El caótico rodaje de ‘El ladrón de Bagdad’

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El ladron de Bagdad

 

A pesar de ser una de las grandes producciones de aventuras más exitosas de la década de los cuarenta, el rodaje de El ladrón de Bagdad no fue un camino de rosas. En febrero de 1939 la Segunda Guerra Mundial obligó a detener la grabación de la película, que había comenzado pocos meses antes en Gran Bretaña. Los hermanos Korda, productores del filme, decidieron entonces trasladarse a Estados Unidos para continuar el rodaje.

Como consecuencia de los imprevistos y desacuerdos que surgieron entre Alexander Korda y el primer director encargado del proyecto, el alemán Ludwig Berger, varios directores como Tim Whelan, Ludwig Berger o William Cameron Mitchell se fueron uniendo a la dirección de este cuento de Las mil y una noches, con las diferencias de estilo que eso suponía. Sin embargo, sus efectos especiales impactantes para la época, los adelantos técnicos y los espectaculares decorados diseñados por Vincent Korda hicieron merecedora a la película del Oscar a los mejores efectos especiales en 1940 y obtuvo una generosa recaudación en taquilla.

John Justin, el actor que interpreta a Ahmad, el sultán expulsado de su reino, contaba que el rodaje fue una locura, cuya responsabilidad atribuía al productor. En la carta que leyó en una ceremonia en memoria a Conrad Veidt en Londres en 1998 explicaba: “La producción y la dirección de la película fueron, por supuesto, un total desastre, algo muy típico de Alex Korda. Reinaba el caos. Tardamos un año en rodar la cinta, que llegó a costar un millón de dólares, pero que se convirtió en el mayor éxito desde la invención del pan”. Prueba de que el caos no siempre es sinónimo de fracaso.

El ladrón de Badgad. Esta noche en TCM a las 22.00 h.


Escrito por Jueves 6 septiembre 2012

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