Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
Fraude (F for fake, en versión original) es un documental maravilloso (y ficticio) de ese gran fabulador llamado Orson Welles sobre la falsificación como arte, no en vano está dedicado a Elmir de Hory, uno de los grandes falsificadores de la historia, y a "otro gran falsario, Clifford Irving, autor de una falsa biografía del enigmático Howard Hughes” [la cita es de la sinopsis de TCM].
Resulta que una de las mejores descripciones del falsificador se debe al propio Clifford Irving, quien en el verano de 1961 visitó Ibiza y se encontró con este personaje:
"Llevaba un monóculo pendiente de una cadena de oro, sus jerséis siempre eran de Cachemira (...). Lucía reloj de pulsera de Cartier, y se sentaba al volante de un descapotable Corvette Sting Ray de color rojo… Era, así lo hizo saber, ‘un coleccionista de obras de arte’".
Y añade:
"Si había alguna opinión unánime sobre el suave y acicalado húngaro era que nunca había trabajado un día en su vida, ni podría, ni iba a hacerlo".
A Elmyr de Hory le detuvieron en Ibiza en 1968. "La falsificación ha terminado", dijo entonces Elmyr, "yo ya he sufrido bastante". Las autoridades españolas habían puesto la vista sobre él y se le abrió una investigación a cargo del Tribunal de Vagos y Maleantes. Le condenaron a dos meses de cárcel por homosexualidad, convivencia con delincuentes y "carecer de medios demostrables de subsistencia".
A mí, todo lo que empieza por F me encanta. Falsedad, fraude, falsía, ficción, f… Sí, todo. Si tuviese que elegir una letra del abecedario —por ejemplo, para un escabel en la Real Academia— elegiría la F sin dudarlo.
La verdad es que Welles sabía mucho de mentiras y falsías. Desde su primera película, Ciudadano Kane (que dirigió con sólo 24 años), a la enigmática Mister Arkadin (con mi adoradísima Amparo Rivelles), su carrera estuvo llena de fraudes, fabulaciones, medias verdades, mentiras y fabulosos montajes, como la histeria colectiva que causo la emisión de su célebre emisión, La guerra de los mundos.

Welles [arriba, cuando era un yogurín] es uno de esos personajes que adoro sin recato no tanto por su obra como por él mismo. En menos de 20 años pasó de ser el golden boy de Hollywood a un leproso. La financiación de sus últimos proyectos la logró prácticamente a base de bulos, y sin embargo nadie que ame el cine puede dejar de venerar a Welles. Ciudadano Kane, La dama de Shangai, Sed de mal, Campanadas a media noche… Uf, yo ante este señor me quito el sombrero. Y si es preciso, me lo como.
Moraleja: ¿A que no sabéis dónde están esparcidas sus cenizas? [Sí, le incineraron... Debió arder durante al menos dos días] ¡En la finca de Antonio Ordóñez, el padre de Carmina! El mundo es un pañuelo, ¿verdad?
el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)
Con Welles me sucede como con Wilde, admiro su obra pero mucho más al personaje, son como Dumas más grandes que su propia obra (y no lo digo porque los tres fueran altos)
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A mi es un tio que me cae genial,sin lugar a dudas un buen tipo,un buen director aunque bastante sobrevalorado en esta faceta,reconozco que es bueno,pero no esta ni entre los 30 mejores,solo reconozco como obras maestras,sed de mal y campanadas a media....y yo como actor,no es por nada,pero es un grandisimo actor,a mi no me extrañaria verle como el 10,o el 12 mejor actor de la historia,esta soberbio sobre todo cuando fuma con un purazo que lo pone de lado en algunos films....me gusta mucho como bien decis el personaje,su vida....en resumidas cuentas un gran tio,un buen cineasta aunque no un genio,y un gran actor de cine poco aprovechado.
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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
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