De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
06 Agosto 2007

¿Por qué se vuelven locas?

Faye Dunaway es un drama. Su cara es un drama. Toda ella es un drama. Era un bellezón, uno de esos rostros que parecen tocados por los dioses, y hoy es… una pandereta, o peor aún, una zambomba. ¿Por qué? ¿Qué médico la engañó? Ella buscaba la juventud eterna y se encontró con su cara transformada en un instrumento de percusión. Zum-zum-zuuuummmm.

Y hay algo peor aún. Era buena actriz. Sabía interpretar. Era capaz de expresar una amplia gama de emociones con su cara, con sus ojos, con su mirada, con su alma. Eso, naturalmente, fue mucho antes de que el bisturí convirtiese su instrumento de trabajo en una máscara. ¿Por qué?

Era una de esas actrices que siempre estaban al borde de la sobreactuación, pero sin resultar grotescas; al contrario, ella siempre resuñtaba sexy… hasta que se volvió loca perdida, claro. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿POR QUÉ?

¿Qué pasa en Hollywood?

Moraleja: Mucho cuidadín con los retoquitos. Se empieza con un “Afílamen la nariz” y se acaba con un trozo de cartílago en la nariz.

3 comentarios · Escribe el tuyo

Comentarios » escribe el tuyo

Begoña

Madre mía, en esa foto con el vestido negro y la melena suelta parece la bruja piruja.

Chulí

¿Por qué? Pues porque Hollywood es como Saturno, que se come a sus hijos, y cuando sus hijas, que en su día fueron grandes estrellas, muestran signos de madurez física (que no es lo mismo que vejez) ya se les condena a papeles de segunda, tercera categoría, al encasillamiento, o al ostracismo directamente. No es todo tan fácil como parece. No es "me opero porque no puedo aceptar mi edad", sino más bien "me opero porque se acaba mi carrera"

Hay que ponerse en la piel de los demás. Nunca mejor dicho.
Y si uno/a se opera porque le apetece, bien por él.

Louella

Yo estoy a súper a favor del quirófano (de hecho, estoy deseando ser una mujer madura para operarme de arriba abajo como un estropajo y que no me reconozca ni la madre que me parió), pero UN CONSEJO DE AMIGA: si cuando practicas sexo oral produces el mismo sonido que una zambomba, déjalo. Aléjate del bisturí, Carol Anne.

Recomendaciones

Escribe tu comentario

TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.

Añádeme a tu página de Google

Añádeme a tu página de Google

El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

suscríbete