Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.

Mi mala salud (de hierro, soy un poco Liz Taylor) me impidió ayer escribir lo que tenía planeado, pero como media España está de vacaciones —lo de este país NO es normal: seguimos teniendo alma de botijo— tampoco pasa nada. El caso es que aquí estoy hoy, fresca y fragante, como una rosa recién cortada o, como diría Blanche du Bois, “oliendo a ser humano flamante”.

La cita no es gratuita —rara vez lo son— ya que hoy quiero hablar de una de mis películas favoritas (ya he hablado de ella unas cuantas veces), De repente, el último verano. Nunca había leído la pieza breve original, que en principio fue escrita para ser representada tras otra, Lo que no se dice, que es una bagatela muy simpática y muy bien construida… y muy tonta también. En fin, el caso es que yo, como mucha gente en la actualidad, conozco a Tennessee Williams a través del cine, no de sus obras. ¿Qué significa eso? Pues que conozco a un artista a través de versiones bastardas, que en muchas ocasiones le horrorizaban, de su obra… y descubro que prefiero lo bastardo al original.

De repente, el último verano (obra de teatro) es un mojón. Es absurda, es grotesca, es sencillamente estúpida y es lo peor que puede ser una obra de teatro o un guión... o lo que sea: es pretenciosa. Sin embargo, la película es majestuosa, es inquietante y, sí, también es devastadora. Parece una adaptación bastante fiel al texto original… Lo parece, sí. Pero no lo es. Traiciona el espíritu de la obra de Williams en una cosa. No es infantil, no es un balbuceo, no es banal. Es otra cosa. Es Arte.

Lo siento, Tennessee, sabes que te adoro, pero a veces, ay, querido, qué pena más grande...
Moraleja: El alcohol está muy bien y yo estoy súper a favor de la dipsomanía. Pero si vas a dedicarte a escribir, la verdad, casi mejor déjalo. Al final, termina pasando factura. Además, los borrachos —lo sé muy bien— se repiten más que el ajo.
el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)
Si no que se lo digan al bueno de Billy Wilder que acabó hasta el moño de el borracho de Raymond Chandler al preparar el guión de Perdición.......del mítico novelista dice otras perlas como que era sucio y cornudo...a veces el bueno de Billy era un muchacho malo.
LANG
ESTA PELICULA ES UNA OBRA DE ARTE,ES UNA MARAVILLA...TIENE UNA ATMOSFERA DE LO MAS INQUIETANTE,LA VI EN EL PROGRAMA DE GARCI,HACE UNOS 4 AÑOS O 5 AÑOS,YO ESTABA ACABANDO EL INSTI... Y AHI ESTABA MI IDOLO,EL ACTOR CON LA MIRADA MAS ATORMENTADA E INQUIETANTE DE LA HISTORIA DEL CINE EL INIMITABLE,EL INIGUALABLE MONTGOMERY CLIFT(ESTA ES SU INTERPRETACION MAS FRIA Y CLACULADORA,POR QUE HACE DE PSIQUIATRA,EN LA VERSION ORIGINAL,MONTY TIENE UN ACENTO ESPECTACULAR,VOCALIZA Y HABLA LENTO Y PAUSADO Y PENSADO COMO UN DOCTOR FRIO Y CALCULADOR,PERO ASI HABIA QUE HACERLO),LA GUAPISIMA Y MARAVILLOSA LIZ TAYLOR,LA INSOPORTABLE KATHY HEPBURN(VENENO PARA LAS TAQUILLAS),LA BUENA ACTRIZ MERCEDES MAC CAMBRIDGE EL BUEN DIRECTOR MANCKIEWICZ Y EL GRAN TENESSE WILLIAMS....IMPRESIONANTE ESA BAJADA DEL TECHO DE LA HEPBURN EN UNA ESPECIE DE TRONO,EL JARDIN DE LAS PLANTAS CARNIVORAS,EL ATERRADOR FONDO MUSICAL,EL MANICOMIO Y LA ESCENA CON LOS LOCOS DE LIZ TAYLOR...EL FLASH BACK DE LIZ TAYLOR RECORDANDO LA MUERTE DE SEBASTIAN
PODRIA HABLAR HORAS Y HORAS DE ESTA OBRA DE ARTE DE PELICULA...ESTE CINE JAMAS SE VOLVERA A HACER ES IMPOSIBLE...SEBASTIAN!!! SEBASTIAN!!!!...ESPECTACULAR MANCKIEWICZ,ESPECTACULAR TENESSE WILLIAMS...VAYA PELICULON...ES SOBERBIA,PERO SOBERBIA,SOBERBIA..ENORME ESTA PELICULA.
TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Añádeme a tu página de Google
El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
Turner Classic Movies © 2008 · todos los derechos reservados