De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
05 Febrero 2008

Apocalipsis (capilar) now

Adoro El pueblo de los malditos [esta noche, en TCM], un superclásico que NO os podéis perder, porque confirma algo que Yo ya sé desde hace muchísimo tiempo: el tinte, especialmente el rubio, pero el caoba y los colores de fantasía —demasiada, para mi gusto— le siguen a muy corta distancia, es fatal para la cabeza. Y no me refiero al cuero cabelludo, no. Estoy hablando del cerebro, que según muchos médicos es un órgano vital (teoría que no comparto: algunas de las más conspicuas damas de la sociedad madrileña, bueno, qué coño, de la sociedad en general, lo han sustituido por un bolso y ahí están, vivitas y coleando). El tinte, creedme, puede ser mortal.

Atención a la sinopsis de TCM, me encanta: “Fiel adaptación de la escalofriante novela de John Wyndham The Midwich Cucos. Un pueblo despierta súbitamente con una extraña epidemia de embarazos”. Se parece sospechosamente a lo que pasa en algunas ciudades de provincias…

Bueno, el caso es que los recién nacidos tienen todos el pelo blanco. Vamos, que son como medio albinos pero de bote. Y dan mogollón de miedo. Un espanto, vamos. Los niños son unos auténticos Hijos de Perra que pretenden acabar con el mundo en connivencia con los extraterrestres y… Hasta aquí puedo leer, que si no os destripo la peli y no es cuestión.

Vamos a ver. Meditemos un momento. ¿Qué nos indica esta película? Una caterva de niños —quien dice niños dice adolescentes— con el pelo teñido de rubio platino es la antesala del Infierno. Pues, mira tú por dónde, resulta que si te das una vuelta por cualquier instituto —ni siquiera tienes que irte al arrabal, te basta con el más cercano— tienes la misma imagen. Pero, vamos, idéntica. O sea, una réplica viviente de El pueblo de los malditos. Sólo que en lugar de un pueblucho del Medio Oeste es en Albacete, Ciudad Real, Jaén, Sevilla, Murcia, Orense, Baracaldo, Móstoles…

Sí, queridos, una vez más el cine viene en nuestra ayuda. ¿Y qué nos dice? Que estamos viviendo un nuevo Apocalipsis. Y todo por culpa del tinte.

Moraleja: Otro día os hablaré de las mechas…

2 comentarios · Escribe el tuyo

Comentarios » escribe el tuyo

el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)

La mejor prueba de lo dicho querida Louella, es PAQUIRRIN, esa oxigenación producida a tan tierna infancia, dió como resultado una criatura híbrida, digna de las más casposas películas de terror.
Lo que sucede que a diferencia de esta película, el muchacho nos ha salido, muy, pero que muy tontico.

El Marqués de Portugal-Este

¿Y Borja T.? ¿También fue teñido a su primera comunión?

Recomendaciones

Escribe tu comentario

TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.

Añádeme a tu página de Google

Añádeme a tu página de Google

El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

suscríbete