Hiroshima en el cine: 70 años de la bomba

rss

hiroshima

 

Este jueves 6 de agosto se han cumplido 70 años de uno de los episodios más traumáticos de la historia de la humanidad: el lanzamiento de Little Boy (la primera bomba atómica) sobre la ciudad de Hiroshima. Tres días después, una segunda bomba (Fat Man) caía también sobre Nagasaki y provocaba la rendición de Japón y el final de la Segunda Guerra Mundial en el frente del Pacífico. En total, se estima que 246.000 personas perdieron la vida, algunos de ellos en el bombardeo, pero muchos otros por los perniciosos efectos de la radiación.

El cine, obviamente, no ha permanecido ajeno a este horror, y aunque tal vez no se haya hecho aún la película definitiva sobre la masacre (¿demasiado terrible?), sí que han sido varias las producciones (sobre todo niponas y estadounidenses) que han abordado tan dramático tema. Nosotros hemos emitido el mismo día del aniversario una de las mejores, el film de Alain Resnais Hiroshima mon amour, pero ha habido otras que también queremos recordar en este post.

 

Hiroshima mon amour (Alain Resnais, 1959)

Poética y desgarradora reflexión sobre el recuerdo, las secuelas de la guerra y el amor, la película de Resnais, protagonizada por la francesa Emmanuelle Riva y el japonés Eiji Okada, sigue siendo uno de los grandes emblemas de la Nouvelle vague. El film, construido en torno a una intensa conversación entre los dos protagonistas, le valió a su guionista, la novelista Marguerite Duras, la nominación al Oscar. Pese a su tono lírico, Hiroshima mon amour incluye en sus minutos iniciales imágenes muy explícitas de la tragedia.

 

 

Lluvia negra (Shohei Imamura, 1989)

En Lluvia negra (estrenada, curiosamente, el mismo año que Black Rain, de Ridley Scott) Shohei Imamura se centra en los efectos causados a posteriori por la bomba, aunque abordándolos desde la perspectiva más íntima y cotidiana (al estilo Ozu) de una familia nipona: dos ancianos y una joven, Yasuko, a la que le resulta imposible encontrar marido tras haber sido expuesta a esa ‘lluvia negra’ del título (que no es otra, evidentemente, que la radiactividad).

 

 

Creadores de sombras (Roland Joffé, 1989)

En el mismo año en que Imamura estrenaba Lluvia negra, el franco-británico Roland Joffé presentaba un film que describía las tensiones vividas durante el desarrollo del Proyecto Manhattan (que, como sabéis, tenía por objeto la construcción de la bomba atómica antes que la Alemania nazi). La película pone el foco en la difícil relación entre las dos personas encargadas de liderar el proyecto: el general Leslie Richard Groves (Paul Newman) y el físico Julius Robert Oppenheimer (Dwight Shultz).

 

 

Rapsodia en agosto (Akira Kurosawa, 1991)

El gran maestro del cine japonés dejó su reflexión sobre la catástrofe nuclear para su penúltima película, un film protagonizado por una anciana superviviente de Nagasaki que, desde la atalaya de la vejez, relata a sus nietos los cambios experimentados por la sociedad japonesa durante los años posteriores a la tragedia. Richard Gere tuvo aquí la oportunidad de trabajar con Kurosawa gracias a su papel de sobrino (americano) de la anciana.

 

 

 

El gran secreto (Melvin Feank y Norman Panama, 1952)

Cada cual arrima el ascua a su sardina, y en 1952 Hollywood decidió contar la historia del coronel Paul Tibbets, el hombre que arrojó la bomba sobre Hiroshima desde el Enola Gay. Robert Taylor, secundado por Eleanor Parker en el papel de su esposa, fue el encargado de protagonizar una película que, pese a su innegable carga militar, se vendía como una historia de amor.

 

 

Diego Soto


Escrito por Miércoles 5 agosto 2015

Tags : , , , , , , , , ,


Los comentarios están cerrados.