Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
Jean Arthur es una rubia que empezó morena (como Mae West). Y también, según Billy Wilder, una comedienne deliciosa con un grave problema de inseguridad (prácticamente como todas las actrices: escarba detrás de una actriz, o un camarero, y encontrarás una LOCA). Por lo visto, cuando trabajaron juntos en Berlín Occidente, la señorita Arthur –oficialmente, señora Ross– se obsesionó con una idea: Billy Wilder, conchabado con esa perra de Marlene, estaba empeñado en robarle todos sus primeros planos para dárselos a “la puta alemana” (la expresión no es mía, aunque yo también soy muy de insultar, pero sólo a la gente que me cae bien; a la gente que detesto la llamo ‘querida’).

En fin, el caso es que una noche, en plena tormenta (emocional, pero también meteorológica), la señorita Arthur se plantó en casa del señor Wilder con su marido básicamente con un único objetivo, de lo más perentorio: romperle los morros. “Hijo de p***, me has robado mi mejor primer plano para dárselo a esa…” Bla-bla-bla. “(A su marido) ¡Rómpele la cara a este c***!” Bla-bla-bla. ¡Qué duro debe ser marido de una estrella, chicos!
Al final, tras tranquilizar a su estrella (y a su marido), el señor Wilder consiguió volver al lecho conyugal con la dentadura intacta. 30 años después, otra madrugada, Billy Wilder recibió otra llamada. Era Jean Arthur: “Billy, llamaba para disculparme. Acabo de ver Berlín Occidente y estaba… YO estaba… ¡Maravillosa!”
[No os perdáis esta tarde Berlín Occidente. La recomiendo vivamente. Sobre todo si opositáis a cabaretera...]
Moraleja: No le cuentes nada a un director de cine, que luego lo largan todo.
M.
Dios, la cara que se le debió quedar al pobre Billy Wilder... aunque, ese estaba curado de espantos, seguro :)
louella
Curadiiiiiiísimo. Es lo que tiene haber sido gigolló: la cama curte mucho.
lagartija verde
A mi me encanta la anecdota que contaba que Marilyn tuvo que repetir 30 veces una secuencia en la que decía: ¿Dónde está el whisky? en Con faldas a lo loco. Parece ser que Wilder estuvo a punto de estrangular a Marilyn y le escribió dentro de un cajón que tenía que abrir: ¿Dónde está el whisky? Pero ni por esas. Y sin embargo, Wilder es como Woody Allen. Logra que las actrices resplandezcan con luz propia. Y nunca hemos visto a Marilyn tan estupenda como con Faldas y a lo loco. Me encanta como actriz.
el otro Ben - Hur (Ramón Novarro)
Pobre señor Wilder, tener que aguantar ese desplante de una de las estrellas más feas de la edad de oro de Hollywood. ¿Recuerdan el final de Raices profundas? el relamido de Alan Ladd huyendo a todo pasto de esa señora tan horrible, eso si que era un desafio y no pegarle cuatro tiros a Jack Palance.
Juanma
Hola,
Estoy llevando a cabo un trabajo etnografico y necesito localizar peliculas en las que salgan mujeres de mas de 40 años en ropa interior o desnudandose (no tienen porque desnudarse del todo).No me interesan las peliculas porno.
Por favor, podeis responder con un post o mandarme un correo a:
bookpersonal@hotmail.com
Gracias.
Louella
Juanma, encanto, ¿cuánto pagas? Porque YO soy de este tipo de personas, francamente anacrónicas, que COBRO por trabajar, ¿sabes?
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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
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