Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
En mi línea de comentar obras menores –en general, me gustan más las obras menores que las obras maestras; me divierten más, me provocan más curiosidad, despiertan mi capacidad de soñar…–, hoy hablaré de La trama, una de las pelis del mes en este canal y el testamento de Alfred Hitchcock, que en su día vapuleó la crítica impunemente.

A mí, La trama me parece una película deliciosa. Lo único que le pido a una comedia es que me haga reír. Y La trama lo consigue: me hace reír con ganas cada vez que la veo. Me parece desinhibida, gamberra, disparatada –pero al mismo tiempo con una lógica, un férreo rigor interno, que me admira y me da muchísima envidia–; y formalmente me parece también una de las más arriesgadas del abuelo Hitch: las escenas se interseccionan como líneas perpendiculares, como calles del barrio de Salamanca; sigues a sus protagonistas, una deliciosa Barbara Harris y un canallesco Bruce Dern y, de pronto, sin transición la trama da un salto mortal y la cámara sigue a la otra pareja y sus fechorías… ¡Es prodigioso!
Y además, La trama me gusta por sus diálogos, plagados de segundas (y terceras y cuartas) intenciones, de chistes y sobreentendidos sexuales de lo más bestias; por su música (la banda sonora me parece soberbia); y por su luz. Es una película con una luz, una alegría de vivir, una picardía (sí, se que es una palabra anacrónica, pero me encanta)... Parece mentira que la hiciese un hombre con un pie en la tumba.
Cuando Barbara Harris y Bruce Dern discuten con la boca llena (de hamburguesa) sus maratones sexuales con esa procacidad tan de andar por casa, tan de verdad, tan fresca, resulta casi imposible advertir la presencia de la muerte en el set de rodaje. Pero estaba allí, al lado del señor Hitchcock y su balón de oxígeno. Allí, extendiendo su pezuñita... Como la vida misma, vamos.
Moraleja: Desconfiad de los críticos y de las etiquetas. Cuando alguien os diga, nariz aquilina al viento: “Qué pena, un genio como él haciendo una obrita tan, tan menor”. Responded: “Qué pena, sí. Es que me dejé la gola isabelina en casa. Tal vez por eso me encantó, porque pude verla…”
Rafa Pucela
Una película sobre las casualidades, que la hace aún más entrañable. La primera casualidad es cuando casi atropellan a una de las protagonistas, para empezar a contar la historía de la segunda pareja, cuando ya conociamos a la primera. Luego se van sucediendo más casualidades que crea la confusión en los primeros, la desconfianza en los segundos y el divertimento en los terceros, que somos los que nos sentamos a verlo.
El Marqués de Portugal Este
Eso sí, hay que verla dos veces.
EIDAN
Alfredo es el genio más grande del llamado 7º Arte. No hay otro individuo que se haya puesto detrás de la cámara con esa lúcidez.
La Trama es una maravilla de alguien maravilloso (cinematográficamente hablando) que, con unos actores no muy "stars" consigue total credibilidad gracias al laboratorio "Hitchcock" y a tener una capacidad visual que ahora mismo, si existe en algún director, se lo ha legado muy amablemente al productor de su película.
Andres
Es un verdadero placer observar como un director que lo ha sido en el cine se toma la molestia de no querer impresionarnos sino que tiene la humiladad necesaria para crear "una obra simpática", es precisamente ese maravilloso tono ligero de La trama la que hace pensar a muchos en una película menor (a algunos aficionados a veces se les tienen que poner los directores chulos -pretenciosos- para darse que están ante una Gran Película.
Como el reparto encima es de los más "vulgares" y/o desconcidos tampoco ayuda demasiado a su justa consideración, si a eso le sumamos que los aficionados y la crítica de izquierdas se la tenía jurada desde Topaz (que por cierto ideologias aparte resulta que no esta nada mal) y los 70 fueron la década de oro del cine violento (el cambia con respecto a la década precedente fué brutal La mantanza de texas, La última casa a la izquierda, Argento, Fulci...) es normal que el público de la época le diera la espalda.
Para mi una obra maestra y por cierto yo tengo el mismo "fallo" suelen gustarme mucho más las obras menores estupendas que los grandes títulos.
Andres
Es un verdadero placer observar como un director que lo ha sido TODO en el cine se toma la molestia de no querer impresionarnos sino que tiene la humiladad necesaria para crear "una obra simpática", es precisamente ese maravilloso tono ligero de La trama la que hace pensar a muchos en una película menor (a algunos aficionados a veces se les tienen que poner los directores chulos -pretenciosos- para darse que están ante una Gran Película.
Como el reparto encima es de los más "vulgares" y/o desconcidos tampoco ayuda demasiado a su justa consideración, si a eso le sumamos que los aficionados y la crítica de izquierdas se la tenía jurada desde Topaz (que por cierto ideologias aparte resulta que no esta nada mal) y los 70 fueron la década de oro del cine violento (el cambia con respecto a la década precedente fué brutal La mantanza de texas, La última casa a la izquierda, Argento, Fulci...) es normal que el público de la época le diera la espalda.
Para mi una obra maestra y por cierto yo tengo el mismo "fallo" suelen gustarme mucho más las obras menores estupendas que los grandes títulos.
ale
layrama no la entiendo,expliquenma
ale
no la entiendo expliquenma
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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
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