Martin Landau y Bela Lugosi: historia de una posesión vampírica

rss

Ed Wood

 

En más de una ocasión Tim Burton ha declarado que uno de los principales motivos que le llevó a dirigir Ed Wood fue la posibilidad que le ofrecía de plasmar la relación del excéntrico director americano (ya sabéis, “el peor de la historia del cine”) con el actor Bela Lugosi, una amistad con claros tintes paterno-filiales que a Burton le recordaba, por un lado, a la que él mismo mantuvo con otro mito del terror como Vincent Price y, por otro (y esto es menos conocido), a la que le unió con el director artístico Anton Furst, un profesional que, dos años después de diseñar la ciudad de Gotham en Batman, decidió quitarse la vida en 1991.

Mientras que en la vida real Ed Wood se empeñó en rescatar del olvido a un Lugosi derrotado por la soledad y la adicción a las drogas, en la ficción Burton eligió para el papel a un actor que también sabía lo que era atravesar una época de vacas flacas. Martin Landau había participado años atrás en películas tan populares como Con la muerte en los talones o Cleopatra, pero tuvo que esperar más de 20 años para volver a la primera línea de Hollywood con films como Tucker: Un hombre y su sueño o Delitos y faltas.

 

Martin Landau

 

La primera reacción de Landau, como contaba en una entrevista para Cahiers du Cinéma de 1995, fue rechazar el ofrecimiento. “El personaje era más viejo que yo, era húngaro, era un morfinómano y un alcohólico afectado por grotescas extravagancias”, explicaba el intérprete. “Era un papel fantástico, pero si el maquillaje no funcionaba, no podía hacerlo”.

Efectivamente, el miedo a que la caracterización resultara un tanto ridícula era un problema. De hecho, hay una leyenda urbana que dice que la película se rodó en blanco y negro porque nadie se atrevía a mostrar al legendario Lugosi en color. Sin embargo, Burton no albergaba excesivos temores al respecto. “No te preocupes”, le aseguró a Landau. “Si el maquillaje no funciona, no te dejaré hacerlo”.

El motivo de la tranquilidad de Burton tenía nombre y apellido: Rick Baker. La leyenda del maquillaje y los efectos visuales había sorprendido al mundo con su trabajo en films como Un hombre lobo americano en Londres o Videodrome, y su labor en Ed Wood le llevó a ganar el tercero de sus siete Oscar. Gracias a una mascarilla extraída en vida del verdadero rostro de Lugosi consiguió obtener un parecido asombroso entre ambas estrellas. Sin embargo, tuvo mucho cuidado de no construir una careta pétrea que restara expresividad a la interpretación de Landau. El actor gozó de libertad de movimientos y, ayudado por aquella increíble transformación física, logró obtener también la estatuilla dorada de la Academia.

 

Oscar

 

En cuanto al inconfundible acento húngaro de uno de los Dráculas más famosos del séptimo arte, Landau tuvo que ver más de 30 películas de Lugosi para lograr interiorizarlo (una tarea que complementó con la escucha de varias cintas de audio en magiar). El resultado fue tan convincente que, después de ver la película, el director Peter Medak, natural de Budapest, le llamó para felicitarle. “Lo has hecho tan bien -le dijo- que no eras un actor americano intentando imitar un acento extranjero. Era un personaje tratando de disimularlo”.

Ed Wood. Sábado 27 de octubre a las 17:40 en TCM

Diego Soto


Escrito por Lunes 10 septiembre 2018

Tags : , , , , ,


Los comentarios están cerrados.