Quién es quién en ‘Trumbo: La lista negra de Hollywood’

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Trumbo

 

Este mes llega a TCM Trumbo, una película que, además de ser estupenda, complementa sus méritos cinematográficos con los puramente didácticos. Como amantes que somos, ya lo sabéis, de la historias que se esconden detrás de las películas, podéis imaginar cuánto nos alegra estrenar un film que funciona como retrato perfecto de una época y, sobre todo, de un conflicto: el que, a finales de los años 40 y principio de los 50, enfrentó a guionistas, actores y directores de Hollywood con el Comité de Actividades Antiamericanas. Una bochornosa persecución que fue bautizada con el nombre de Caza de Brujas.

En el siguiente post procedemos a identificar a algunos de los protagonistas de aquella historia, enlazándolos con el actor que le da vida en la película dirigida en 2015 por Jay Roach. Entre todos ellos, por supuesto, brilla con luz propia Bryan Cranston, excelente en su papel de guionista acorralado por un sistema al que, paradójicamente, tendrá que enfrentarse con el único arma que teóricamente le han prohibido usar: la máquina de escribir.

 

Dalton Trumbo

 

Trumbo

 

Bryan Cranston (nominado al Oscar por el papel) devuelve a la vida a un Dalton Trumbo al que siempre relacionamos con una de sus fotos más icónicas: escribiendo en su bañera, rodeado de cachivaches y blandiendo un cigarro con boquilla en su mano izquierda. En la película de Jay Roach (Austin Powers, Los padres de ella) asistimos a los episodios más conocidos de la caída en desgracia y posterior resurgimiento de uno de los Diez de Hollywood: su intervención ante el Comité de Actividades Antiamericanas, su estancia en la cárcel, sus años como guionista “invisible” obligado a escribir películas (muchas de serie B) que luego firmaban otros…

Dalton Trumbo llegó a ganar dos Oscar durante esos años de trabajo clandestino, en ambos casos camuflado bajo seudónimo: Vacaciones en Roma (1954) y El Bravo (1957). En 1960, gracias a Kirk Douglas y Otto Preminger, su nombre volvía a aparecer en los créditos de Espartaco y Éxodo y su injusto y desproporcionado calvario tocaba, de este modo, a su fin. “Lo que más me atrajo de la historia es la idea de que tus libertades civiles puedan verse amenazadas no porque hayas cometido ningún tipo de delito, sino simplemente por el hecho de que tus ideas políticas sean distintas a las de quienes están en el poder”, explica Cranston en una entrevista en Fotogramas.

 

 

Edward G. Robinson

 

Robinson

 

El siempre estupendo Michael Stuhlbarg se enfrenta al papelón de tener que interpretar a una de las grandes leyendas de la época: Edward G. Robinson. Robinson, amigo personal de Trumbo,  comenzó apoyando su causa e incluso suministrando apoyo económico a la misma. Sin embargo, al ser acusado él también de comunista, y ver cómo su carrera empezaba a peligrar, acabó traicionando a sus amigos antes el Comité de Actividades Antiamericanas.

 

Hedda Hopper

 

Hopper

 

Una de las villanas de la función, interpretada en esta ocasión por Helen Mirren. Las ideas conservadoras de la conspiranoica Hopper, actriz frustrada reconvertida a periodista, pusieron en la picota a muchos grandes de Hollywood sospechosos de comunismo (entre ellos, por ejemplo, Charles Chaplin). Su columna en Los Angeles Times, leída por más de 30 millones de personas, era especialmente temida en Hollywood. El nombre que Hopper le puso a su mansión en Beverly Hills lo dice todo sobre el poder de su maliciosa figura: “The House That Fear Built” (“La casa construida por el miedo”).

 

John Wayne

 

John-Wayne

 

Otro que también hace de malo, aunque en este caso no estemos para nada acostumbrados a ello. Uno de nuestros héroes favoritos del western (Ethan Edwards, Tom Doniphon…) muestra aquí su lado más patriota (además de una exacerbada intransigencia hacia los pensamientos de izquierda). David James Elliott se encarga de dar vida al Duque, un actor que no combatió en la II Guerra Mundial y, tal vez por eso, se empeñó en demostrar su lealtad a los Estados Unidos con especial ahínco.

 

Kirk Douglas

 

Espartaco

 

El neozelandés Dean O’Gorman interpreta a la única persona de esta historia que aún vive para contarla: Kirk Douglas, protagonista y (esto es lo que aquí importa) productor de Espartaco, una de las películas que sirvió para rescatar a Trumbo de las listas negras. Llama la atención (ver foto) como para el film se han recreado algunos de los planos más recordados del peplum de Kubrick, con O’Gorman en el papel del Espartaco original.

 

Otto Preminger

 

Preminger

 

El actor alemán Christian Berkel encarna a Otto Preminger, la otra figura clave en esta salida del ostracismo de la que finalmente pudo disfrutar Trumbo en 1960. Enemigo declarado de la mojigatería y el puritanismo, Preminger no sólo encargó a Trumbo el guión de Exodo, sino que le pidió que lo firmara con su nombre. Al saber que Trumbo firmaría Éxodo, Kirk Douglas decidió que también estampara su nombre en los créditos de Espartaco, un film que se acabó estrenando antes.

En la película, Preminger y Douglas se disputan los favores de Trumbo al más puro estilo de la comedia romántica. Un triángulo artístico que, en cualquier caso,  puso afortunadamente fin a uno de los episodios más oscuros de la historia de Hollywood.

Trumbo: La lista negra de Hollywood. Viernes 14 de septiembre a las 18:20 en TCM

Diego Soto


Escrito por Miércoles 27 abril 2016

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