De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
16 Mayo 2008

El Plomazo: del odio al amor sólo hay un paso (que doy calzada con taconazo)

Ay, pobre Liza. Ayer se la llevaron presa de las más terribles, las más espantosas convulsiones. Ni su maquillador ("mi pintor favorito", según sus propias palabras) ni su masajista estaban preparados para lo que vieron cuando llegaron a su celda-suite: un clown enloquecido, amorrado a una botella de desinfectante o de laca o algo parecido, berreando incoherencias que harían enrojecer de vergüenza a un estibador de los muelles más patibularios de Marsella.

Liz, que está experimentando con un nuevo cóctel que incluye la laca de uñas (es lo único que la enfermera jefe le deja tener en su habitación, muuucho más grande y más suntuosa que la mía), está desolada. Liza era mucho más que "una buena amiga": era su acerico humano. ¿De quién se reirá ahora? "Burlarse de Britney no es lo mismo. No tiene ningún mérito". "¿Y no te sirve Andrés Pajares*?", repliqué en un acceso de bondad. Desde entonces, NO me dirige la palabra.

* [Entrad en su página. Es mucho mejor que la mejor droga. Una experiencia lisérgica].

Perder el favor de la zarina Liz es como perder el favor de Dios. La enfermera-jefe me mira con la misma expresión que una mantis religiosa a un bote de DDT. Una pena.

En fin, a lo que iba. TCM (que es la que me está pagando la estancia en esta clínica; insisto: la habitación de Liz es mucho mejor que la mía... lo digo para que quede constancia) parece empeñada en amargarme el día. Enturbian mi estancia en esta deliciosa cárcel de salud —la Betty Ford es como una maison de santé pasada por cal viva— con días temáticos dedicados a personajes tan execrables como Frank Sinatra o El Plomazo.

Sí, hoy dedican el día a John Ford (El Plomazo, a partir de ahora y siempre). Un director genial y bla-bla-bla. ¿Genial? Os recuerdo que dirigió María Estuardo, una película que justifica por sí misma la creación de un nuevo tribunal del Santo Oficio. Deberían quemar todas las copias de este engendro en una plaza pública para escarnio de su autor (y delicia mía, añado).

John Ford y Katharine Hepburn (de quien ahora está de moda decir que era lesbiana perdida, ¡qué pereza, por Dios, con el revisionismo queer!) tuvieron un affaire durante el rodaje de María Estuardo. Ella, entre gola isabelina y corpiño de terciopelo tachonado de perlas, tuvo tiempo de hacer simpáticos actos contranatura, penados en algunos estados de EE UU con penas de cárcel, con el director irlandes. Casado, claro.

A Kate le dabas un señor casado y católico y se volvía loca del pussy. Lo suyo era Sufrir. En mayúsculas.

Por lo visto, El Plomazo siempre consideró en privado que Miss Hepburn, lesbiana o no, había sido su Gran Amor. Ella, muy en su línea, lo consideró siempre Uno de Sus Mejores Amigos. Las chicas de la Costa Este (y de algunas pedanías de Cazorla) saben que Una Mujer de Mundo siempre es amiga de sus ex. Desconfiad ciegamente de aquellas lagartas que ponen a sus ex a caer de un burro. No serían tan malos si se fueron con ellos a la cama.

En fin, el caso es que Ford siempre ejerció de pigmalión con la Hepburn hasta el fin de sus días. Ella le pedía consejo siempre que estaba en un aprieto y, la verdad, aunque le aborrezco, tengo que confesar con la boca muy, muy pequeña que siempre la aconsejó bien. El oráculo Ford nunca se equivocó con la Hepburn.

Pero, bueno, no todo van a ser espinas. También hay rosas que florecen en el estiércol, como dice esa gran dama de los bibelots y del sulfito de Cecil Beaton. Pues sí. A mí, de nuevo con la boca pequeña (muuuuuuy pequeña), hay una película de El Plomazo que me encanta: El hombre tranquilo.

La bonhomía, la pasión y la honradez que logra trasmitir en esa película nunca han sido superadas en ninguna otra película ni antes ni después. Aunque sólo sea por esa peli, AMO a Maureen O'Hara por encima de todas las cosas. A ella y a todas sus imitadoras.

Como irlandés de pro, El Plomazo fue un conniasseur de las pelirrojas en todas sus manifestaciones, de las más genuinas a las más baratas. Por eso, claro, se enamoró de Kate. La loca del pelo rojo. La loca. Y por eso, de una manera muy, muy espuria (a estas alturas mi boca ya es un puro punto suspensivo), supongo que yo... también amo a El Plomazo. Pero, vamos, esta confesión pertenece a ese género de cosas que tendréis que sacarme con un camping-gas.

Moraleja 1: Una nunca debe confesarlo todo. Siempre hay que guardarse algo para Una Misma. Una perla. Aunque sea falsa.

Moraleja 2: Las únicas mujeres que pueden permitirse el lujo (LUJAZO) de vestir en color pastel sin resultar grotescas son las pelirrojas. Brunettes y rubias (da igual si sois naturales o teñidas: una rubia teñida es más auténtica que una rubia que no sabe comportarse como una rubia auténtica), olvidaos de los colores pastel. Para siempre.

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El Marqués de Portugal Este

No en vano era Juan Seat seduciendo a Catalina A-la-última. Traducir cambiar la visión del mundo. Traduttore tradittore?

Doctora Amor

Muy fuerte la página web de Pajares, sí señora...

Susú

Yo adoro a Maureen O hara too. La escena del apasionado beso en " El hombre tranquilo " es magnífica. Ella es todo fuego y pasión con su melena roja, larga y suelta al viento.
Junto con Rita Hayworth ( aunque ésta no fuera lo que se dice pelirroja del todo natural), es la pelirroja más hermosa del cine.
Belleza salvaje ! , con carácter.

¿ La habéis visto en la deliciosa película de Disney " Tú a Boston y yo a California " ? Está bellísima y encantadora también a sus 40 años.

Maureen O hara tiene la misma edad que Lana Turner y Gene Tierney. Las 3 son de 1920

Susú

... Y a diferncia de las otras, Maureen aún vive ( para quien no lo sepa )

Nilda

Louella, una cosa está clara: si prolonga su estancia en el Betty Ford Center corre el riesgo de acabar como esas reliquias desvencijadas. Aunque le salga gratis total, por el bien de su integridad, ¡huya!. ¿Es cierto que los pacientes limpian sus propias habitaciones?

Parafraseando a César González Ruano (otro miserable): “En esa clínica todas hablan mal de todas y todas tienen razón”.

Ford: para usted es el Plomo; para mí, el Oro. Veré el Hombre tranquilo por enésima vez.

La web de Pajares, inenarrable. De mucho repelús.

Lothorien

¿Qué no fue George Cukor el gran amigo de la Hepburn? Élla dirigió en su primer película, y algunas de sus mejores comedias, como Historias de Filadelfia.

Mr Arkadin

Viva el plomazo!! Uno de los grandes entre los grandes en mi modesta opinión. La web de Pajares da más miedo que muchas de las insulsas películas de terror que nos bombardean ultimamente.

bankead

HOLA SUSU!! HAY OTRA PELIRROJA QUE A MI ME PARECE UNA DE LAS BELLEZAS MAS MARAVILLOSAS DEL CINE: ELEANOR PARKER
EN " CUANDO RUJE LA MARABUNA" Y " SCARAMOUCHE" RESPLANDECE CON ESA LARGA LARGA LARGUISIMAAAA MELENA ROJA FUEGO...
ADEMAS FUE UNA COMPETENTE ACTRIZ


LASTIMA QUE NO HAYA ASCENDIDO A LA CATEGORIA DE MITOS COMO HAYWORTH Y EN MENOR MEDIDA O^HARA

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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

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