Sean Connery y Marnie: escapando de Bond

rss

marnie

 

“Los que eramos sus amigos en esos primeros años sabíamos perfectamente que no debíamos sacar el tema de Bond”, explica Michael Caine sobre Sean Connery, su inolvidable compañero de reparto en El hombre que pudo reinar. “Él era, y es, mucho más que James Bond, pero se se convirtió en sinónimo de Bond. Paseaba por la calle y la gente decía ‘Hey, allí está Bond’. Era algo que le molestaba profundamente”.

Efectivamente, a principios de los años 60, y con sólo dos películas del agente 007 a sus espaldas (Agente 007 contra el doctor No y Desde Rusia con amor),  Sean Connery empezaba a comprobar como algunos de los temores que había tenido antes de convertirse en el héroe de Ian Fleming se estaban transformando en realidad. Estaba agradecido a James Bond por haberle convertido en una estrella, pero el personaje amenazaba con devorar su identidad propia como actor.

Para escapar de Bond, Connery protagonizó en 1964 La mujer de paja (Basil Dearden), pero la experiencia no fue satisfactoria y el actor se vio en la necesidad de embarcarse en otro proyecto antes de iniciar el rodaje de Goldfinger. Aunque algunas versiones cuentan que fue el propio Hitchcock quien, tras ver a Connery en el primer film de 007, decidió otorgarle el papel de Mark Rutland en Marnie, la ladrona, es el productor de la saga Bond, Albert R. Broccoli, el que se adjudica este mérito.

 

sean-connery

 

Según Broccoli, él mismo se encargó de preguntar al actor con quién quería trabajar. Cuando Connery, sin dudarlo un momento, respondió que con Hitchcock, el productor descolgó el teléfono y marcó el número del mago del suspense. Hitchcock accedió y, por si fuera poco, Connery consiguió un astronómico sueldo (400.000$) por parte de la Universal. Sin embargo, Connery tenía una petición más que, después de tantas concesiones, tensaba la cuerda peligrosamente: quería leer el guión para dar su aprobación.

La leyenda dice Hitchcock se lo pensó dos veces, y que sus agentes reprocharon su actitud a Connery con la siguiente frase: “Ni siquiera Cary Grant pide leer el guión”. Connery, al ver lo fácil que había resultado todo, simplemente tenía miedo de que la Universal le hubiese embarcado en otra película de agentes secretos. Sin embargo la prensa le adjudicó una respuesta que alimentó su aura de tipo duro y que podría haber provenido del propio Bond: “Bueno, ¿sabéis?, yo no soy Cary Grant”.

Marnie, la ladrona. Jueves 13 de septiembre a las 14:00 en TCM

Diego Soto

 


Escrito por Viernes 21 agosto 2015

Tags : , , , , , , ,


Los comentarios están cerrados.