Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
Hoy Visconti hubiese cumplido cien años. Afortunadamente para todos —sobre todo, para sus actores—, no los cumplió. Helmut Berger, de quien Pilar Eyre asegura que es un caso extremo de halitosis, ejerció de viudo tras su muerte. Llevaba razón… hasta cierto punto. Es verdad que hubo un tiempo en que Visconti estaba enamorado de Helmut, pero seamos sinceros: el gran amor de Visconti fue Visconti.

La construcción mega-megalómana que hizo de sí mismo a lo largo de su vida deja los fastos funerarios egipcios a la altura del betún de Judea.
Su alabado perfeccionismo en realidad no era otra cosa más que una patología (el público, lo siento muchísimo, señor Visconti, no sabe si una alacena está llena de ropa de cama de hilo de Holanda tejida por una monjitas medio ciegas, con mucho sabañón, o llena de rollos de papel higiénico; el público, señor Visconti, no tiene Rayos X en los ojos).
Su elección de actores era brillante (sólo a él se le ocurrió darle el papel de Príncipe de Salina a Burt Lancaster), pero a veces se le iba la mano (Dirk Bogarde está MUY sobreactuado, por no hablar de su viudo en Luis II de Baviera). Tenía un gusto infalible, pero a veces le perdía la blonda y los bibelots de luxe (qué overdose en El inocente, por Diossssss).
En fin, que Visconti es un clásico. ¿Un genio? Pues no, pero un Grande… pues sí. ¿Que se le pueden poner reparos? ¡Claro, como a todo el mundo! Pero, vamos, a mí, Visconti me parece LO MÁS. Un must, vamos.
Pero como este es un blog cotilla, no os voy a dejar sin vuestra ración de carnaza. A saber: ¿sabíais que Visconti y Franco Zefirelli, esa mujer(zuela), tuvieron un affaire?* Pues sí, lo tuvieron. Lástima que a Zefi se le pegase sólo la pasión decoratriz del maestro Visconti y no su pesimismo cósmico (en algunas ocasiones, podríamos eliminar la ese: en La caída de los dioses hay escenas bastante hilarantes).
En fin, a mí ME FLIPA Visconti. Porque yo soy muy fan del bric-a-brac. Y porque YO lo valgo.
* En realidad, la pregunta debería ser: ¿Con quién NO se acostó Zeffirelli?
Moraleja: Si eres un fan del adjetivo ‘creativo’, dedícate a la peluquería, pero, por el amor de Dios, NO a la decoración. Por cierto, mi película favorita de Visconti es Rocco y sus hermanos. MARAVILLOSA.
el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)
A mí lo de las sabanas me parece lo más, y estoy de acuerdo en que no es precisamente el narrador más concreto y depurado, aunque a decir verdad hay otros directores italianos mucho más ladrlillos, y su estética me resulta maravillosa por lo decadente, por eso encaja a la perfección con el mundo de D´Anunzzio en El inocente.
La decadencia me tira mucho, desde luego si esta es con clase , por cierto , me da mucha grima Dick Bogarde en Muerte en Venecia , aunque la película sea fantástica.
Sobre sus aptitudes como director es evidente que esta tecnicamente muy por debajo de los grandes clásicos del cine americano, lease Hitcoch, Wilder,Hawks, y que resulta mucho más aburrido, pero eso ya se sabe es un mal endémico del cine producido en Europa.
begoña
Me encanta Visconti. Sus detalles (uno, más otro, más otro) componen un todo impecable. La mayoría de las escenas de Muerte en Venecia son tan, tan bellas que parecen pinturas o postales. Es un placer para los sentidos.
¡Hay TANTAS cosas que me entusiasman en Muerte en Venecia!: conseguir adaptar con acierto un texto ya importante de por sí, mezclar lo más sofisticado y lo más "friky" (el viejo que habla a Bogarde en el barco, los músicos que van al hotel) y que funcione absolutamente, mostrar la ociosa realidad de la alta burguesía que se daban cita en el Lido, la música, la fotografía, las interpretaciones. El chico es perfecto para el papel. La madre también. Dirk Bogarde en ciertos momentos resulta un poco exagerado pero pienso que el "escaso" argumento de la película,
(porque en realidad no pasan demasiadas cosas), requiere una interpretación clara.
En definitiva, ADORO ESA PELICULA y me encantaría que hubiera al menos un director que se acercara a Visconti y su forma de hacer cine.
begoña
Ah!! perdón pero se me pasó escribir que Rocco y sus hermanos es maravillosa por supuesto pero podría haber sido hecha por otro de los grandes directores que ha dado Italia sin que nos inmutáramos al oirlo. Creo que El gatopardo o Muerte en Venecia definen mucho más el estilo de Visconti.
El Marqués de Portugal Este
Visconti, el vice conde milanés, siempre confundió el cine con la realidad. Eso es lo bueno, y lo malo.
Chu
Supongo que lo que pretendía es que la percepción de "la ropa de cama de las monjitas" al espectador le llegara indirectamente, a través de la actuación del actor que se dejaría empapar por ese ambiente más "auténtico" posible. Esa parece la intención, otro tema es que lo consiga.
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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
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