Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
Leyendo La vida perra de Juanita Narboni, un libro desolador escrito (en estado de ebriedad) por Ángel Vázquez, me entero de que Emilio Sanz de Soto, un personaje fascinante del Tánger de los años 50, amigo de Capote, de los Bowles, de Tennessee Wiliams y de la colonia internacional de la ciudad (entre la que también estaba mi adorada Barbara Hutton), era súper fan de Constante Bennett, a la que consideraba “una Garbo con sentido del humor”.

Adoro esa ciudad (que no conozco) y ese ambiente cosmopolita típico de un puerto franco que Michael Curtiz retrató a la perfección, sólo que en lugar de llamar a su película Tánger la llamó Casablanca [película del mes, según la encuesta de las pelis más valoradas]. Es lo mismo, para mí Casablanca de mentira es Tánger de verdad. Los garitos, el ambiente turbio y sexualmente ambiguo, el humazo (de tabaco y de kif), el guirigay de acentos (mucho guiri y mucho gay), de idiomas y de nacionalidades…
Adoro las películas ambientadas en esa época tipo Pepe Le Moko o Marruecos, Argel o Casbah. Adoro la libertad de aquella ciudad en la que durante mucho tiempo “hombres y mujeres piropearon a Manolito Chica, un hermoso niño que, vestido de pantaloncito corto, parecía niña a los hombres y adolescente romántico y amador a las mujeres. Con el tiempo, y siempre piropeado por varones y hembras, Manolito Chica se convirtió en Bibi Andersen”. Adoro a todos esos personajes, tipo Pepe Carleton o las princesas de Likastcheff y Rosspoli, mezclados con estrellas de la pantalla, como Orson Welles y Rita Hayworth.
Creo que Casablanca es una película mítica. Pero que nadie se llame a engaño: hubo una época y un lugar en que ese mito era realidad. Tánger.
Moraleja: Leed a Ángel Vázquez. O lo que queráis. Pero leed.
EL PAN Y EL VELO AL DESNUDO
EL PAN Y EL VELO AL DESNUDO.
Abdellatif Bouziane/ tangerexpress
Mohamed Choukri y Badia Hadj Nasser, son dos escritores tangerinos. No solo están unidos por la semejanza y el paradigma de los títulos de su obras sino también unidos por ciertas y contundentes cualidades como la escritura, la denuncia, la rebeldía, la valentía, el sufrimientos y por una destacable lucha sureña...Por otro lado separados por dos infancias opuestas, con dos vidas desiguales y contradictorias. Pero eso, afortunadamente, no ha impedido que sus mensajes literarios esten hermanados, audaces, enérgicos y constructivos. Los dos novelistas, están unidos y comprometidos con Tánger, con su historia, con la religión, con las tradiciones, con las emociones, con el deber de mantener sus conciencias libres y responsables. Los dos están unidos en mi corazón, son unos de mis escritores preferidos.
La novela, El Velo Al Desnudo de Badia Hadj Nasser.
“El velo al desnudo” es un libro testimonial de resistencia en el que se mezcla un sentimiento permanente de lucha entre dos mundos entremezclados y opuestos. Badia Hadj Nasser una sicoanalista y escritora y que reparte su vida profesional entre París y Tánger, nos lleva con esta novela a meditar, a pensar en este duelo permanente entre el silencio y la protesta, entre la opresión y la libertad, entre el pudor y la modernidad, entre la Jerarquía y la igualdad, entre la educación y el respeto, entre la religión y la tradición en fin entre occidente y oriente. La novela comienza por la descripción de una sociedad de la burguesía tangerina, donde una todavía pequeña alumna Yasmina, se mueve, solo y nada más que, entre su hogar familial y su colegio francés. Por un lado recibe una educación tradicional, convencional y conservadora, y por otro lado otra educación francófona basada sobre el ideal de la libertad y la igualdad. Yasmina, personaje central de la novela, de pequeña paseaba entre los dos mundos con fluidez y sencillez. Mas tarde, ya de joven, sus dos mundos se pisaron uno a otro, y empezó a navegar entre la sociedad occidental y la tradicional con una ausencia de señales a veces hasta quedarse tirada y abandonada entre dos mundos. Empieza a sentir tensiones de encuentros hombre-mujer, de relaciones, de amores con otros jóvenes. Todos estos sentimientos y pensamientos los expresa, los injerta y los legitima a través de un texto valiente y audaz escrito por Badia Hadj Nasser. Una literatura atrevida, sin preludios, con el poder, con los tabúes de la educación tradicional y con la sexualidad. La escritora Badia Hadj Nasser nos conduce, como en un vaivén, entre la apología de la transmisión oral de la memoria y el aprendizaje de la libertad individual. Queda claro que la educación y la sexualidad constituye hoy, los temas mas dominante y primordiales en todas las obras marroquíes de estos últimos años.
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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
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