De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
12 Septiembre 2007

Zsa-Zsa, Hollywood Gothic

El nuevo número de Vanity Fair, una revista que cualquier persona con un MCBG (Mínimo de Criterio y Buen Gusto) devora y estudia como si fuese la Biblia —lo es—, dedica un reportaje escalofriante a uno de mis mitos más queridos, Zsa-Zsa Gabor.

El reportaje, que firma la periodista Leslie Bennets, la retrata como una especie de Norma Desmond, prisionera en su propia casa, viviendo en un delirio de retratos y fotografías de ella misma en todas las formas y manifestaciones posibles: sola, en primer plano, en plano general, en plano medio; acompañada, por estrellas, ex maridos o presidentes de los EE UU (los Reagan, los Ford y Henry Kissinger); con sus caballos… En fin, puro delirio Hollywood Gothic.

Según el reportaje, la ex actriz (y ex todo lo que podáis imaginar) está virtualmente secuestrada por su último marido, el príncipe Frédéric von Anhalt, que no le permite hablar con nadie, ni siquiera con sus más viejos amigos (como os podéis imaginar: los más viejos amigos de Zsa-Zsa son VIEJOS de verdad; vamos, que no tienen problemas de salud sino el mal de la piedra). Él aduce que ella no quiere que le recuerden su edad: más de 90 años, según el reportaje; muchos menos, según ella (de hacerle caso a la interesada, su primera boda fue con siete años).

Además, el príncipe von Anhalt (que también es un poco adicto al lifting cronológico: según él, tiene 58 años, según su partida de nacimiento ya no cumple los 70) sostiene que él ha sido el único de sus ex maridos, entre los que se incluye mi adorado George Sanders, que la cuida y la quiere como se merece. La verdad es que la manera de querer de este hombre es de lo más turbadora. Os recuerdo que él sostenía que era el padre del hijo de Anna Nicole Smith, un hijo disputadiiiiiiiísimo.

Para mí, lo mejor del reportaje es la escena de la foto. El periodista describe con muy mala baba cómo todo el equipo se esfuerza durante horas para darle a la piel y al pelo (en singular) un lustre vagamente humano que recuerde, aunque sea de manera muy, muy remota, al icono Zsa-Zsa. El reportaje añade que, además de 90 años, la actriz húngara se destrozó la cara en un accidente en 2002 (¿en un quirófano, tal vez?) y en 2005 tuvo un ataque que también le dejó el careto hecho un cromo.

Hay también un detalle genial, el de su hermana Jolie pidiéndole a un biógrafo que las transformase en católicas de toda la vida: “Es que el próximo marido de Eva odia a los judíos, así que en su libro diga que somos católicas. No le importa, ¿verdad?”

Moraleja: Como dice mi amigo R., superdiva de Zsa-Zsa & hermanas.

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el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)

Siempre recordaré a la Gabor cantando Moulin Rouge que canción más bonita, aunque a decir verdad prefiero la versión en francés de Georges Guetary...MOULIN DES AMOURS.
Espero volver a encontraros en diez días, encadeno dos fiestas seguidas, ya sabeis pañuelito al cuello, encierros, a beber como cosacos...que horror, en fin intentaré llevarlo con la dignidad acostumbrada.
PD : No hay nada más hortera que los pañuelos de fiestas que se utilizan aquí en el norte, a Dios pongo por testigo que nunca me los pondré.

filomeno

¿Hace signo "heavy metal" en la fotografia?

Louella

Sí, Zsa-Zsa es muy heavy.

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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

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