Un Ettore Scola más radical que nunca razona sobre la estupidez de la intolerancia y el racismo. Un asombroso y revelador fresco de la Europa de hoy.
Título original
Concorrenza sleale
FR, IT - 2001 - 113 min.
VO, VE - .
Calificación: TP
Drama
Director: Ettore Scola
Intérpretes: Diego Abatantuono, Sergio Castellitto, Gérard Depardieu, Antonella Attili
Con Benito Mussolini al frente de la nave italiana, uno de sus gobiernos aprobó en 1938 un conjunto de leyes de carácter racista y discriminador, que marcó a los judíos con una estrella del mismo tamaño que la que Hitler adjudicó a los judíos en Alemania y su zona de influencia. Ese retroceso en la convivencia es el punto de partida del que se sirve Ettore Scola para armar este “Competencia desleal”, una nueva indagación del maestro italiano en las cloacas del alma humana, de algunas almas humanas.
Lo hace en la figura de dos sastres rivales, uno de los cuales está perdiendo clientela en beneficio del otro, sobre todo por su política de precios y también por algún que otro truco más o menos afortunado. Los dos sastres están enzarzados en una pelea cotidiana y con sus hijos sucede todo lo contrario: la hija de uno es la novia del otro y los hijos menores de ambos son compañeros de colegio e íntimos amigos. Acabados los argumentos comerciales, uno denunciará al otro por su ascendencia judía y sobre este se cernirá la catástrofe cuando pierda sus posesiones, por supuesto su negocio y casi su dignidad.
Ettore Scola, como había hecho en otras películas, se sirve de herramientas propias de la comedia cinematográfica italiana de los 60 para llegar un poco más allá en su demoledor discurso, en la defensa de la tolerancia y la convivencia, en esta ocasión llamando la atención sobre el incontestable hecho de que aquella Italia (y Alemania, y España) fueron tras el horror del fascismo una mancha en la historia que todos estamos obligados a impedir que se repita.
martes 27 mayo de 2008 a las 16:45
Paco
Perdonen ustedes, pero en España no hubo persecución a los judíos sino lo contrario, se ayudó a muchos sefarditas a huir de los nazis. Vale ya con los tópicos manidos que son además falsedades históricas.
Y en cuanto a las manchas en la historia, si la alternativa a aquella España era una España sovietizada, es muy posible que está última hubiera sido mucho más tenebrosa y terrorífica, y la mancha bastante más sangrienta, como así sucedió en Rusia y otros países bajo el yugo del totalitarismo marxista.
pk
¿Quién ha mencionado España?
David
Perdona Paco, pero para empezar en la sinópsis la referencia que se hace hacia España no es en cuanto al trato a los judíos, sino a su devenir político e histórico. Creo que ningún demócrata que se precie, sea de izquierdas o derechas, podrá defender el franquismo o poner en duda que es una mancha en nuestra historia. De hecho, no es una justificación para un error o atrocidad, basarse en que otra cosa que no ocurrió es, por que sí, peor. Es como hablar de qué fue primero el huevo o la gallina, pues en esto es lo mismo, no sirve para justificar que el franquismo fue bueno decir que una hipotética victoria republicana hubiese supuesto una soevietización más que cuestionable de España.
Por otro lado, el trato a los judíos, ese sí que es un mito de la historiografía revisionista. Sí es cierto que muchísimos judíos se salvaron por mediación de españoles, pero no lo fue por directrices del gobierno franquista. De hecho, para ser objetivos, el único apoyo gubernamental que tuvieron los sefarditas fue durante la II República, periodo en el que se intentó de forma bastante mediocre traerlos de regreso a España e incluso nacionalizarlos, proceso que tuvo un escaso éxito.
Después, como digo, fue más una iniciativa individual de determinados españoles la que salvó a miles de judíos. Gracias a empresarios y embajadores españoles en el extranjero, como es el caso del embajador en Hungría y, en ningún caso, fue a los sefarditas a quienes se salvó, sino a judíos de orígen azkenazí.
En cuanto a la película, que es para lo que están estos foros, decir que es una de esas pequeñas joyas del cine reciente. Sobre todo porque recurre a ese sutil e interesante humor italiano para hacernos partícipes sin quererlo de hechos trágicos y bochornosos de la historia, ser testigos de las atrocidades a las que puede llegar el hombre usando como hilo de engarce ese suave y agradable humor italiano.
Desde mi punto de vista, una película totalmente recomendable.
CARLOS
El fascismo causó un inmenso daño no sólo en los tres países que levantaron sus banderas, sino alrededor del mundo. Aquel supuesto mesianismo envileció a buena parte de la humanidad, dejando sus terribles secuelas. Hace unos días la propia Primera Ministra de Alemania pidió perdón por el Holocausto, por la persecusión racista. Ettore Scola aborda el tema en su propio país en una película que no hay que dejar de ver.
Marga
Ettore Scola me parece un señor que hace unas películas magníficas. Me gustan todas las que he visto de él, y en algunas me he reído mucho. Creo que tiene mucho mérito hacer reir y sonreir tratando ciertos temas. Me recuerda aquéllo tan cierto que dice que enfrentarse con humor a un asunto serio no significa tomarlo a la ligera. En cierto modo, y salvando las distancias, me recuerda a Billy Wilder, que para mi es el director más divertido, irónico e inteligente que conozco.
En mi opinión, Ettore Scola es uno de los grandes.
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