Kurt Russell: la estrella Disney que se convirtió en serpiente

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Snake Plissken

 

Uno de los principales rasgos distintivos por el que recordaremos el cine comercial de los 80 es, sin duda, por sus musculados héroes de acción. Todos tenemos en mente, por ejemplo, a Sylvester Stallone en la piel de Rambo; a Chuck Norris como protagonista de la saga Desaparecido en combate,o por supuesto a Arnold Schwarzenegger, estrella de Comando, Depredador o Perseguido. Sin embargo, ninguno de ellos ostenta el honor de haber sido el primero en poner de moda un tipo personaje que se convirtió en enormemente rentable tanto en las salas de cine como en los videoclubs. Y es que, seguramente, por una cuestión de tipo cronológico, este mérito haya que otorgárselo (en dura pugna con el Mad Max de Mel Gibson) al protagonista de 1997: Rescate en Nueva York: Snake Plissken, ese ex-soldado que tiene que adentrarse en una Gran Manzana futurista para salvar al presidente de los EEUU y al que daba vida un inolvidable Kurt Russell.

Inspirándose en una novela de Harry Harrison titulada Planet of the Damned, el director y guionista John Carpenter había escrito 1997: Rescate en Nueva York a principios de los 70, como reacción al escándalo del Watergate. El proyecto, un tanto delicado, no logró suscitar excesivo interés, y durante varios años permaneció olvidado. Sin embargo, todo cambió con el éxito de La noche de Halloween en 1978. La productora AVCO Embassy Pictures le ofreció un contrato por dos películas a Carpenter y a su socia Debra Hill y fue entonces cuando el director americano aprovechó para recuperar su vieja historia. “Si os interesa, tengo un guión guardado en el maletero del coche”, dicen que dijo Carpenter.

El primero de esos dos films fue La niebla (1980), y en cuanto lo hubo terminado Carpenter se sumergió en la producción de la que, con el paso del tiempo, se convertiría en una de sus películas más icónicas.

 

Carpenter

 

Para sacarla adelante, el cineasta contaba con el presupuesto más grande del que había disfrutado hasta la fecha: 6 millones de dólares. Una cantidad de dinero que, sin embargo, resultaba insuficiente para transformar la Manhattan real en una urbe post- apocalíptica. Tras descartar rodar en decorados, Carpenter y el diseñador de producción Joe Alves enviaron a un responsable de localizaciones a buscar “la peor ciudad de América”, según recordaba Debra Hill. Y la encontraron en St. Louis (Missouri), una localidad antaño próspera que, debido a la desindustrialización y a diferentes incendios, había visto como muchos de sus barrios se habían transformado en lugares fantasmales.

Una vez establecida la historia y su localización, sólo faltaba el héroe. Embassy Pictures quería para el papel a un tipo duro, una figura contrastada como Nick Nolte o Charles Bronson. John Carpenter, en cambio, hacía tiempo que tenía a su hombre. Y no era una mala bestia que encajara con el perfil que quería la productora, sino un ex-niño prodigio de Disney, habitual en comedias y films familiares, con el que el director había coincidido en la tv movie Elvis. Un intérprete que quería cambiar de registro y en el que sólo Carpenter creía.

 

Kurt Russell

 

Dispuesto como fuera a aprovechar su oportunidad, Kurt Russell inició una severa dieta y una exigente rutina de ejercicios para lograr el tono físico exigido. Además se involucró intensamente en la construcción del personaje (una mezcla, según él, de “Bruce Lee, Darth Vader y Clint Eastwood”) e incluso aportó detalles de su vestimenta como el del parche. Sin embargo, en su fuero interno, Russell no tenía claro que, de la noche a la mañana, una ex-estrella Disney fuera capaz de insuflar el pánico que debía insuflar Snake Plissken. Afortunadamente, sus temores se disiparon en uno de los primeros días de rodaje gracias a una divertida anécdota que el actor desvelaba en una entrevista en 2013:

 

“Una noche me alejé del set unas tres manzanas, yo solo, con mi pistola, un cuchillo y todo lo demás. Al doblar una esquina me encontré con cuatro tipos. Les miré y ellos me miraron. Iluminé ligeramente mi pistola con la linterna y los tipos, cuatro tipos realmente duros, me dijeron: ‘Hey, tranquilo… Tranquilo’. Después se giraron y huyeron. Rápidamente volví donde John (Carpenter) y le dije: ‘¡Creo que esto va a funcionar!'”

 

Efectivamente, Kurt Russell resultó ser un Snake Plissken más que convincente, y tras el éxito de la película (que recaudó cuatro veces su presupuesto) repitió como héroe de acción en otros títulos de Carpenter como La cosa, Golpe en la pequeña China o la secuela de 1997: Rescate en Nueva York: 2013: Rescate en L.A. Una prueba más de que, muchas veces, arriesgar en un casting tiene su recompensa.

1997: Rescate en Nueva York. Domingo 21 de enero a las 20:20 en TCM 

Diego Soto

 


Escrito por Lunes 15 enero 2018

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