‘Adivina quién viene esta noche’: una boda y un funeral

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adivina quien viene esta noche

 

Cuando Stanley Kramer dirigió en 1967 Adivina quién viene esta noche el matrimonio entre blancos y negros era ilegal en 14 estados de Norteamérica. Poco después de terminar la producción del film, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminó que prohibir los matrimonios interraciales era anticonstitucional. El tema de la película estaba, por tanto, de plena actualidad: ¿cómo reaccionaba un matrimonio liberal y progresista cuando su hija les decía que iba a casarse con un hombre de color?

Este matrimonio estaba interpretado por una de las parejas eternas de Hollywood: Katharine Hepburn y Spencer Tracy. Un tándem sentimental y profesional que hacía en esta film su última aparición ante las cámaras.

 

Hepburn Tracy

 

Tracy, una persona que siempre se dejó llevar por lo excesos, tenía ya por aquel entonces graves problemas de riñón, hígado y corazón como consecuencia del abuso de la bebida y el tabaco. Había dejado de trabajar y apenas salía de la casita de campo que Kate había alquilado para cuidarle (recordemos que no estaban casados). Intentado animarle, y que se interesara de nuevo por el cine, el director Stanley Kramer le convenció para que rodara una nueva película con su querida Hepburn. Los otros protagonistas del film eran Sidney Poitier (que cuando rodó el film era ya una estrella muy conocida y había ganado el Oscar por Los lirios del valle) y Katharine Houghton, sobrina en la vida real de Katharine Hepburn.

 

Poitier

 

Debido al precario estado de salud de Tracy, Katharine Hepburn tuvo que avalar con su salario el seguro que el estudio exigía para su pareja. Y es que el  actor estaba tan enfermo que muchos pensaban que no iba a vivir lo suficiente para terminar su papel. Muchos de los diálogos que el matrimonio de la ficción intercambia en la película parecen extrapolables a su relación fuera de la pantalla (“Yo he sido contigo muy dichosa”, dice por ejemplo Hepburn). 

Sólo 17 días después de terminar el rodaje (que se había planificado teniendo en cuenta el estado de Tracy) ocurrió lo inevitable. “Era por la mañana temprano”, recuerda Katharine Hepburn. “Spencer se levantó a por una taza de té. Le oí en la cocina e iba a reunirme con él. De repente, escuché caer la taza al suelo, y acto seguido, un ruido sordo. Abrí la puerta y le vi. Spencer se había desplomado. Había sufrido un colapso y estaba muerto. Llamé a la funeraria y me dijeron que no tenían suficiente personal, así que yo misma ayudé a cargarle en el coche fúnebre. Luego les seguí en mi coche y, a una manzana de la iglesia, me di la vuelta. No quería asistir al funeral. Se había acabado. Era el final”.

 

Rodaje

 

Kate aceptó dejar a la mujer de Tracy, Louise, todo el protagonismo en las exequias y homenajes posteriores. La actriz no fue capaz de ver nunca la película, ya que le traía muchísimos recuerdos. Tampoco acudió a recoger el Oscar que ganó por su papel, y muchas de las lágrimas que se ven en el film son verdaderas. Lágrimas de pura tristeza al ver cómo se apagaba la existencia del gran amor de su vida. “He sido afortunada porque, realmente, sé mucho del amor. Gracias, Spencer”, explicaba.

Adivina quién viene esta noche. Domingo 24 de marzo a las 20:15 en TCM

Antonio Martínez / Elio Castro


Escrito por Miércoles 20 marzo 2019

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