De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
11 Febrero 2008

Over the rainbow, pero en versión Black Power

Sobre El mago de Oz [esta noche, en TCM Clásico] está ya todo dicho. Ya he hablado un montón de veces de esta película, que me encanta por una razón muy especial: la primera vez que la vio, mi madre tuvo que abandonar el cine de verano con un ataque de pánico… “Imagínate lo mala que me puse que me dejé el cojín y la bolsa de pipas”, me confesó una vez con los ojos en blanco. "Y a mí entonces me encantaban las pipas. Hoy las aborrezco: una persona comiendo pipas siempre parece escapada del arrabal". Amén, madre.

El caso es que hay un montón de libros sobre esta película y no soy Yo la persona que os vaya a revelar ahora La Verdad Inmutable sobre El mago de Oz, la perturbadita de Judy Garland o las claves queer de un título de culto. No. Pero sí hay una cosa, que descubrí por azar la semana pasada, que me ha parecido curiosísima —a mí, este tipo de casualidades me recuerdan mucho a Paul Auster, un autor que todo el mundo adora pero que a mí, sinceramente, ni fu ni fa—, a saber…

Fundido en negro, mientras en la pantalla de vuestro ordenador aparece la palabra “EXCLUSIVA” entre grandes signos de admiración.

Resulta que Grace Jones, que allá por los 90 estaba de lo más perdida —sospecho que en sentido literal— entre las brumas del alcohol y otras sustancias ilegales en todas las aduanas de los aeropuertos, sobrevivió los últimos años de la década gracias al papel de su vida: la Bruja Mala del Oeste. Sí. Imagináosla en Kentucky, en una escuela parroquial, asustando a un puñado de niños con el pelo de color mazorca...

Y de pronto se hizo la luz: de Margaret Hamilton a Grace Jones sólo hay un paso. ¡Es verdad!

Ahora, la ex chica Warhol, la ex reina del Disco Sound, el icono de Keith Haring y compañía vive de la fiebre revival y de imitarse a sí misma hasta caer en la caricatura. Pero hubo una época (que no creo que ella recuerde, insisto: sus apariciones públicas en aquellos años fueron de lo más lisérgicas) en que la Jones sí que estuvo Más Allá del Arco Iris.

Moraleja: las drogas son muy malas. No las toméis. Mejor dádmelas a mí, que ya las paso yo por la incineradora…

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El Marqués de Portugal-Este

¿Cómo ha sobrevivido la Humanidad --y con ella la civilización occidental-- con esta carga de referencias culturales? Quizá porque una pequeña aldea hispana se ha defendido hasta las últimas consecuencias...

nathaniel

quiero ver cine de power ranjer

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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

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