Independent Spirit Awards (2): ‘Déjame salir’

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¿Qué hace un film de terror, se preguntará el lector despistado, optando a ser premiado en los Independent Spirit Awards? (emisión el 3 de marzo en TCM). Muy sencillo. Bajo su apariencia de película de género, Déjame salir cumple un requisito fundamental para ser considerado un largometraje indie. Un ingrediente básico que no tiene nada que ver con el presupuesto, ni con la temática, ni con el director, y que en los últimos tiempos viene siendo denominador común en un amplio abanico de títulos, desde Una historia verdadera, a Julieta pasando por las recientes En cuerpo y alma o Tres anuncios en las afueras. Y es que en Déjame salir, sí señores, también aparece un ciervo. Y atropellado de forma fortuita en una carretera, como mandan los cánones.

Bromas aparte, Déjame salir se ha convertido en una de las más grandes e inesperadas sorpresas de la temporada, y además de estar entre las nominadas a mejor film en los Spirit Awards, también optará a llevarse el Oscar un día más tarde.

En la película de debut de Jordan Peele, y volviendo a los ciervos, la metáfora animal tiene que ver con lo puramente cinegético. Con la relación establecida durante años entre presa (la gente de color) y cazador (el hombre blanco). Una injusticia histórica, una infamia, que le sirve al director y guionista como punto de apoyo para construir la atractiva premisa argumental del film: ¿qué pasaría si en lo más profundo de los Estados Unidos, en esos reductos controlados por las facciones más reaccionarias de la raza caucásica, todavía se coleccionara a individuos negros como trofeo?

 

Pareja

 

Déjame salir cuenta la historia de Chris, un joven afroamericano interpretado por Daniel Kaluuya que se enfrenta a la peor de las pesadillas, independientemente de cuestiones raciales: visitar a los padres de su novia. Para más inri, su pareja es blanca, y esta diferencia crea en Chris una inquietud añadida que pone de manifiesto la pervivencia de ciertos tabúes en nuestra sociedad, supuestamente tan avanzada.

Definida por su creador como un “thriller social”, la película comienza, por tanto, como una suerte de versión moderna de Adivina quién viene esta noche. Como un choque entre dos Américas (la negra y la blanca) entre las que todavía hay una gran brecha, principalmente económica. Una fractura que Peele se encarga de escenificar a través de sutiles detalles, de pequeñas muestras de microrracismo, que desafortunadamente todos identificamos y admitimos que perduran en la actualidad. “Yo voté por Obama”, le dice su futuro suegro al protagonista. “Mi golfista favorito es Tiger”, le comenta otra persona, incapaz de abstraerse, como todos los demás, a la cuestión racial. “¿Es verdad que con ellos es mejor?”, termina diciendo una mujer en clara alusión a las presuntas capacidades sexuales de las personas de color.

Sin embargo, esto no es sino el comienzo de una pesadilla mucho mayor. Y es que, a medida que avanza la trama, el elemento social va dejando paso al puro terror. Adivina quién viene esta noche se transforma, directamente, en Noche de miedo, y Chris, acorralado por los familiares y amigos de su novia (que cada vez resultan más sospechosos), no tardará en darse cuenta de que la casa de sus suegros, aún en pleno siglo XXI, puede resultar tan peligrosa como una plantación de algodón de la Alabama de hace 200 años.

 

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En unos tiempos en los que al cine se le exige que, además de reunir determinadas virtudes artísticas, contribuya a fomentar la igualdad y la justicia social, Déjame salir ha conseguido convertirse en uno de los fenómenos del año gracias a su habilidad para combinar dos elementos clave: entretenimiento + reflexión. Una fórmula perfecta de la que (intuimos) muchas productoras habrán tomado nota y con la que Jordan Peele, haciendo uso de una hábil metáfora, pretende denunciar la existencia aún de ciudadanos de primera y segunda clase. De minorías (en este caso raciales) que en muchos casos se ven obligadas, como el protagonista de esta historia, a permanecer en “lugares hundidos”. En limbos oscuros que les mantienen ocultos, mudos e inmóviles a la espera de que alguien les rescate y les devuelva la voz.

Déjame salir opta a cinco premios en la ceremonia de los Independent Spirit Awards (sábado 3 de febrero a las 23:00 en TCM)

Diego Soto


Escrito por Lunes 26 febrero 2018

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