Julio César: ambición y venganza

rss

 

Shakespeare es quizá el autor más adaptado cinematográficamente hablando. Prácticamente todas sus obras se han llevando a la gran pantalla innumerables veces, tanto en versiones libres como literales. Evidentemente, la calidad de las mismas difiere mucho. El Bardo de Avon ha sido el causante de grandes y terribles películas. Julio César de Joseph L. Mankiewicz pertenece a las primeras.

 

El césar de los actores, Marlon Brando

 

Uno de los problemas más frecuentes a la hora de llevar al cine las obras de Shakespeare es, obviamente, su fuerte carga de teatralidad. Mankiewicz supera este handicap a través de una puesta en escena arrolladora y sólida, junto con un uso pulcro e imaginativo  de la cámara que le sirve al director para adentrarse en la profundidad de sus personajes.

 

Imagen de previsualización de YouTube

 

Mankiewicz supo profundizar en una Roma diferente. La capital del Imperio, vista hasta entonces como un lugar idílico y mítico, sin embargo en esta película es real. Tan real que aparece sucia, turbia, de calles estrechas y sombrías. El lugar perfecto para desarrollar una historia como esta: terminada la guerra civil entre César y Pompeyo, César se convierte en dictador vitalicio , lo cual implica, de hecho, la desaparición de la República. Casio y Bruto, éste último hijo de César, dos nobles romanos defensores a ultranza de las libertades republicanas, encabezan una conjura contra el dictador, que es asesinado en los idus de marzo de ese mismo año.

 

Imagen de previsualización de YouTube

 

Dos de las obesiones de Shakespeare, al menos en lo referente a sus obras, son las pasiones humanas, concretamente: la venganza y la ambición. Ambas están presentes en todo momento en esta película. La ambición de poder desmedida de César, la ambición silenciosa de Casio y la futura y latente de Marco Antonio. Tres personajes interpretados magistralmente por Louis Calhern, John Gilegud y un Marlon Brando fuera de serie. En esta lista, no podemos olvidarnos de James Mason quien da vida al hijo traidor, al hijo que antepone el deber a la pasión: Bruto.

 

Imagen de previsualización de YouTube

 

Mankiewicz, el gran director de actores, el guionista que dirigía películas, demuestra todo su talento en este film ofreciéndonos una obra maestra donde nada falla. Momentos como el anterior, el discurso de Marco Antonio, son historia del cine y perdurarán para siempre  en la memoria colectiva de todos. Si Billy Wilder es el Dios de la comedia, Mankiewicz lo es del drama.

 

Joseph L. Mankiewicz, el guionista director

 

Shakespeare desnuda a sus personajes íntimamente, nos los muestra tal y como son, con sus defectos y virtudes. En definitiva, Shakesperare nos emociona como espectadores al hacernos partícipe de las mismas emociones y sentimientos que sus protagonistas. Por mucho que cambien las cosas, el hombre es el mismo ahora y antes. Quizá por ello Shakespeare sea intemporal.

 

El primer guionista de la historia

 

Julio César además de hablar sobre la condición humana también tiene una gran carga política. Tanto en la obra de teatro como en la película se pone de manifiesto dos formas de poder, dos formas de gobernar. Comprobamos que la polarización de la política no es cosa de la actualidad sino que viene de lejos.

 

 

 

 

 



Escrito por Miércoles 8 febrero 2012

Tags : , , , , , ,


Deja un comentario



Por favor, céntrate en el tema. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes. TCM se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere fuera de tema o con tono inadecuado.