De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
16 Marzo 2007

Un post para melómanos (¡Hasta el .... del SPAM!)

Como estoy HASTA EL [CENSURADO] del puto spam y además hoy no había puesto nada, voy a ver si publicando hoy el post del 10 de noviembre puedo poner freno a ESTA LOCURA. Que alguien la detengaaaaaaaaaaaaaaaaa…

POST REDUX:

Ayer, en el Auditorio Nacional –¿sabíais que hay una cepa de tuberculosis en el Teatro Real y otra, igual de beligerante, en el Auditorio Nacional?–, mientras oía una sonata de Mozart para violín y piano, intenté acordarme de una película en la que la música tuviese un papel protagonista; vamos, un papelón.

Quitando el típico melodrama de Joan Crawford con un imposible John Garfield como virtuoso de la tecla (Humoresque), el título que me viene a la memoria es Madame Sousatzka, un peliculón en el que Shirley McLaine demuestra lo que todo el mundo sabe: que, además de payasa, es un ACTRIZÓN. John Schlesinger, un octogenario que a mí me parece guapísimo –lo de los directores es un drama: quitando a Julio Medem, qué feos son todos–, dirige este melodramón (en general, soy muy, muy fan del género melodrama: YO, sin ir más lejos, soy muy melo).

Cuando uno oye a un virtuoso a menudo se le olvida el trabajo que hay detrás: horas y horas y horas (y horas) de ensayo. Los virtuosos, como Lusine Khachatryan (al piano) y Serguey Khachatryan (al Stradivarius), lo hacen todo superfácil; parece que han nacido con ese don y tocan el piano como otros, yo mismo, se suenan los mocos. O se los comen.

Madame Sousatzka es un antídoto contra ese prejuicio. Tocar el piano no es fácil. Tocar el piano es una esclavitud. Tocar el piano es un arte y el arte NO es natural. El arte es otra cosa: tener el pelo fosco es natural, tener resaca es natural, tener halitosis (a partir de cierta edad) es natural, pero tocar el piano (bien) es completamente antinatural. Es casi tan difícil como interpretar (bien). El arte es artificial. Como las relaciones humanas.

Shirley McLaine (maravillosa) interpreta a una maestra, pero también a una vampira. Si para sacar lo mejor de su discípulo tiene que chuparle la sangre, ella lo hace. Una maestra no es simpática. Una maestra es, por definición, UNA PERRA. Gracias a Dios, todos mis maestros lo fueron.

Moraleja: Si tienes la tisis, NO vayas a un concierto, por favor.

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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

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