De Cine

Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
21 Noviembre 2006

Tallulah, bigger than life!

Paradójicamente, una de mis estrellas favoritas jamás hizo una buena película. Estoy hablando de Tallulah Bankhead. Exceptuando Náufragos, que no es una película redonda, aunque la firme un genio (nada menos que el tío Hitch), el resto de su filmografía es bastante execrable. Sin embargo, Talluh es una de esas personalidades bigger than life que exceden la pantalla: aunque Bette Davis lo negase, ella fue su principal inspiración para construir el personaje de Margo Channing en Eva al desnudo.

A mí, Tallulah me parece maravillosa. Todas y cada una de las anécdotas que cuentan de ella son delirantes, geniales, únicas. Se convirtió en estrella en el West End londinense, donde la descubrió el padre de Daphne du Maurier; la futura escritora la vio en el despacho de su padre cuando era sólo una adolescente y no pudo evitar exclamar: “¡Dios, es la mujer más guapa que he visto en mi vida!”

En Londres, su acento sureño era tan exótico como sus costumbres: borracha & mamarracha (en cuanto se tomaba una copa de más —una o veintiuna—, tenía cierta tendencia a quitarse la ropa), cocainómana (“La cocaína no crea adicción. Lo sé porque llevo tomándola desde hace años”), ninfómana, bisexual (mantuvo una larga relación con… ¡Hattie-Señorita Ehcarlattahhh-McDaniel!)…

Su ingenio es legendario. Un ejemplo: una vez, cuando un periodista matriculado en la Escuela de Malas le preguntó por su tono de voz (estar cuatro días de farra es lo que tiene, que te deja los pólipos en carne viva; que se lo digan a Terele Pávez): “Talluh, querida, ¿alguna vez te han tomado por un hombre al teléfono?” Ella replicó: “No. ¿Y a ti?”

¡Maravillosa!

Moraleja: Tal y como dijo Marlon Brando, lo único que impidió que Tallulah Bankhead se convirtiese en una auténtica estrella de la pantalla fue su personalidad. Hay personas para las que su ego (overdose de) es peor que el beso de la muerte.

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el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)

A una señora tan estupenda se le puede perdonar todo, incluso que protagonizara una película tan aburrida como naufragos.
Por cierto si mi memoria no flaquea estuvo entre las aspirantes para hacer el papel de Escarlata....utilizando como aval su acento sureño, como si eso importara ,en Hollywood todo es ficción como la ridícula O´ que se inventó el bueno de Selnickz para atribuirse unos antepasados irlandeses que jamás esistieron

Louella

S, pero nunca se la tomaron en serio:

a) Por borracha,

b) Porque estaba muy mayor para el papel,

c) Porque nunca llevaba bragas* Es verdad! Por lo visto, los operadores de cmara se quejaron amargamente de que la seorita Bankhead nunca las llevaba y, a veces, haba que repetir las tomas porque en el visionado se llevaban "sorpresas desagradables". Vamos, que Talluh estaba aireando interiores.

*Otra que nunca llevaba: Carmen Miranda... hasta que las asociaciones de Amas de Casa de Amrica la obligaron.

El Marqués de Portugal Este

Cuando actúas en la vida real, salir en una película es solo, solo... real. Y eso no cuela.

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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…

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