Un jugador de póker busca dinero para participar en un gran torneo. En su camino se cruzará una encantadora ladrona. Con Mel Gibson y Jodie Foster
Título original
Maverick
EEUU - 1994 - 127 min.
VO, VE - .
Calificación: TP
Comedia
Director: Richard Donner
Intérpretes: Mel Gibson, Jodie Foster, James Garner
Como en la serie de los años 50 que la inspira, Bret Maverick es un atractivo estafador del viejo oeste dispuesto a demostrar que es el mejor jugador de póker. Pero para poder entrar en el próximo gran torneo tendrá que conseguir primero 3.000 dólares.
En plena consecución de sus objetivos se cruza con Annabelle, otra hábil jugadora que sabe bien cómo enamorarle y perturbarle. Pero hasta jugar la gran partida, pasarán por todo tipo de enredos en los que no faltarán su gran rival, Angel, y su padre, el sheriff Cooper. Ninguno de ellos se perderá el inesperado final.
El binomio entre el director Richard Donner y Mel Gibson vuelve a funcionar en esta película con la misma química que ya demostraron en la saga de Arma Letal. Aquí, el entretenimiento vuelve a estar servido con una mezcla de western, romance y acción donde no falta el humor en ningún momento.
James Garner, el Maverick de la ficción televisiva, en el papel de Cooper, y Jodie Foster en el de Annabelle, encajan y completan un reparto redondo donde los personajes sobreviven con sus propias artimañas.
sábado 29 noviembre de 2008 a las 00:10
Andrés Marceño
Fui a la alta montaña cubierta de nieve espiritual y rodeada de crepúsculos filosóficos donde Silvestre Lanza, ya casi transparente de proximidad a la inexistencia, medita desde unas semanas, barbilla en la mano, la mirada vuelta hacia sus propios abismos, emitiendo el runrún de un pensamiento también abismal de falsa pero inquietante profundidad, y le llevé noticias de tcm y los mensajes de algunos tecemeros preguntando por su ausencia de este espacio o congratulándose de ella y él, volviendo hacia mí el rostro en un movimiento tan lento que, como en la eterna rosa de Villaurrutia, era una misteriosa forma de la quietud, dijo:
-Salúdalos a todos, diles que los comprendo, a los que me quisieron y a los que me aborrecieron, y a Doinel, que estimo hasta por su seudónimo (¿o heteronimo), díle que me duele, por injusto, su reproche (de que no veía yo suficiente cine europeo y que exageraba en ver cine norteamericano), pues no toma en cuenta que TCM casi no pasa más cine que el de Hollywood, y que yo con gusto hubiera hablado de los grandes cineastas europeos y de otras latitudes (Renoir, Lang, Ophuls, Murnau, Dreyer, Kurosawa, Ozu, Erice, etecé., etecé) si TCM hubiera puesto, si pusiera, películas de ellos, pero, ay, debía de contentarme con los platos que TCM me servía y los sirve casi nada más hollywoodenses, y qué remedio...Y ahora retírate, no me no sigas interrumpiendo mi meditación trascendental y plena de inanidad sonora. Te prevengo: puede ser, para que todos se preparen y no digan que no avisé, que un día retorne, como las oscuras golondrinas, como Batman, como el cartero que siempre llama por lo menos dos veces, y entonces habláré de cine con mis enormes conocimientos y refinada pedantería y con un resplandor y una certidumbre para qué te digo más, tú ya sabes.
Me fui como quien se desangra, como dicen don Segundo Sombra y algunos tangos
Turner Classic Movies © 2010 · todos los derechos reservados
Canaltcm.com es parte de Turner Sports and Entertainment Digital Network