Un blog sobre cine clásico. O mejor dicho: un ajuste de cuentas con esa Babilonia llamada Hollywood. Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
El cine ha sido el responsable de gran parte de mis F&F (Fracasos y Frustraciones), porque, claro, cuando le pides a la vida lo que has visto en una pantalla… pues te llevas un chasco, porque Dios tiene un pésimo equipo de guionistas (muchos de ellos reciclados de un taller de escritura rápida impartido por Delia Fiallo en El Escorial). Yo creo que el principal problema con Dios es que, en realidad, iba para galán, pero daba muy mal en cámara…

…lo que me lleva a preguntarme por su hijo, Jesús, y sus relaciones con el celuloide. Su madre, obviamente, era una mujer especialmente dotada para la ficción y, sobre todo, un genio de la improvisación, dos cualidades, habitualmente femeninas, básicas en todo guionista. Imaginad (María pronuncia este monólogo a una velocidad vertiginosa, un poco como Katharine Hepburn en La fiera de mi niña o Rosalind Russell en Luna nueva):
Hola, José, ¿tienes un momentito? ¿No? ¿Me vas a decir que no puedes dejar de desbastar ese trozo de madera aunque sea un minuto? El mundo no se va a hundir porque, durante un segundo, escuches lo que tengo que decirte. Vamos, digo yo. ¿Que QUÉ me pasa? ¿Tú qué crees que me pasa? ¿QUÉ CREES QUE ME PASA, eh?
PPP (Primerísimo primer plano) de una vena de la Virgen dilatada sobre una sien; a este paso a María le van a salir varices en las patas de gallo.
Pues mira, te lo voy a decir. Te voy a decir ahora mismo lo que me pasa. Que estoy embarazada, eso me pasa. Em-ba-ra-za-da. Preñada. En estado. Grávida. Encinta. Fecundada. ¿Que cómo es posible? ¿Tú me preguntas A MÍ que cómo es posible? Esto es el colmo… ¡Pues claro que no es tuyo! Faltaría más… No, hijo, no. Bien sabe Dios que no te tocaría ni con unas pinzas. Dios, sí, bien lo sabe. Dios. No te tocaría ni con una pértiga de tres metros. Dios… Dios… ¡DIOS!
Primer plano. Expresión de revelación. Epifanía. Como Jennifer Jones en La canción de Bernardette.
Pues eso, Dios. Vamos, Dios directamente no, lo que se dice Dios en persona no. Pero… como si lo fuera. Lo que yo te diga. Yo estaba en casa, tan tranquila, cosiendo, que ya sabes tú cómo soy yo de hacendosa que tengo un minuto de ocio y los dedos se me hacen huéspedes, cuando de repente… ¡Zas!... Ya ves tú. Vamos, que ni me enteré. Mucho Dios para arriba, mucho Dios para abajo, pero, a la hora de la verdad, Dios no vale nada.
El semblante mariano se dulcifica hasta que parece un brioche.
Yo, claro, ha sido enterarme y venir a contártelo porque como tú eres así, tan bueno, tan sencillo, tan amigo-de-tus-amigos, tan…Vamos, que estás todo el día con tus tarugos… Pues… Pero ¿quieres dejar de lijar esa puerta y hacerme un poquito de caso, por favor? ¿No ves el trance tan dramático que estoy pasando? A ver con qué cara me presento yo al templo con esta papeleta… Blablabla.
El caso es que la Virgen se salió con la suya. Excelente guionista, pésima estilista (esa túnica… Chica, dale ya un tajo a esas faldas que estamos en el siglo XXI). ¿Y su hijo?
Otro con un fino instinto para los giros de guión. Vamos, que ríete tú de Shyamalan. ¿Que el protagonista muere después de estar tres días colgado en una cruz con un jirón de tela cubriéndole las partes (con esto nos ganamos también al público gay: beefcake por un tubo)? Pues nada, le resucito en una cueva y tiro pa’lante. Títulos de crédito y final. Fundido en negro.
Para que luego se queje Escritopor de la vida y el cine. La vida es mucho más hardcore, dónde va a parar. La realidad, siempre, supera al porno.
Moraleja: Si estás en un aprieto y quieres salir de él, piensa: "¿Cómo areglaría esto Delia Fiallo? ¿Cómo saldría La dama de Rosa de este entuerto?" Y después, haz justo lo contrario.
el otro Ben-Hur (Ramón Novarro)
De la SAGRADA FAMILIA , para que contar, ¿recuerda al San Jose del Ben-Hur de Willer? se parece horrores a Heston eso es innegable , lo que nos da otra pregunta ¿JC y el principe de Hur eran hermanastros?.
Lo del poco rato en la cruz no le extrañe , Kirk Douglas daba bastante asquito al final de Espartaco, si de por sí eres feo y canijo te suelen pasar esas cosas y si encima en lugar de dejarte en taparrabos para marcar algun musculito , te ponen el sayal mugriento de tono indefinible ....pues ya te digo.
Lo mejor de esta familia y amigos,el carro de Maria Magdalena tirado por cebras (vease "Rey de reyes" de De Mille)
escritopor
"La realidad siempre supera al porno", ja ja ja. Es cierto, Louella que el cine infla nuestras expectativas y luego nos llevamos unas tortas enormes, pero qué gratificante resulta tener a alguien (Dios) a quien echarle la culpa de nuestros F & F.
louella
Ay, dear, es que Dios tiene la culpa. Dios y Yoko Ono.
vero
Totalmente de acuerdo. Te seguiré por aquí...
Besos¡¡¡
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El cine ha marcado mi vida. Cuando tengo un problema, no acudo a una iglesia sino a una sala a oscuras (cuestión de preferencias: si tengo que arrodillarme ante un hombre, prefiero hacerlo ante Jimmy Dean). Si algo me ha enseñado el cine es que está lleno de ejemplos a imitar. Sin ir más lejos, Jeff Hunter en Rey de Reyes: si van a abofetearte, ofrece siempre la otra mejilla… maquillada. Pero, sobre todo, está lleno de cosas (y personas) a no imitar. Por ejemplo…
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