Exit Through the Gift Shop, el arte de la impostura

PUNTUACIÓN: 8
Exit Through the Gift Shop se toma a cachondeo el recurrente debate sobre los límites entre la ficción y el documental. Y lo hace aprovechando la figura de un impostor cuya obra es una copia de todos los estilos del arte contemporáneo, callejero o no. ¿Qué diferencia existe entre la copia y el original?, nos dice Banksy, el hombre sin rostro.
Banksy nos dice, escondido en una capucha negra y con una voz deformada, que este documental -que no es otra cosa que una ficción impostada de realidad- tenía que versar sobre él, pero finalmente el punto de vista se desplazó hacia su autor, Thierry Ghetta, un adicto a la cámara digital que se convierte en el último grito en practicante del ‘street art’.
Exit Through the Gift Shop también funciona como un documental imprescindible, porque registra las acciones de los artistas callejeros más relevantes del mundo, y sus acciones, su arte, son efímeras. La película enseña sin pudor su doble cara: por un lado es un vehículo de autopromoción nada disimulado, sobre todo para Banksy, y por otro es una reflexión sobre la imposibilidad del arte moderno para ser original, y también sobre las paradojas de su recepción.

La figura de Thierry Ghetta, que primero cumple la función de fan fatal y que luego es adoptado por la comunidad del ‘street art’ hasta convertirse en su biógrafo autorizado, se propone como una variación del pintor Elmyr de Hory de Fraude, donde Orson Welles también elucubraba sobre la validez de hablar de originalidad en el arte.
El resultado es una película fresca, desprejuiciada, frívola y muy divertida, a la vez que un estudio bastante sagaz sobre lo fácil que es convertirse en artista célebre en un universo que, a pesar de su adscripción a lo ‘underground’ (o gracias a ello), es manipulado por los medios y la sed de tendencias.
Escrito por Jueves 14 octubre 2010
Una peli realmente divertida y fascinante en su desenmascaramiento del mercantilismo del ‘arte’ contemporáneo. Muy recomendable.