El mañana como amenaza: un viaje al futuro con TCM

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La fuga de Logan

 

En Delicatessen los directores Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet imaginan un futuro en el que la comida escasea y la carne humana se convierte en un preciado alimento. La fuga de Logan, de Michael Anderson, está ambientada en el año 2274 y muestra una sociedad en la que hombres y mujeres solo pueden vivir treinta años. Según Rollerball ¿Un futuro próximo?, dirigida en 1975 por Norman Jewison, el deporte más popular en 2018 no es el fútbol, sino un extraño y violento juego que pone en peligro la vida de quien lo practica. Está claro que, para el cine, el futuro de la humanidad no es precisamente un paraíso. Quizá no apetece vivir en él, pero sí verlo cómodamente por televisión.

Todos los domingos de enero los espectadores de TCM podrán disfrutar con una colección de títulos que reflejan cómo serán los años y siglos venideros. Un futuro ciertamente imperfecto, cuando no totalmente desasosegante, pero en el que siempre se puede encontrar un atisbo de esperanza.

 

 

En muchos casos el cine se convierte en un altavoz que alerta sobre los peligros que amenazan a nuestra especie. En Doce monos, de Terry Gilliam, un virus ha acabado con la vida en la superficie terrestre y los supervivientes malviven en el subsuelo. Young Ones, de Jake Paltrow, plantea uno de los grandes desafíos a los que, según muchos expertos, se tendrá que enfrentar la humanidad en los tiempos venideros: la escasez del agua.

Guerras, enfermedades, sobrepoblación… Las películas ambientadas en el futuro, sin embargo, nos enseñan también nuevas formas de organización sociopolítica, estructuras que no suelen ser precisamente democráticas. Gobiernos dictatoriales y despóticos, manejados la mayoría de las veces por grandes corporaciones económicas, rigen los destinos de una población sometida y vigilada por fuerzas represivas.

 

12 monos

 

En determinados casos, el futuro imaginado por alguno de estos largometrajes se ha convertido en parte del pasado y, afortunadamente, sus apocalípticas previsiones no se han cumplido. Eso ocurre en 1997: Rescate en Nueva York, de John Carpenter, donde vemos la ciudad de Nueva York convertida en una gigantesca prisión en la que reina la anarquía. En la realidad, dos décadas después de aquella agorera previsión, la Gran Manzana sigue siendo una de las ciudades más dinámicas y visitadas del mundo.

Pero, aunque según el cine, el futuro no sea nada halagüeño, TCM invita a sus espectadores a comenzar el nuevo año asomándose a este porvenir ficticio. Y, así, todos los domingos de enero podremos imaginar lo que nos espera, ya no en los próximos 365 días, sino en los siguientes 365 años o siglos.

Futuro imperfecto. Domingos de enero en TCM


Escrito por Jueves 28 diciembre 2017

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