojos y las vivencias de dos madres, espléndidamente interpretadas por Helen Mirren y Fionnuala Flanagan.

De la primera ya hemos habado. A Fionnuala Flanagan los espectadores españoles la reconocerán por su trabajo en Los otros, de Alejandro Amenábar. Pues bien: ambas están magníficas en sus respectivos personajes, al principio enfrentados entre sí, luego amigados. Es frecuente que el cine británico ofrezca interpretaciones magistrales, pero en este caso, es en el trabajo de ambas actrices es precisamente donde se centra el núcleo de la historia. Y su vigor. Jamás he conseguido ver esta película sin emocionarme.

Some Mother´s Son, que es el título original, es decir, Hijo de alguna madre, se tituló en España En el nombre del hijo, aprovechando el éxito de otra película carcelaria irlandesa, En el nombre del padre, que había sido nominada a 7 Oscar.

En el nombre del padre fue escrita por Jim Sheridan y Terry George, y dirigida por el primero. Por su parte, En el nombre del hijo fue igualmente escrita por ambos, pero dirigida en solitario por Terry George, que hacía aquí su primera película.

Ambos escribieron más tarde El boxeador, premiada en el festival de Berlín y ganadora del Goya a la mejor película europea de 1999. Luego se separaron, y Terry George dirigió por su cuenta, hace tres años, Hotel Rwanda, que fue tres veces nominada al Oscar.

Terry George, 44 años en el momento de dirigir En el nombre del hijo, había sido detenido siendo adolescente como sospechoso de pertenecer al Ejército Irlandés de Liberación Nacional. Comprometido luego con el Partido Socialista Republicano fue condenado a 6 años de cárcel, de la que salió libre por buena conducta. Es decir, sus simpatías políticas están claras.

Pero además de todo ello, hay que apreciar En el nombre del hijo por sus cualidades cinematográficas, por la emoción de la que antes he hablado y porque, quieras que no, trata de una siatuación que sigue siendo candente, con o sin IRA.

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