Drama histórico en el que Enrique VIII envía lejos a su hija, la joven princesa Isabel, cuando la madre de ésta, Ana Bolena, es condenada al patíbulo.
Título original
Young Bess
USA - 1953 - 108 min.
VO,VE - Sub. I.
Calificación: TP
Biográfica
Director: George Sidney
Intérpretes: Jean Simmons, Stewart Granger, Charles Laughton, Deborah Kerr, Cecil Kellaway, Leo G Carroll
domingo 12 octubre de 2008 a las 14:15
jess
lo cierto es que a mi no me gusta el genero de peliculas antiguas pero esta tiene una historia muy entretenida,recomiendo verla
g.g.verdejo
A pesar de haber transcurrido mas de medio siglo desde su estreno, sigue siendo una gran pelicula, si bien adolece de alguna inexactitud histórica.
Por su reparto y excepcional interpretación y dirección merece la pena verla y conservarla grabandola cuando se emita en alguna cadena. Creo que no existe edición ni en VHF, n muchos menos en DVD.
Biby
Es una joya del cine, que debe ser valorada, no solo por lo que expresa, sino tambien por aquello que intenta reflejar de una reina que solo inspiró fuertes controvercias acerca de su vida
Fiel a su entorno y a sus principios, sola fortalecida por el horror de sus experiencias
Gracias por seguir mostrando peliculas que se fomentaban por contenidos no por vanidades
FERNANDO
La reina virgen, es una de las peliculas de mayor exito de la epoca dorada de Hollywood. El reparto es perfecto y aunque no es muy fidedigna a la verdadera historia, es muy recomendable para cinefilos como yo, procurarse una grabacion ya sea en VHS o DVD para revisarla de vez en cuando. Es definitiva, una pequena joya.
LUIS FERNANDEZ-TURBICA
ES UNO DE LO TRES GENIALES MUSICALES SIN MUSICA DE GEORGE SYDNEY, ESTA TODA LA GRANDEZA DE MGM Y UN EXCELENTE REPARTO DE ACTORES BRITANICOS.MUY BUENA.
JAQUELINE
Esta pelicula de la reina virgen esta muy interesante porque habla de una vida de una pequeña joven que su padre la maltrataba y ella ahora es muy importante en la vida de las personas de inglaterra ella es muy bonita y alguien la vida quisiera ser como ella lo fue.
pablo.garcía.del.pino.@gmail.com.
LA REINA VIRGEN: GEORGE SIDNEY, siempre sandunguero, por lo musicómano, gran director clasicista, capaz de llevar a buen puerto "comics" maravillosos, novelas de aventuras, y, por supuesto, musicales inolvidables, nos ofreció más de una vez visiones de la historia que, por mor de sus amores a los grandes pastiches hollywoodenses, eliminaba verdades como catedrales, convertía el pasado, en especial si se trataba de la Gran Bretaña, en improbable producto creíble (si sabías un poquito del cronicón que se trajese entre manos), con tópicos necesitados de mucha carne, de mucha mentira, y , todo hay que decirlo, de mucha calidad. Para mi gusto, SIDNEY, a pesar de tanta trola, fue mucho más grande que THORPE, que CURTIZ, FLEMING, KOSTER, y otros buenos artesanos más que dejaron su deliciosa impronta en aquel hollywoodito de nuestras entretelas. Yo disfruté como un berebere (se decía entonces) con "SCARAMOUCHE", "LOS TRES MOSQUETEROS", etc... Y con esta "REINA VIRGEN", que ahora nos ocupa, ¡no digamos! Empezando conque la epopeya musical del irrepetible MIKLÓS ROZSA fue todo un hallazgo, y confería al film (como en todos los que Rozsa colaboraba) una grandeza de esas que sí pasaban a la historia. Cada comento musical de Don Miklós tenía la virtud de diseccionar impecablemente el caso-clínico historicida en que el director, el actor o la actriz, se hallase enfrascado en aquel momento (¡si no que se lo dijesen a MINNELLI, a WYLER, a MANN, a LE ROY, a WILDER, a LANG, y a todos los que tuvieron el acierto de encargarle sus bandas sonoras) SIDNEY sabía también rodearse de caracteres fuertes a la hora de subirse por las ramas, empozoñando castillos y ciudades misteriosas, más o menos medievales, con intrigas aúlicas, caballerescas, y palaciegas, que te dejaban tal gustirrinín en el cerebro, que uno, por la noche, sobre la almohada y entre las apetecibles sábanas del arrullo corporal, reproducía en maravillosos sueños, como víctimas propiciatorias de aquellos prodigios que Mr.SIDNEY, con el antojo del niño-hombre mimado que era, llenaba con sus inigualables condimentos de realidad y embuste. En este film devolvió, aunque tan sólo fuera durante unos veinte minutos, el preciado personaje de Henry VIII al espléndido, exclusivista, déspota, tantas veces villano, tantas veces divertido, CHARLES LAUGHTON, por el que ya había ganado su oscar en el film de KORDA. Aquí no domina el gallinero londinense, porque la exquisita y genial JEAN SIMMONS, que ya presagia (en el film) a la futura y viperina Elizabeth, se los merienda a todos (no en vano el cronicón está concebido para su lucimiento exclusivo, aunque poco virginal, diría yo, como fue la otra Isabelita, la de la historia verdadera) Deshecho e indignado se morirá (el LAUGHTON) en medio de un suspense maligno con el que SIDNEY y todos los espectadores disfrutamos de lo lindo.Luego, eliminando oscuridades históricas como las de la hermanastra María Tudor, la prima de Henry, Jane Grey, y algunas mentirijillas más con respecto al comportamiento (cómico y absurdo, muy en la línea vodevilesca de que tanto gustaba SIDNEY) del pobre hermanastro Eduardito, Elizabeth va "piano piano", pasándolas canutas (amores despechados, peligros de corte de gañote, etc.), para "arribare lontano" como mandaban los cánones hollywoodenses, y convertirse en la alucinógena y ninfómana "reinona" que luego fue, que la historia ciertamente conoció, y sobre la que corrió más ríos de tinta, más embrollos y paparruchas que sobre la de los mismísimos dioses del Olimpo. De todas formas, a mí esta "REINA VIRGEN" todavía me sigue chiflando. Me gusta más que la de CURTIZ con BETTE DAVIS Y ERROL FLYNN, y que la del KAPUR con la CATE BLANCHETT (más verídica, pero más hierática, aunque contenga momentos extraordinarios) Guardo también un buen recuerdo de "MARIA ESTUARDO" , que, por cierto no he logrado recuperar, y no me refiero a la de FORD con KATHERINE HEPBURN, que ya la tengo, sino a la de VANESSA REDGRAVE Y GLENDA JACKSON (que fue otra Elizabeth Tudor de rechupete)... Pero, a pesar de todos los pesares, me quedo con la mala "milk", romántica y con dos pares de... de la SIMMONS, con la continuamente engañada, aquí extra de postín, sutil, y siempre mastodonticamente exquisita DEBORAH KEER (R.I.P), y el GRANGER, que quedaba siempre muy inglés (quizás por ser inglés de verdad), y lucía como nadie los impuestos modelitos de cada una de las épocas en que se vio engolfado (por no decir empachado) en tantos títulos históricos y aventureros por los que paseó su prestancia y simpatía (¡vamos, que era todo un "BEAU BRUMELL" el Mr.¡) El maremagnum palaciego en que se ve envuelto toda la galería de actores y actrices en este bellísimo film sigue siendo un lujo de lo más apetitoso (¡soy un carpanta de la M.G.M!) Y para que no falte la obligada secuencia musical, sidneyana, ¡¡fíjense, fíjense, y quédense lelos (y ámenla hasta más allá de la muerte) en esa secuencia impagable en que la más sublime y primorosa de las SIMMONS (¡qué technicolor, mon Dieu! ¡Qué música!) baila y hace rabiar a Mr. STEWART, ya medio alucinado, repitiéndose para sus adentros, por la cara que pone, que la BESS está como para...(aunque miente como un cosaco asegurándole a Eduardito Tudor que su hermana está "muy tonta") danza que te danza, que parece una "Coppelia" irressistible, esa "Danish Dance" arrancada por Rozsa del siglo XVI! ¡¡Es un momento subyugante, en el que JEAN SIMMONS está, en efecto (puedo asegurar que eso es lo que pensaría STEWART, puesto que ya estaba casado con ella, y ya le había hincado el diente) para comérsela (bueno, la verdad es que en toda la película uno no puede apartar los ojos de la SIMMONS) ¡¡Ay "YOUNG BESS", sinvergonzona, protestona, más CARMEN que la gitana, cuánto, cuánto te amé, te he amado, y te sigo amando! Y así te anexiono a una de las más excelsas empresas pseudo-históricas hollywoodenses con un cien ASÍ DE GRANDE!, porque, a fin de cuentas, para quien quiera verdades, ahí está Wilkipedia. Historia como mandan los cánones, pero sin SIMMONS, LAUGHTON, KEER Y GRANGER, personajes de cuento en technicolor, y que ¡ni te cuento!(me repito, ya lo sé, sorry very much Mr. SIDNEY. Pero ¡es que me gustan tanto sus peliculas y sus trolas de vodevil!) http://kentauro blogspot.com/
nestor velasquez
ya no puedo añadir mas,todo esta dicho,se me adelantaron,maravillosa pelicula,mejor que la de la davis y flynn del 39(que es buena)y solo acotar una cosa ¿cuando se va a reinvidicar a STEWART GRANGER?,que sin llegar al nivel de un actor supremo,poseia una presencia fisica y magnetismo apabullantes que muy pocos pueden igualar,por ende realizaba interpretaciones notables e inolvidables.
Rafael Gassent
Poco que añadir al comentario de Pablo García del Pino...Solamente decir que La reina virgen es ese pequeño camafeo que todos los amantes del buen cine "de época" guardamos en una cajita de oro y cristal prendida en nuestro corazón con un lazito de tercipelo.Jean Simmons y Stewart Granger,mis dos actores favoritos,junto a Deborah Kerr (sin olvidar a Eleanor Parker) en los cincuenta,danzan sigilosamente sobre las baldosas del palacio o arrebatan tempestades con las naves de Enrique VIII,pasean por los verdes jardines,o bajan la cabeza a la espera del hacha del verdugo...Como suponemos que lo hizo Lana Turner en Los tres mosqueteros...Yo también tengo la María Estuardo de Ford con la Hepburn con Fredric March,denostada en su tiempo y que también es una obra maestra a pesar de que Katharine era veneno para la taquilla.Parece ser que reinas inglesas sólo las podía interpretar la descejada Bette,maravillosa por cierto,pero la de Escocia no se quedaba atrás.Sabe estar a la altura de los personajes de época que los estudios les imponían,o imponían ellas,como Greta en La reina Cristina de Suecia,Marléne con Capricho imperial y la no menos fastuosa María Antonieta de Norma Shearer dirigida por W.S.Van Dyke con Tyrone Power como el conde Axel de Fersen.Como dato anecdótico y a la vez histórico,el personaje de Mel Ferrer en el montaje del director,para ser fiel a la novela de Sabatinni,moría en manos del populacho revolucionario,después de la toma de la Bastilla,aunque trate de impedirlo "su hermano" André Moreau,interpretado por Granger.(Existen las imágenes y sería un gesto por parte de TCM recuperar esta versión.)El estudio lo impidió y rodó otro final menos dramático,con un plano de Eleanor Parker "ligándose" a Napoleón al paso de la carroza nupcial de Aline y André.Aquí la ficción superó la realidad,porque el verdadero Conde de Fersen,amante de la reina de Francia murió linchado y despedazado por las masas revolucionarias como la amiga de María Antonieta,la princesa de Lanvalle.Pero esa es otra historia...Los ojos de la Sherer viendo el trágico final de su amiga.Así era Hollywood.Aunque aquí se inspiró en la biografía de Stefan Zweig quien también colaboró en el guión.Lo único que debo reprocharles con perdón a los dobladores,que lo hacen muy bien,es que la versión que emite TCM de esta María Antonieta no esté hecha en España,sino en un país sudamericano,con la consiguiente alteración del acento.Preferiríamos un doblaje alternativo echo en nuestro país.Pues con la pasta que nos gastamos los clientes de TCM bien prodían solucionar y pronto este "pequeño-gran" problema.Gracias.Rafael Gassent.
Silvestre Lanza
Jean Simmons era una buena actriz, pero ni comparación posible con la extraña y extraordinaria Cate Blanchett. Stewart Granger era un buen elemento para cine de espadachines y aventureros (está excelente en Escaramouche, una de las mejores películas de Sidney, y sobre todo todo en Mooonfleet, de Fritz Lang), pero era un tanto vacío para personajes de más fuste.
Por lo demás, la dirección de Sidney, tan buen director de comedias musicales, aquí se limita a cumplir haciendo una película de guardarropía y poses dizque "históricas".
RAFAEL GASSENT
Steward Granger no podía hacer otra cosa que ser él mismo.Supo llenar en los años cincuenta el hueco que habían dejado otros "galanes" del mítico Hollywood y tuvo la "mala suerte " de interpretar esos papeles de héroe de folletín,caso de El prisionero de Zenda o Scaramouche...,remakes de otros grandes éxitos de la época gloriosa de la fábrica de los sueños...Pocas oportunidades tuvo para incorporar personajes de más envergadura,algunos insólitos como ese Apolodoro en César y Cleopatra...Pero demostró ser un magnífico actor con su esposa Jean Simmons en Pasos en la niebla o Los aventureros de Moonflett.Incluso en su etapa crepuscular estuvo a la altura de las circunstancias sin quejarse.Fué un actor discreto y popular por sus papeles de héroe en películas de sesión continua,siempre correcto y entregado al personaje.Disciplinado,pero dando un toque inglés incluso a su más emblemático personaje de André Moreau ,el aristócrata comprometido de Scaramouche.Lloré su desaparición,como la de tantos héroes que acompañaron mi infancia y no puedo reprocharle nada a este magnífico actor que supo adaptarse a las norma de los estudios,el sello de la Metro,y hacernos felices con sus príncipes de opereta,sus exploradores,o amante de reinas ,como lo fueron los grandes Douglas Fairfanks,John Barrymoore o Errol Flynn en esas versiones de la Historia que eran más verdaderas que la propia Historia.Rafa Gassent.
ALEXANDRA
ESTA PELICULA DE LA REINA VIRGEN ME ENCANTO, ME FACINO
PORQUE TRATA DE UNA HERMOSA NIÑA QUE FUE MUY MALTRATADA POR SU PADRE Y SIN EMBARGO ELLA SALIO ADELANTE CON SE ESFUERZO.
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