Chloe, ¿qué pasó con Atom Egoyan?

PUNTUACIÓN: 5
Hace mucho que Atom Egoyan ha perdido el ‘punch’ que le caracterizaba, o como decía Austin Powers, el ‘mojo’. Lejos queda El dulce porvenir, su gran obra maestra. Chloe es síntoma de su decadencia: no porque esté mal filmada ni tampoco porque no tenga estilo, sino porque el universo Egoyan acaba traicionándose, casi parodiándose.
Es cierto que el punto de partida de Chloe no tiene ninguna nobleza. La película en que se basa, la francesa Natalie X, era más bien torpe. Pero la materia prima, lo que explica ese filme, es puro Egoyan, por muy inverosímil que parezca la trama, que lo parece. Pero en otra época el director canadiense hubiera sabido sacarle partido a la historia.
Veamos. Una ginecóloga en sus cincuenta sospecha que su marido le es infiel y no se le ocurre mejor idea que contratar a una prostituta de lujo para que lo seduzca, con la condición de que ésta le cuente paso a paso el proceso. Huelga decir que finalmente la seducida será ella y que Chloe es una mujer de armas tomar.

Chloe empieza como un estudio del deseo femenino. Es interesante el modo en que la sensualidad hace acto de presencia a través de las palabras. El lenguaje es la fuente de la fantasía erótica, el origen de una imagen de deseo. La exploración de esta faceta de lo sexual vincula a Chloe con Exótica pero también con Family Viewing, con la que también comparte la observación de una dinámica familiar disfuncional.
Sin embargo, lo que la película consigue en su primera mitad se hunde en la más absoluta de las miserias en la segunda, cuando todo se convierte en un remedo tonto de Atracción fatal. A pesar de la atractiva perversidad de Amanda Seyfried, y gracias a la sobreactuación de Julianne Moore, Chloe se transforma en un psychothriller de lo más absurdo.
Escrito por Jueves 2 diciembre 2010
Completamenet de acuerdo. Solo un pero: yo le hubiera puesto un 3,5. la segunda parte es tan folletinesca y ridícula que anula por completo algún que otro retazo de lucidez anterior. Julianne Moore está muy perdida (aún recuerdo ese engendro de Savage Grace).
Uno acaba hasta los mismísimos de su elegenacia, sus tacones y la maravillosa casa, versión moderna de las casas de los antiguos melodramas.
Eso si, Amanda Seyfried es, con mucho, lo mejor de la película. Su interpretación está al servicio de algo mejor. Una pena.
Ah. Y un toque de atención a Días de Cine. Su crítica era demasiado benevolente o me lo pareció a mi?. Pues eso. Una casa muy bonita y la chica muy sexy, si.
UN CINCO CON TRES!!!
El cinco es por Amanda (Mamma Mía!!!) Seyfried. Las tres décimas restantes huelga decir que son DESTRIPAMIENTO!!! por el plano final del moño. FIN DEL DESTRIPAMIENTO!!!
P.d. Sé que he visto “Nathalie X” porque recuerdo perfectamente a Emmanuelle Béart. Ahora, no me preguntéis quienes eran los actores que daban vida al matrimonio protagonista.
Entre fíarme de vosotros tres y fíarme de Atom Egoyan…
Está claro, ¿no…?
Ha intentado hacer cosas distintas y no le han salido bien…pero volverá por sus fueros, el talento no se evapora, quien tuvo, retuvo…
Chloe deambula patósamente entre el drama carente de emociones y el thriller más pobre, sin encontrar ninguna posición creíble en ninguno de estos géneros. Partiendo por un argumento que apenas se sostiene por sí mismo, demuestra además un desarrollo frágil, excesivamente alusivo que apenas permite al espectador usar su imaginación.
Dejo aquí la crítica que escribí recientemente para mi blog por si a alguien le interesa:
http://les-chansonsdamour.blogspot.com/2010/12/critica-entre-el-d…
Me retracto y os doy la razón. La he visto hace un rato y ni sombra del nivelazo anterior de Egoyan. ¿Tendrá algo que ver que uno de los productores sea Ivan Reitman?