Los otros ‘Napoleones’ de Kubrick

rss

 

Estos días Stanley Kubrick vuelve a ser noticia ya que otro grande de la dirección, Steven Spielberg, acaba de anunciar que adaptará para la pequeña pantalla su más famoso proyecto inacabado: esa versión de Napoleón en la que el autor de El resplandor trabajó durante años y que tuvo que abandonar en los 70 debido a las dificultades que encontró para financiarla. Spielberg, que ya trabajó con material de Kubrick en la soberbia y, quizás, infravalorada Inteligencia Artificial se enfrenta al reto mayúsculo de llevar a buen puerto la que para Kubrick iba  a ser “la mejor película nunca antes rodada”, y para la que en su día se barajaron los nombres de actores como David Hemmings o Audrey Hepburn. Como en las últimas fechas ya se ha hablado largo y tendido de este proyecto, nosotros queremos aprovechar para recordar otros filmes, otros Napoleones frustrados, en los que el perfeccionista Kubrick estuvo implicado pero que, por una u otra razón, acabaron zozobrando.

 

Ardiente secreto

En 1956, y con la ayuda del guionista Calder Willingham, Kubrick trabajó en la adaptación para la MGM de la obra  Ardiente secreto, de Stefan Zweig, un autor al que uno de los directores favoritos de Kubrick, Max Ophuls, ya había adaptado en Carta de una desconocida. La novela cuenta la historia de un noble que trata de conquistar a una mujer judía haciéndose amigo de su hijo de 12 años. Los problemas con la censura (aún estaba vigente el Código Hays) echaron abajo el proyecto. Curiosamente, uno de los colaboradores de Kubrick, Andrew Birkin, llevaría finalmente el libro a la pantalla en 1988. En España la película se tituló Secreto en llamas.

 

Klaus Maria Brandauer y Faye Dunaway en una imagen de ‘Secreto en llamas’.

 

Aryan Papers

Desde mediados de los 70 Kubrick deseaba hacer una película sobre el Holocausto. Sin embargo, aunque mantuvo contactos con varios guionistas (entre ellos el premio Nobel Isaac Bashevis Singer) no lograba dar con la historia adecuada. Todo cambió en 1990, año en que Louis Begley (autor de  A propósito de Schmidt) publicó su primer libro: Wartime Lies, una obra semi-autobiográfica en la que se contaban las desdichas de una joven y su sobrino que, siendo judíos, fingieron ser católicos para no ser apresados. A Kubrick le gustó tanto la novela que él mismo escribió un guión a partir de ella titulado Aryan Papers. La actriz holandesa Johanna ter Steege interpretaría a la tía, y Joseph Mazzello (Parque Jurásico) al niño. Kubrick llegó incluso a desplazarse a Brno para localizar los exteriores de la historia, que en realidad se desarrollaba en Varsovia, sin embargo, el anuncio del estreno en 1993 de  La lista de Schindler (otra vez Spielberg) le hizo retrasar el rodaje.

En 1995 abandonaría por completo el proyecto de rodar una obra sobre el tema, convencido de que era demasiado grande y complejo como para ser condensado en una película.

 

Imagen de ‘La lista de Schindler’, filme que precipitó que se enterrara el proyecto de Kubrick sobre el Holocausto.

 

El péndulo de Foucault

La novela del semiólogo  Umberto Eco, publicada en 1988, siempre tuvo muchas novias, y Stanley Kubrick, además de otros directores como Milos Forman, fue una de ellas. El escritor, sin embargo, muy descontento con la versión que se había hecho de El nombre de la rosa nunca se dejó seducir por Kubrick, sobre todo porque además no se le permitía escribir el guión a él mismo. Se dice que cuando el cineasta murió, Eco reconoció arrepentirse de su decisión.

 

El semiólogo italiano Umberto Eco.

 

 

Blue Movie

Para ser sinceros, resulta bastante dudoso que Kubrick estuviera interesado realmente en este filme, pero la leyenda de que entre sus proyectos estaba el de hacer una película pornográfica de autor siempre le ha acompañado (de hecho hubo quien pensó que Eyes Wide Shut era ese filme). En realidad, quien más ímpetu puso en la empresa fue el escritor y guionista Terry Southern, que colaboró con Kubrick en ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú y llegó a publicar una novela en 1970 (Blue Movie) en la que, en clave satírica, se narra el proceso de producción de un filme porno de gran presupuesto. El libro está dedicado a Kubrick, y se cuenta que cuando la mujer del director, Christiane, le sorprendió hojeando su páginas le dijo: “Si haces una película así, no te volveré a hablar jamás”.

 

 

 

 

 

 


Escrito por Jueves 7 marzo 2013

Tags : , , , , ,


Los comentarios están cerrados.