Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
En el Hollywood de los años 30 y 40 (y 50 y 60 y 70… y 2007) ser gay era un pecado contra Dios y contra algo mucho más poderoso, el público. Si el espectador medio de Kentucky se olía que su ídolo (por ejemplo, Charles Farrell, uno de los hombres más guapos de la historia del cine) era marica, apaga y vámonos. Su carrera no hacía aguas, naufragaba directamente (por ejemplo, Bill Haines, un galán de cine mudo a quien después de un escándalo en la YMCA con un marinero los directivos de la MGM le dieron un ultimátum: tu carrera o la pluma; él eligió la pluma).
Para combatir los rumores, los grandes estudios impusieron entre sus miembros más manifiestamente queer un impuesto revolucionario: o pasaban por la vicaría o pasaban por el patíbulo. Como es natural, la vicaría se llenó de maricas conspicuos y notorias lesbianas que encontraron en la fórmula del matrimonio blanco un balón de oxígeno. Después, en lugar de celebrar un banquete, se iban a tomar una copa a un club llamado Gala, frecuentado sobre todo por Los Hijos del Crepúsculo.
Mi pareja (imposible) favorita es la que formaron Janet Gaynor, la primera actriz que se llevó un Oscar por Amanecer (y otras dos películas), y Adrian (abajo, en la imagen), el modisto que se inventó los looks de Greta Garbo y Joan Crawford.

Otro de mis marriages favoritos es la de Judy Garland y Vicente Minelli (matrimonio blanco con hija, Liza, que luego ha repetido la fórmula Matrimonio Blanco hasta la saciedad). Ella no era de la tahona, pero él… En fin, digamos que el gran Vicente Minelli era muy, pero que muy Hijo del Crepúsculo (yo diría que más que del crepúsculo, Vicente era un asiduo del cuarto oscuro). La Garland lo sabía. Y el resto de Hollywood, también.
¿Más ejemplos? Barbara Stanwyck y Robert Taylor, un matrimonio marcado por el amor (al maquillaje). O Cole Porter y su mujer, Linda, otra una pareja encantadora. Ella, muy sabiamente, se adelantó a la primera década de este siglo y abrazó furiosamente la castidad (ahora se llaman asexuales) mientras su marido abrazaba marineros. No fueron los únicos: Laurence Olivier, Cary Grant, Rock Hudson, Tyrone Power y Burt Lancaster son, según sus biógrafos, otros tantos ejemplos de matrimonios más blancos que la más pálida nieve (otro día hablamos de la cocaína en Hollywood; fue tan popular en la década de los años 20, que hubo un personaje, un detective privado, llamado Coke Ennyday, Coca-todos-los-dias).
En España, la gran valedora del marriage blanc es nuestra Naty (Figueroa), a quien a lo largo de su vida se han atribuido romances con… (atención) Vicente Parra, Antonio y, finalmente, su marido, Raphael. Un carrerón, vamos. Fuera de nuestras fronteras, mi favorita sigue siendo Claudia Schiffer, cuyo currículum amoroso oficial incluye a Alberto de Mónaco, Julio Bocca y David Copperfield, nada menos. Un poco más, y le vende al Hola! su romance con Jesús Vázquez (se le adelantó Marlene Morreau en el Diezmi).
En la actualidad, el caso más palmario es el Tom, cada día más perturbado, y Kate, la mujer del párpado caído. A mí, esta pareja me parece más falsa que un Judas de plástico. Pero, vamos, la verdad es que me da un poco igual.
Moraleja: Si tu novio se depila las cejas más que tú y nunca lo has visto sin fond de tent, yo te aconsejaría que cambies de novio, nena.
Bárbara Jersey
Gran post!
por cierto, el gran amor de Janet Gaynor (que en el apellido llevaba ya la letra escarlata) no fue otro que Mary Martin, esa diva un tanto repelente de Broadway. Ella originó el papel de María en Sonrisas y Lágrimas y el de la enfermera Nellie en South Pacific.
Agrafe Cartier
Le hago el plongeon, y no me quito la pamela, porque las mujeres no nos la quitamos, y yo encima, soy fan de Carmen Miranda. Mil gracias. Y por cierto, cree usted cómo yo, que para matrimonios blancos, los folclóricos?
Louella
Pues la verdad es que la unión peineta + capote suele dar como resultado matrimonio blanco nuclear.
El Marqués de Portugal Este
White Christmas
White House
White Wed
Begoña
¿Laurence Olivier? y Burt Lancaster???.
Louella
Sí, querida. Larry no era exactamente una marica loca. Más bien era partidario de las relaciones homosexuales paralelas a largo plazo (por ejemplo, con Danny Kaye). Burt, en cambio, era más de orgía con marineros (lo cuenta su biógrafa... y alguna de sus ex mujeres).
Begoña
Vaya, yo sigo sorprendiéndome. Lo de Laurence bueno... pichí, pichá, pero lo de Burt, la verdad me deja de piedra.
Ahora me lo imagino en "El temible burlón" mirando a sus compañeros de barco mientras piensa: "sábado, sabadete.."
Pués muy bien, alegría pa el cuerpo.
Algo he oido también de John Travolta.
Pilar
Hola, escribo desde Sevilla-tiene-un-color especial.
¡Cómo sois en este blog! Pero ¿queda alguien, hombre, animal o cosa hétero? Por favor, por favor. Ya solo os queda decir que Rodolfo Martín Villa lo es.
Louella
Mmmm. ¿Le sirve el Hombre-con-frenillo que convoca manifestaciones "muy bonitas" y "muy democráticas"? Al parecer, pocas cosas le gustan más que una cofia, un plumero y unos tacones.
Elena
Ya y Eisenhower también lo era, y Manolete, no te jode...
Para ciertos temas es importante un poco de seriedad o por lo menos de veracidad.
Louella
¿La revista Dígame, de ese insigne hombre de leyes llamado Rodríguez Menéndez, le parece poco veraz?
Begoña
Louella, poco veraz es un eufemismo. Menudo impresentable.
Andrea
Yo sé que ésto fue escrito hace mil años. Pero nunca es tarde para aclarar supongo. Circula mucho por la web la información errónea de que el matrimonio de Barbara Stanwyck y Robert Taylor fue arreglado porque ambos eran homosexuales. De dónde salen estos datos que se recogen? De la biografía de Stanwyck escrita por Axel Madsen, la que obtuvo obviamente gran repercusión por hablar de la sexualidad de la estrella pero sin aportar pruebas ni testimonios documentados claro.
L. B. Mayer conminó a la pareja a contraer matrimonio porque llegó a convertirse en escándalo el que ambos llevaran viviendo juntos tres años. Barbara estaba enamoradísima de Bob Taylor y siguió amándolo hasta el día de su muerte. Robert Taylor no fue tan apasionado, de hecho le dió muchos dolores de cabeza a Barbara por sus escapadas. Fue un mujeriego incorregible. Entre sus más conocidas amantes figuran Lana Turner y Ava Gardner. Y el motivo del divorcio se debió precisamente a una infidelidad de Taylor cuyo romance con una actriz italiana fue publicado en todos los diarios del mundo, cuando él filmaba Quo Vadis en Roma. Después del divorcio él continuó su carrera de Casanova: Yvone de Carlo, Romina Tcherina, Eleanor Parker... hasta que Ursula Thiess le paró el carro convirtiéndolo en un padre de familia. Todas estas relaciones de Taylor están ampliamente documentadas así como también la devoción de Barbara por él.
Andrea
Ah..me olvidaba. Entre las mujeres que adoraban al apuesto y encantador Robert Taylor (incluyendo a la Garbo y a la Crawford) estaba Louella Parsons.
rakel
me encantaria saber todo sobre Robert Taylor no me canso de ver sus peliculas,no entiendo como hoy por hoy todavia se diga que no fue un buen actor,si con solo su presencia se llena la pantalla y sus peliculas,se pueden ver una y otra vez .......en cuanto a que fue un galan,quien quiere negarlo?es un super galan.....
Lola
Quienes dicen que Robert Taylor ha sido un mal actor ciertamente no han visto nada. Seguramente se aferran a los personajes que él interpretó en las grandes y taquilleras superproducciones de la MGM que no aportan mucho desde el punto de vista artístico por lo menos para sus protagonistas, o quizás están buscando a un actor de "método" cuando no van a encontrarlo en ninguna de las grandes estrellas de Hollywood de la época. Yo recomiendo ver sus películas anteriores a la guerra, el Robert Taylor en blanco y negro. Lamentablemente TCM de España y de Latinoamérica tienen un muy limitado paquete de títulos, pero se pueden conseguir en el sitio web cine-clasico.com. Fue un actor que como pocos ha recorrido todos los géneros logrando permanecer en la cima durante tres décadas. En cuanto a su vida privada, ha sido un hombre de bajo perfil al igual que Barbara Stanwyck, aunque consiguió alejarse más exitosamente de la publicidad durante su segundo matrimonio.Como Barbara, Gregory Peck o Henry Fonda, no cuenta con una autobiografía, como tantas otras estrellas y no tan estrellas sí han escrito buscando reconocimiento y dinero. Esto te da una idea, Rakel, de la clase de hombre que fue. Si quieres saber algo sobre su vida, hay escritas unas biografías muy interesantes (no se si se han publicado en nuestro idioma) que puedes consultar; la información disponible en la web es muy pobre y repetitiva a mi juicio. En su defecto, te sugiero que busques material en las abundantes autobiografías de los actores y actrices que han trabajado con él: vas a encontrar que a pesar de ser tan reservado, fue muy estimado y admirado, en especial por las damas.
TCM no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores.
Añádeme a tu página de Google
El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
Turner Classic Movies © 2008 · todos los derechos reservados