Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
Esta noche he soñado con Capucine, uno de mis rostros favoritos de la historia del cine. Llamarla actriz me parece un pelín exagerado, aunque hay que reconocer en La gata negra conseguía estar a la altura de una madura Barbara Stanwick de lo más turbadora en su papel de Madame Tijera (la película es un disparate ambientado en un burdel de Nueva Orleans con amores sáficos de alto voltaje); en La pantera rosa estaba deliciosa (la secuencia en la que intenta despistar a su marido, el inspector Closeu, es MARAVILLOSA; bueno, en realidad toda la película es maravillosa; adoro a Blake Edwars); y en Mujeres en Venecia no estaba nada mal. Vamos, que ahora que me fijo Capucine no era moco de pavo. Aunque de vez en cuando también metía la pata, claro. Por ejemplo, en un engendro de Vicente Aranda llamado Las crueles, basado en las cartas de amor de una monja portuguesa, en la que compartía protagonismo con... ¡Teresa Gimpera!
Pero a lo que vamos. A mí, Capucine por lo que realmente me fascina es por sus problemas mentales. La pobre sufría un trastorno bipolar de la personalidad y, en sus últimos años, mientas vivía en Lausana al lado de su amiguísima Audrey Hepburn, intentó suicidarse un montón de veces… hasta que lo logró tras saltar por la ventana de un octavo piso, en el que vivía (me lo imagino monísmimo y lleno de bibelots, como La casa de la vida de Mario Praz).
¿Por qué lo hizo? Porque, evidentemente, estaba enferma. De eso no me cabe la menor duda. Pero… ¿qué lleva a una de las mujeres más bellas del siglo a tomar esta decisión… y llevarla a cabo, claro? Pues no lo sé, la verdad.
El caso es que soy superfan de esta mujer, de quien en su día se dijo de todo: que si era un travesti, que si era transexual, que si era bisexual (o directamente lesbiana), que si se bebía el agua de los floreros —no seré YO quien la juzgue—, que… Bla, bla, bla.
Capucine, superdiva tuya.
Moraleja: Es tan obvia que me resisto a ponerla, pero ahí va. Si pensáis suicidaros, mi consejo es que no lo hagáis. Pero si aún así estáis firmemente decididos, hacedlo en Suiza. Vamos, dónde va a parar…
Chulí
Pues no tenía prácticamente ni idea de esta chica con nombre de Café. Sólo la he visto en el Satyricon de Fellini, y porque he mirado en el IMDB para ver si la reconocía, porque de lo contrario ni me habría acordado. La pantera rosa la ví hace muchos años, así que ni me acuerdo, pero ahora mismo he puesto a bajar La gata negra, de la que había visto un trozo en el documental "El armario del celuloide"
Begoña
Recuerdo a Capucine en una peli con John Wayne que se llama "Alaska, tierra de oro". Es una de esas pelis que han puesto mil veces en la tele y siempre entretiene.
Capucine tenía un físico diferente, era imposible confundirla con otra actriz. Junto con Audrey Hepburn debían hacer una bonita pareja de amigas y con mucha clase.
No sabía cómo había sido su muerte y me he quedado alucinada.
a. jarque
Capucine, que parece ser empezó como modelo, y luego pasó alcine, fué una buena actriz, que sabía interpretar delante de las cámaras. No hay que verla en SUEÑO DE AMOR, al lado de Dirk Bogarde, que interpreta a Litz, el músico, para verr su belleza, yo diría de gata o pantera.DE todas formas, yo no conozco su voz original, pero en los títulod ALASKA TIERRA DE ORO, LA PANTERA ROSA, LA dobló una actriz muy sensual y erótica del DOBLAJE DE LOS AÑOS 40, 50 y 6o, que se llamaba carmen morando. muchas peliculas han ganado gracias a los doblajes del cine.
jesus
Me parece que todavia continua hoy en dìa ,el enigma acerca de su sexualidad,yo había leido mas de una vez que era un travesti,me extraña que no se haya aclarado ya lsu auténtico comportamiento sexual
Carles forever Capucine
Por fin leo comentarios sobre mi adorada Capucine, la que volvió tarumba a William Holden- El león- la sofisticada nínfomana de What's news Pussycat, la excelente comediante de La Pantera Rosa- y además vestida per Saint-Laurent-...Es cierto que acabó mal, bueno terriblemente mal- se precipitó desde su casa de Lausanne-, pero forma parte de esas artistas, que además de poseer un toque de distinción- super-cool, en la lista, por poner unas cuantas, Kay Kendall, Françoise Dorleac, etc- que siguen tan contemporáneas y modernas como hace cuarenta o cincuenta años. Capucine forever.
¿Sabiais que va ser una de las grandes top de la postguerra, maniqui de Dior, Balenciaga, etc.
Carles forever Capucine
Ah, y una aclaración. Las confusiones sexuales sobre Capucine, arrancan de los años cincuenta y las primeras transexuales visibles que actuan por los Paris y demás, como Coccinelle, Bambi-todas tienen webs- y una tal Capucine, y de ahi la confusión. Pero Capucine, de lesbiana, nada de nada. Sus novios, como William Holden o el agente y productor, Charles K. Feldman fueron muy conocidos.
Woody Allen, en algunas de las biografias que hay sobre él, dice comentarios muy elogiosos de la actriz, durante el rodaje de What's news Pussycat en Paris, en la que Capucine, le hizo conocer el "Paris dolce Vita"...
Existe una foto de ella con Dirk Bogarde, que es para chuparse los dedos...A ver si puedo hacerla llegar...
Chulí
Bueno, yo a partir de este post me bajé la peli La gata negra hace ya mucho tiempo y lo que puedo decir es que la chica era guapísima un rato largo. Tiene cara como de escultura grecoromana, ya me entiendo yo. Pero en esa peli, la verdad, me interesó mucho más el papel de la Sra Stanwick, haciendo de Doña Bollera.
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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
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