Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
Ayer hablé de testamentos. Hoy me gustaría hablar de hijos taraditos, esas películas de las que sus directores aseguran una y otra vez en las entrevistas que son “la más personal, la más arriesgada, la más descarnada; las más, en definitiva” y que, sin embargo, incluso un fan fatal como yo sabe que es… una mierda infumable.
Para mí, el paradigma de hijo taradito es La mala educación. Almodóvar revolvió en las tripas de su propia infancia y el resultado, muy ad hoc con el mundo tripa, fue un mojón indefendible. Un auténtico espanto. Pero no es el único. Para nada.
El gran Billy Wilder, por ejemplo, tiene su propio fiasco, La vida privada de Sherlock Holmes. En teoría, es su película más personal. En la práctica, es una comedia muy, muy larga con algún gag espléndido (el del doctor Watson y los bailarines del ballet ruso, por ejemplo), pero en términos generales un poco lánguida, sin fuelle, un poco —ay, Dios mío— aburrida. También es verdad que los estudios masacraron el montaje del director, pero aún así…

Otro que tal baila es Scorsese. A mí me encanta, pero, ay, queridos, cada vez que alguien dice que es un genio pienso en Gangs of New York, ese festival del tinte caoba patrocinado por Farmatint, y le pierdo todo el respeto. A mí, esta película me parece uno de los bodrios más monumentales de la historia del cine. Una auténtica basura. Algo sencillamente atroz.
Su colega, Coppola —que casi me gusta más—, el director de mi adoradísimo Padrino, también tiene lo suyo: Jack, una cosa abominable protagonizada por el estomagante, espantoso, hirsuto, repulsivo Robin Williams.
¡Pero si hasta El Plomazo tiene su punto negro: María Estuardo, un disparate que casi arruinó la carrera de todos los que participaron en ella!
Moraleja: todo el mundo tiene un pasado. Y algunos, hasta dos.
Rafa Pucela
Por fin alguién saca la mala de Coppola de verdad. Eso si que es meter la pata, y no Drácula o el Padrino III, que si bien una no fue entendida, y la otra cargo con el peso de sus predecesoras, son excelentes.
Escrito Por
Totalmente de acuerdo con La mala educación... y con la vida privada de Sherlock. Gangs no es tan mala. Kundun si que es una birria infumable y tostónica.
Louella
No mencioné Kundun porque, si no, tengo que ir al baño con un rayo de vientre... ¡Virgen María!
Begoña
Ya se ha mencionado en otra ocasión como ejemplo de churro "¿Pero quién mató a Harry? de Hitchcock.
Aunque el argumento es bueno no me convence "Un final made in Hollywood" de Woody.
"La vida privada de Sherlock Holmes" me parece una película encantadora. Una de esas pelis que pongo cuando simplemente quiero relajarme (pero no dormirme, o también, qué más dá) y sentirme bien.
Galax Pictures
Estoy de acuerdo con Escritopor en salvar de la quema a Gangs of New York, es más, me parece fantástica. Como patinazo de Scorsese pondría El cabo del miedo. Y hablando de patinazos de grandes directores creo que se debería nombrar 1941 de Spielberg. Incluso el gran maestro Chaplin tuvo el suyo: La condesa de Hong Kong.
Saludos,
http://www.gp-cine.blogspot.com
Susú
La mala educación es un peliculón y,aunque Louella diga que es indefendible, yo la defiendo. No he visto una película donde tan complicada trama esté tan bien labrada y lograda.
La temática de la película ( muy oscura y siniestra, eso sí ) e incluso cierta debilidad en algún actor pueden resultar más o menos agradables, pero no se puede negar que este film está muy bien hecho, por muy horroroso, alucinante o surrealista que te parezca la trama.
Super a favor de Almodóvar !
Lothorien
La Mala Educación es mala película, hay que aceptarlo. Personajes imposibles retorcidos argumentalmente hasta la saciedad (típico en la filmo de Pedro, no?) que uno ya no sabe si la madre del "Ignacio" también resultará ser hermafrodita con turbio pasado como miembro de la ETA. Pero aún así, vale la pena hasta los primeros 50 minutos. De ahí para adelante, cariño, mejor apaga tu televisor o pon otro DVD. ¡Que gran mediometraje hubiera sido!, pero ni hablar, la ambición rompe el sacó... ¡y de qué forma!
Ah, yo odié (hasta el aburrimiento) a Lost in Translation, infumable... ¡Adelante, golpeénme!
TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Añádeme a tu página de Google
El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
Turner Classic Movies © 2008 · todos los derechos reservados