Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
La estrella favorita de Winston Churchill no era Vivien Leigh, ni Laurence Olivier, ni Charles Laughton ni ninguna otra estrella británica que triunfase en Hollywood, ni por supuesto la Garbo (sueca) o la Dietrich (alemana) o cualquier estrella americana. No. La estrella favorita del Primer Ministro británico —un hombre que se bebía una botella de whisky diaria— era… ¡Deanna Durbin!

Hoy, nadie se acuerda de Deanna Durbin. Si cerráis los ojos y tratáis de acordaros de su cara, apuesto diez contra uno a que sois incapaces de recordar su cara (no vale hacerse una idea aproximada, ya que su cara —o , mejor dicho, su maquillaje— es prácticamente idéntica a la del resto de starlettes de la época). Sin embargo, en su época era una Estrella con E mayúscula (la principal competidora de Judy Garland, no os digo más). Su fama era tal que en 1938 recibió un Oscar honorífico por “la significación en traer a la pantalla el espíritu y personificación de la juventud”.
Diez años después, Deanna Durbin abandonó el cine porque lo único que le ofrecían era BASURA. Una caca, una década.
Moraleja: Ay, el éxito, qué gran hijo de puta…
el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)
Deanna Durbin fué quien salvó a la Universal de la quiebra, el bueno de Josef Pasternack era un especialista en descubrir psudo cantantes de ópera su ótro gran descubrimiento Mario Lanza tuvo un final si cabe más infausto que el de la Durbin, por cierto su carrera también duró una década.
CARLOS CARBALLO
ERA Y ES MUY BUENA DEANNA DURBIN, TAMBIEN LO ERA MILIZA KORJUS, QUE MAS DE UN FANA´TICO DE OPERA NO LA CONOCE
francisco
Yo era un niño, pues tengo 77 años y siempre la recordare, con sum cariño, incluso llegue a poner su nombre a la unica hija que he tenido.
Nilda
Otros atribuyen el descubrimiento de la estrellita a un español: Andrés (Perelló) de Segurola. Valenciano, hijo de catalán y vasca, que fue bajo de ópera en el Metropolitan y actor en Hollywood durante algunos años. Un doble desprendimiento de retina, debido a un accidente de automóvil, lo dejó ciego. Aunque la ceguera lo apartó del cine y de las salas de conciertos, como tenía buenos conocimientos en la técnica del canto y tocaba muy bien el piano abrió una prestigiosa academia de música. Et voilà! Allí formó a la alegre y pizpireta Deanna. Y fue su maestro en los primeros musicales que ella estrenó.
De Segurola tampoco se acuerda nadie, pese a haber sido un gentleman que conoció el éxito y recibió distinciones en Francia, Italia, EE.UU., Turquía, España y Portugal. Fue amigo y secretario de Caruso, y hermanastro del escritor Ciro Bayo (también olvidado). ¡Ay, la efímera fama!
Lothorien
Solo un filme de Deanna consiguió ser nominado al Oscar como Mejor Película: Tres Diablilos (Three Smart Girls, Henry Koster, 1936), su cinta debut, competidora además por el Mejor Sonido y Mejor Argumento Original, una comedia musical acerca de tres hermanas que intentan volver a reunir a sus padres que han decidido el divorcio. Fue el mismo año que contendían al Academy Awards cintas como Al Servicio de las Damas, Historia de Dos Ciudades, La Tragedia de Luis Pasteur, Una Mujer Difamada, Desengaño, San Francisco, Romeo y Julieta, El Secreto de Vivir. La ganadora de todas ellas fue el musical olvidado El Gran Ziegfeld (Robert Z. Leonard), con William Powell, Myrna Loy y Louise Rainer. En 1936, la Durbin con 14 años, debutaba en la gran pantalla junto a Judy Garland en el cortometraje musical Every Sunday (de Felix E. Feist). La MGM fichó a la Garland y dejó escapar a la Durbin, que fue a parar a la Universal, donde su descubridor y tutor musical, Henry Koster cuidó de ella haciéndola una gran estrella.
acitipo
Deanna, fue la preferida de mi abuela, ahora que la escucho tenia una bellisima voz de soprano de coloratura.
claro con el timbre caracterìstico de las sopranos de esa epoca, como Lilly Pons, etc
TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Añádeme a tu página de Google
El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
Turner Classic Movies © 2008 · todos los derechos reservados
Canaltcm.com es parte de Turner Sports and Entertainment Digital Network