De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
25 Julio 2008

Una declaración de amor

Estoy borracha. Tenéis que disculparme si digo incoveniencias o cosas que harían ruborizar a las piedras. Lo sé, sé que no es disculpa. Pero desde ya os lo pido: piedad, perdón, clemencia. En mi caso, perdonar es amar, porque soy una persona a la que hay que perdonar en múltiples ocasiones. Sobre todo, cuando estoy borracha. Amo y me aman. Y eso me hace sentir una Mujer Afortunda. Soy una mujer afortunada.

En mi caso, el amor vino por el cine. Siempre el cine. Entendí el amor por el cine. Y lo entendí mal, claro. Una de las películas que más marcaron mi educación sentimental, si es que existe tal cosa –educación y sentimientos son dos palabras que nunca deberían conjugarse en una misma frase–, es Mogambo. Siempre creí que el papel de Grace Kelly estaba escrito a la medida de mis expectativas emocionales. Siempre quise enamorarme como ella. Sin esperanza. Sin futuro.

Me equivoqué, as usual. Me equivoqué, una vez más. Yo no era la divina Grace. Nunca lo fui. Yo era la terrenal Gardner. Nunca, jamás, he tenido la arrebatadora belleza de Ava, sin embargo creo que –insisto: estoy borracha– sí que tengo su generosidad. Creo que en esta película Ava da una grandísima lección sentimental. El amor no es sufrimiento ni dolor ni “ay, qué pena más grande”. No. El amor es otra cosa.

“¿Y qué es el amor?”, os preguntaréis vosotros. Pues llegar a casa, borracha, encantada de la vida [¡qué tarde tan divina!], poner una música bonita y sonreír antes de desplomarte en la cama pensando en lo AFORTUNADA que eres. Eso es. El personaje de Ava, Honey Bear Kelly, es una maestra en el arte del amor. Es generosa, no le hace ascos a un copazo y no tiene sentido del ridículo.

ESO, señores, es estar enamorada. I-N-L-O-V-E. Y YO, lo estoy. Hasta las trancas.

Moraleja: He dicho.

4 comentarios · Escribe el tuyo

Comentarios » escribe el tuyo

Begoña

Pués sí y además Grace era un poco ñoña, no, en ese papel era un poco pija y eso a tí no te pega nada. Disfruta de tu estado.

el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)

Begoña, de madrugada e vuelto a ver tu nombre en el blog y mi corazón a palpitado, me veía como Olivia de Havilland cuando ve a lo lejos a su marido.....se parece a....es Aslehy ¡Aslehy! y la música de Max Steiner de fondo.

El Marqués de Portugal Este

L is for the way you look at me
O is for the only one I see
V is very, very extraordinary
E is even more than anyone that you adore can
(Nat says...)

Louella

Renuncio al decoro: ¡QUÉ BONITO!

Recomendaciones

Escribe tu comentario

TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.

Añádeme a tu página de Google

Añádeme a tu página de Google

El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

suscríbete