‘Brick’: Dashiell Hammett en el instituto

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Brick

 

Toda película tiene un origen, una chispa que enciende la mecha y que suele ser muy anterior al comienzo del rodaje de la misma. Un momento que desencadena el proceso creativo y que, años después (en el mejor de los casos), acaba cristalizando en un largometraje. En ocasiones, incluso, en una carrera cinematográfica. En el caso de Rian Johnson (Maryland, 1973) esa chispa se encendió durante una entrevista a dos de sus cineastas favoritos (que en realidad son uno): los hermanos Coen. Una conversación en la que la popular pareja de directores hablaba de sus influencias para dirigir Muerte entre las flores y en la que mencionaban, como principal fuente de inspiración, al maestro de la novela negra Dashiell Hammett.

Espoleado por la recomendación de los Coen, el joven Johnson se apresuró a descubrir la obra de ese escritor que había servido como referencia para una de sus películas predilectas. Y lo que encontró en libros como El halcón maltés, Cosecha roja o La llave de cristal le cambió la vida. “Me golpearon en medio de la cabeza”, contaba en una presentación en el Austin Film Festival. “El mundo de esas novelas me pareció tan fascinantemente vibrante, siniestro, divertido, interesante… que decidí probar a hacer una película de detectives”, añadía en otra entrevista para la web Rotten Tomates.

 

Hammett

 

Todo ese recién descubierto entusiasmo se acabó plasmando en Brick, la ópera prima de Rian Johnson y el film que emitimos en TCM este domingo 8 de julio. Una película que trasladaba las claves del género a la gran pantalla de forma totalmente innovadora y que le sirvió al director americano para iniciar una trayectoria que, poco más de una década después, le llevaría, por ejemplo, a convertirse en uno de los realizadores de la saga Star Wars.

Sin embargo, no todo se desarrolló de forma tan rápida. Emulando a Hammett, Rian Johnson empezó primero redactando una novela (que puede leerse en su web oficial), y después, a partir de ese texto, escribió una película. Un guión que tardó en financiar siete años (de los 23 a los 30) y que, por encima de todo, tenía un objetivo primordial: crear algo nuevo a partir de un universo conocido. “Quería que el público se sumergiera en el género de una forma diferente. No me apetecía que, al ver a gente con sombreros de ala ancha por callejones oscuros, pensaran: ‘Vale, conozco esto'”, explica Johnson. Y ese fue el motivo por el que el director tomó la decisión que convirtió su película en algo tan especial como refrescante: trasladar la típica trama de detectives de los años 40 a un instituto californiano de principios del siglo XXI.

 

 

A pesar de su nueva ubicación (Johnson decidió rodar en el mismo instituto de San Clemente en el que pasó su juventud) la película reúne todos los ingredientes del cine negro: una trama un tanto enrevesada, diálogos muy trabajados, tipos duros, mujeres fatales… Y, en medio de toda esa telaraña, un detective. Un protagonista encarnado por un estupendo Joseph Gordon-Levitt que investiga la misteriosa desaparición de su ex-novia. “Para mí, todo el género negro gira alrededor del personaje central: el detective”, dice Rian Johnson. “Tiene ingenio y encanto, pero su principal virtud es la determinación. Puedes noquearle una y otra vez, pero él continuará levantándose y persiguiendo sin cesar su objetivo”.

 

Gordon Levitt

 

Además de bien escrita e interpretada, la película está dirigida con un pulso impropio de un director novel. El pulso de un joven con talento que, lejos de limitarse a una copia u homenaje, fue capaz de dotar a su propuesta de una atmósfera propia. “La directriz principal para todos (cast, director de foto, todo el equipo…) era asegurarse de que estábamos creando un mundo propio, y no simplemente imitando otro”, explica Johnson, que vio recompensado su esfuerzo con una gran acogida en el Festival de Sundance de 2005.

Brick, que finalmente costó 500.000 dólares (recaudados de forma particular con la ayuda de la familia de Johnson), se estrenó comercialmente meses después e ingresó un total de 4 millones. Un éxito comercial que complementaba el artístico y que ponía en el mapa a un joven cineasta que a continuación dirigiría títulos como Los hermanos Bloom o Looper y algunos de los mejores episodios de la serie Breaking Bad.

Brick. Domingo 8 de julio a las 18:35 en TCM

Diego Soto


Escrito por Lunes 11 junio 2018

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